¿Por qué los buenos pesimistas están tan mal vistos? El optimismo generalizado no tiene sentido y además es menos productivo y eficaz. Definitivamente, el pesimismo no es lo que nos han contado. Comportarse de forma “pesimista” consiste básicamente en prever posibles problemas, lo que constituye el primer paso para afrontarlos. Estar pendiente de lo que puede ir mal, en muchas ocasiones, puede hacernos sentir una ansiedad inevitable pero adaptativa porque nos pone las pilas para prepararnos para lo que puede venir. La ansiedad injustificada o extrema sobre el futuro, la obsesión derrotista y, en general, los pensamientos negativos sin utilidad, no forman parte en ningún modo del pesimismo, sino de ciertas psicopatologías y/o de algunas personalidades coñazo.
Iniciamos con esta entrada la trilogía “Ser pesimista es guay” (ya puedes ver la segunda entrega, el pesimismo también es divertido) para reivindicar los valores del pesimismo bien entendido y de las posturas escépticas- estoicas tan injustamente denostadas como absurdamente desaprovechadas. ¿Estás cansado de que siempre te digan “alegra esa cara”? ¿Te critican por pensar siempre en lo que podría salir mal, aunque tengas razón? ¿Te gustaría que todos tus amigos optimistas entendieran que no puedes ser como ellos? Si tu respuesta es sí, enhorabuena, eres uno de los millones de pesimistas positivos o defensivos que utilizan la estrategia de pensar siempre lo peor para disfrutar luego de lo mejor.
¿Y si el tren viniera con retraso y no llegara a tiempo a esa entrevista de trabajo? ¿Y si mi novia me dejara por otro más alto -y más optimista-? Potenciar una actitud pesimista positiva te obliga a planificar mejor y a esforzarte más. En los siguientes artículos, “El pesimismo es más divertido” (Parte II) y “La Ciencia recomienda el pesimismo” (Parte III), seguiremos argumentando. Ahora no se hable más y vamos a hacer el TPP, Test de Pesimismo Positivo. Si lo pasas con nota, estás preparado para lo peor y tu vida será dichosa. Si no, ese optimismo ramplón puede llevarte incluso a suscribir una hipoteca. Cuéntame qué te ha salido. Yo tengo hipoteca.
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TPP: TEST DE PESIMISMO POSITIVO
Piensa en una situación concreta en la que te gustaría tener éxito o conseguir lo que te propones. Puede estar relacionada con el trabajo, con tu vida social o con cualquier otro ámbito que te interese. Antes de contestar, piensa con detenimiento cómo te prepararías para afrontar el reto, y valora hasta qué punto te ajustas a cada una de las siguientes DEFINICIONES contestando SI o NO.
SI- NO 1. A menudo empiezo imaginándome lo peor, aunque probablemente me salga bien
SI- NO 2. Me preocupa el modo en que saldrán las cosas
SI- NO 3. Enumero detalladamente todas o muchas de las posibles incidencias o problemas
SI- NO 4. Me preocupa no poder hacer realidad todos mis planes
SI- NO 5. Paso largos ratos pensando en lo que puede salir mal
SI- NO 6. Pienso en cómo me sentiría si las cosas fuesen mal
SI- NO 7. Intento imaginarme cómo podré solucionar todo lo que salga mal
SI- NO 8. Evito excesos de confianza
SI- NO 9. Dedico mucho tiempo a la planificación y a prepararme para evitar problemas
SI- NO 10. Pienso en cómo me sentiré si todo sale bien
SI- NO 11. A veces me preocupa más parecer un imbécil que hacerlo bien
SI- NO 12. Considerar lo que puede ir mal ayuda a prepararme
Puntúa 1 Falso, 10 Verdadero.
Cuanto más alta la puntuación, más tendencia al pesimismo. Si es superior a 50, podrías considerarte un PD o pesimista positivo.
[…] sobre el estilo de vida es habitual en Yoriento. En más de una ocasión hemos dicho que el pesimismo bien entendido no es lo que nos han contado, que no tiene que ver con experimentar ni provocar emociones negativas […]