Se sorprendía Raquel al leer que la crisis económica y sus efectos reducen el número de divorcios por las claras connotaciones inmobiliarias.
“Hasta que la muerte nos separe” ha sido pragmáticamente sustituido por “hasta que el euribor baje.”
Dice una amiga que no han cambiado mucho las relaciones de pareja en los últimos años cuando el dinero sigue siendo un aspecto a tener en cuenta para seguir aguantando.
A veces las cercanías nos llevan al amor, y otras veces el amor es una justificación para mantenerse “cercanos”.
Y parece que este señor siguió narrándonos algo más de su vida en su autoanuncio y al final contó el chiste de artículo (280). No sabemos si es feliz o no, o en qué medida, pero expresarse…creo que lo hace como sólo “él mismo”.
Pues partiendo de que la felicidad consiste en gran medida saber lo que uno quiere (o lo que uno puede alcanzar) y ponerse a buscarlo, el menda ya tiene parte del camino hecho…