Felipe Emprende: 13 ideas para la iniciativa, la empleabilidad y la innovación


Si fueses el presidente del Gobierno, ¿qué propondrías para mejorar el empleo?

Debate con Felipe González en Sevilla el 9 Enero

Debate con Felipe González en Sevilla el 9 Enero

¿Y si fueses el ex Presidente? ;) Felipe González Márquez (Sevilla, 5 de Marzo de 1942) presentó su libro En Busca de Respuestas con un debate al que estuve invitado gracias al emprendedor Daniel Romero Abreu (@romeroabreu), junto al político @JoseantonioJun y la periodista @MariaIReal. La moderadora será @mabelmata1, de Canal Sur Televisión. Fue el jueves 9 de enero en la Fundación Tres CulturasAquí puedes ver el debate gracias a @agoranews y consultar los comentarios en Twitter con #DebateFelipe.

Con estas 13 ideas para la iniciativa, la empleabilidad y la innovación, he reseñado y reelaborado los contenidos del libro de Felipe, espero que me perdone, para adaptarlo a los temas habituales de Yoriento.com representados, por ejemplo, con estos cuatro artículos:

1. Guía del Empleo 2.0, ése que ‘no se busca sino que te encuentra’;
2. Guía para la Reinvención personal y profesional en un contexto de cambio;
3. 10 ideas para pasar de empleado a emprendedor;
4. Guía para una Empresa 2.0 que busca la innovación y la eficiencia mediante el trabajo en red y la colaboración.

1 Los problemas son globales pero las oportunidades, también

“Es mentira que nuestros hijos vayan a tener menos oportunidades que las que tuvimos nosotros.”

En palabras de Vincent Massey, los economistas son buenos cartógrafos pero malos pilotos. Aunque los grandes expertos en economía y globalización explican mejor que predicen, el cambio histórico en curso abre inmensas oportunidades. Ya no le vendemos o le ofrecemos algo sólo a nuestro vecino de la aldea o de ciudad o de país: se lo podemos ofrecer, sin un esfuerzo titánico, a cualquier habitante del planeta.

Nuestros hijos tienen y tendrán muchas más oportunidades de las que tuvimos nosotros, pero lo que no tienen es el entrenamiento adecuado para percibir y aprovechar esas oportunidades, ni el marco político, económico y cultural para estimularlas.

2 La educación no inspira

Parafraseando a Einstein, un clásico inevitable cuando hay que citar o ilustrar un concepto, es un milagro que la curiosidad sobreviva a la educación convencional. William Arthur Ward ahonda en el problema con esta idea tan conocida como certera:

“El maestro mediocre, dice; el buen maestro, explica; el maestro superior, demuestra; el gran maestro, inspira”. 

Felipe González tuvo muchos profesores pero como ‘maestros dignos’ de ese nombre sólo recuerda a dos. Cuenta que, en una visita a Helsinki, preguntó a una asistente del Gobierno Finlandés que le acompañaba por qué optó por la carrera diplomática. Le respondió algo revelador, sin atisbo alguno de ironía: “Porque no tenía puntuación suficiente para ser maestra o profesora de instituto”. Sencillo pero sorprendente. No es un problema de cuánto ganan allí los profesores de instituto –ganan una retribución digna-; es un problema de estatus social. En Finlandia, la profesión más apreciada es la de educador.

Hace poco tuve la oportunidad de analizar a fondo las empresas de cierto éxito creadas en los últimos veinticinco años en Extremadura y saqué una conclusión curiosa: pocas de ellas habían sido fundadas por un titulado. Alejandro Amenabar, antes de triunfar en las pantallas y ganar el Oscar por Mar adentro, comenzó abandonando sus estudios de imagen en la Facultad de Ciencias de la Información debido precisamente a la falta en ella de prácticas de cine; es decir, de entrenamiento práctico. Curiosamente, fue suspendido en la asignatura de redacción.

Fred Smith, creador de Federal Express o FedEx, la conocida compañía internacional de logística, es un caso parecido. Presentó su proyecto empresarial en la Escuela de Negocios de Yale. Le suspendieron, al considerarlo de viabilidad y rentabilidad imposibles, pero él desoyó el dictamen del experto y siguió con su iniciativa contra viento y marea, con los resultados hoy conocidos. Este hombre era un veterano piloto de Vietnam y su máximo deseo era el reconocimiento, mediante el estatus de doctorado, de su capacidad emprendedora. Tras su éxito como empresario y su fracaso como doctorando, se debería plantear la idoneidad de los calificadores.

“Nos encontramos ante el hecho paradójico de que la educación se ha convertido en uno de los principales obstáculos en el camino de la inteligencia y la libertad de pensamiento.” Bertrand Russell

Con Felipe González y la periodista Mabel Mata de Canal Sur

Con Felipe González y la periodista Mabel Mata de Canal Sur

3 Educación para la iniciativa

“El cerebro no es un vaso que llenar sino una lámpara que encender”. Plutarco de Queronea

Queremos que nuestros hijos tengas un máster o, si es posible, varios, sin fijarnos en que los diez empresarios más exitosos de Estados Unidos no sólo no tienen másteres sino que con frecuencia ni siquiera tienen estudios universitarios.
De cada cien titulados en facultades o escuelas de negocios españolas –algunas de las cuales son las más prestigiosas del mundo, por cierto- muy pocos tienen el deseo, el propósito de crear una empresa. Ese resultado motivaría por sí solo el cierre de un centro.
¿Se imaginan que de todos los licenciados en una facultad de medicina sólo el 15 o el 20 por ciento quisieran ser médicos?

En Europa, un Bill Gates no habría iniciado una aventura en un garaje, habría sido contratado por Deutsche Telekom

Mientras sigamos pensando que es mucho mejor que cualquiera de nuestros hijos gane lo más posible con un trabajo seguro y para toda la vida, seguiremos prefiriendo el espíritu funcionarial -aplicado en el sector público o en el privado- al emprendedor, y esto no es culpa del profesor de turno.

Mis reflexiones no buscan un mero cambio de los planes de estudio en una u otra universidad concreta, sino llamar la atención sobre la necesidad de que todo el modelo educativo y formativo fije como nuevo objetivo prioritario el entrenamiento de la capacidad de iniciativa. Los estudios universitarios han de perseguir ambos objetivos al mismo tiempo: excelencia en el conocimiento y espíritu y capacidad de iniciativa.

Por el bien de nuestra sociedad, hay que conseguir que sea más fácil ser empresario que ser funcionario. Si queremos sociedad civil, redistribuyamos entre la gente capacidad de iniciativa y tengamos la disposición abierta para comprender y aprovechar la que se produce a través de un fenómeno tan nuevo e importante como las redes sociales.

Aunque en los momentos que estamos viviendo, de ataques constantes a la educación pública, la necesidad de la excelencia se esté utilizando torticeramente para fomentar una educación clasista y discriminatoria, que altera la igualdad de oportunidades.

4 Tecnología humanista

La fregona parece un invento mucho más trascendente que otros de gran sofisticación tecnológica. Manuel Jalón, el inventor zaragozano al que se le ocurrió unir un palito a una bayeta hecha trizas, cambió la condición y la vida de millones de personas en todo el mundo. Que, por cierto, también inventó las jeringuillas desechables.

Creemos que hay que perseguir la formación superespecializada para adecuarse al mercado, y eso no es verdad. Muchas veces se exagera el culto a la revolución tecnológica. Ser un buen especialista en una de las nuevas tecnologías no es suficiente para resolver el futuro profesional. La recuperación de las humanidades como base de una formación integral de la persona me parece un elemento decisivo. Durante mucho tiempo el que fue mejor asesor de las empresas de Silicon Valley, no entendía nada de ordenadores: Era profesor especialista en Shakespeare y, por tanto, especialista en la condición humana.

“En la actualidad, se procura en todas partes divulgar la sabiduría. Quién sabe si en unos cuantos siglos no habrá universidades destinadas a restablecer la antigua ignorancia.” Georg CH. Lichtenberg 

5 Innovación para competir

“La pregunta no es qué mundo vamos a dejar a nuestros hijos sino qué hijos vamos a dejar a nuestro mundo.” Leopoldo Abadía @viajeroninja

Al menos el 70% de las treinta primeras grandes empresas estadounidenses de hace veinticinco años –de las cuales, veinte eran las primeras del mundo-, han sido sustituidas hoy en ese ranking por otras. Microsoft, Apple, Google… En esa cultura hay movilidad ascendente y también descendente lo cual quiere decir que se premia el mérito, la innovación y el espíritu de riesgo.
Si hacemos el mismo ejercicio con las treinta primeras de Europa hace veinticinco años, comprobaremos que, en este caso, todas menos una o dos siguen siendo las mismas. Por tanto, no hay movilidad porque el riesgo y la iniciativa no se incentivan en nuestro contexto.

Cuando el director de estrategia de Google visitó el norte de África durante el brote revolucionario de las Primaveras Árabes y observó a los jóvenes norteafricanos buscar desesperadamente con teléfonos móviles ya obsoletos el casi imposible acceso a redes que les permitieran comunicarse con los demás, concluyó que ”el primer motor de la innovación es la necesidad”.

No está nada claro que esta nueva emigración de profesionales españoles, que esta nueva hemorragia de talento, vaya a ser de ida y vuelta. Para evitarlo, tendríamos que demostrar capacidad de reacción y poner en marcha un nuevo proyecto que tenga presente que se puede ahorrar en todo, pero no en la formación de excelencia o en la innovación.

Eso pensaba con frecuencia casi obsesiva cuando llegué al gobierno: hemos perdido la modernidad en la revolución industrial y no debemos perderla en esta ocasión. Lo que llama la atención no es la falta de talento en la Unión Europea, sino las escasas oportunidades de los jóvenes para desarrollar iniciativas innovadoras.

6 Trabajo en red: colaboración versus corporativismo

informacion, conocimiento sabiduria

Imagen vía Twitter de América Valenzuela (@a_valenzuela). No citaba fuente

Vivimos en una época en la que el conocimiento ha superado a la sabiduría.” Charles Morgan

El ex presidente alemán Kohl, que no era muy aficionado a leer grandes dossieres, llegaba a un entendimiento con Mitterrand, y ambos ampliaban el abanico a España, Holanda y Bélgica, con independencia del peso relativo de cada uno. Un grupo de cinco personas comprometidas con llevar adelante una iniciativa es muy difícil de parar, ya sea ante quince o ante veintisiete.

Durante aquellos años Margaret Thatcher nos decía que quería evitar “el disparate” que estábamos haciendo, que trataría de detener aquel tren de cualquier modo. Sin embargo, al final, siempre añadía: “Pero nunca me bajaré de él”.

En el ámbito comunitario hay un exceso de corporativismo y se pueden mencionar más factores perniciosos, como el fracaso europeo en el esfuerzo en I+d+i desde que se puso en marcha la ambiciosa Agenda de Lisboa en el año 2000. O la escasez de centros de excelencia en comparación con Estados Unidos o la falta de conexión entre la universidad y la economía real. En este sentido, la llamada ‘competitividad cooperativa’ es un concepto interesante de tratar.

Por ahora, el contagio positivo que el modelo universitario estadounidense ha ejercido sobre nuestras universidades se ha limitado en gran medida a que, para nosotros, la excelencia pasa porque los jóvenes se esfuercen mucho, lo cual en sí mismo es positivo. Lo que no es tan positivo es que, al poner un excesivo énfasis en el esfuerzo, fomentamos en ellos que no sean cooperativos e incluso también que desarrollen una competitividad cainita.

La competitividad cooperativa implica que no nos importa que otros conozcan lo que sabemos, las ideas que pusimos en marcha, porque, aun así, seguiremos siendo los mejores en su desarrollo y seguiremos ganando. Es uno de esos valores que harán que transformemos los hechos. Lo que propongo, en suma, es poner en red, para que todo el mundo acceda a ellas, todas las iniciativas, todas las demandas y todo el I+D disponible, con un código comunicacional que permita entenderse, interactuar e ir multiplicando sus efectos.

“El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos”. Michael Jordan

7 Cultura del éxito y del fracaso

“En este triste país si a un zapatero se le antoja hacer una botella y le sale mal, después ya no le dejan hacer zapatos”. Mariano José de Larra

En Estados Unidos no importa que haya ideas que fracasen. Lo dan por descontado y por bueno, e incluso lo consideran un excelente aprendizaje. En España no sólo se aparta a los que fracasan una vez, incluso se sigue apartando también a los que tienen éxito. El viejo Omar Torrijos me dijo hace más de treinta años:

-He estado dos veces en España y tendrías que cambiar el lema ése que veo en los cuarteles de la Guardia Civil, ése de “Todo por la Patria”.
-¿Por cual?, le pregunté con curiosidad.
-En España tendrías que poner: “Abajo el que suba”, eso sí que os identifica”.

Otro déficit social es que no hay más emprendedores que asuman los riesgos inherentes a sus iniciativas porque tampoco hay capital-riesgo a su disposición, y, paradójicamente, no hay capital-riesgo a su disposición porque no hay suficiente número de emprendedores que asuman riesgos. Es un problema cultural. No hemos creado un hábitat social favorable al emprendedor ni que cobije convenientemente al emprendimiento.

“Veintiséis veces me han confiado el lanzamiento ganador y lo he fallado. He fallado una y otra vez a lo largo de mi vida y por eso he tenido éxito.” Michael Jordan

NOTA. ¿Tal vez le confiaban más lanzamientos porque tenía más probabilidad de éxito? ;) Dicho de otra forma, fallaba, como todos, pero fallaba mucho menos, como casi nadie.

8 El liderazgo como herramienta de innovación

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“El progreso es una bonita palabra. Pero el cambio es su motivador. Y el cambio tienes sus enemigos.” Robert F. Kennedy 

En un mundo en cambio, los europeos corríamos el peligro de morir de éxito. Se vivía tan bien en la Europa que se construyó en los treinta años de posguerra que nadie quería cambiar nada.No comparto eso de que haya empresas e instituciones líderes y no liderazgos personales. Creo que los emprendedores son líderes y que los líderes son emprendedores, pero tener espíritu emprendedor no equivale por sí solo a ser empresario, del mismo modo que liderazgo no es sólo gestión.

El liderazgo es abrir horizontes nuevos. De hecho, a menudo la gestión consiste en hacer las cosas bien, mientras que el liderazgo atañe más a lograr encontrar la manera de hacer las cosas. En palabras de Jen Adelman, un líder debe saber qué debe hacer, un gerente sólo sabe cómo hacerlo.

La innovación disruptiva está basado en el hallazgo de anomalías que abren una nueva manera de hacer las cosas, por eso es muy difícil que tenga cabida en una estructura empresarial organizada.La búsqueda de anomalías compete más a los individuos creativos que a las organizaciones regladas, tal vez por aquello que explicó en cierta ocasión el gran popularizador del automóvil Henry Ford: “Si yo hubiera preguntado a mis clientes qué necesitaban, hubieran dicho que un caballo mejor”.

El verdadero liderazgo nace siempre en los márgenes de lo aceptado.

La nueva anomalía que se impondrá en la informática es la de “la Nube”, y todos están pendientes de ella, pero lo cierto es que esa tecnología está aún sin desarrollar. Hay un embrión ya operativo, pero las grandes empresas todavía no se han decidido a hacer una prueba en serio en sus propias estructuras. Están absolutamente convencidas de que en diez años todas las entidades financieras, todos los servicios públicos y todos en general van a utilizar la Nube.

Pero no aplican su talento en su desarrollo definitivo porque están acostumbrados a relacionarse con sus clientes y con su trabajo de una determinada manera que les es cómoda, a la que se han adaptado, y porque saben que en algún momento va a estar disponible en el mercado, y entonces, cuando ya esté probada, la incorporarán pero comprándola, sin arriesgar ni comprometer recursos ahora.

Al igual que muchos emprendedores no provienen de la universidad, no conozco a nadie que haya sido presidente que venga de una escuela de ciencias políticas –ninguno salvo John F. Kennedy, que no es poca excepción. El liderazgo tal vez se enseñe pero, sobre todo, se practica. Se repite insistentemente que hay que hacer un debate de ideas pero quien lo dice habitualmente no pone ni una sobre la mesa. Con eso de los críticos de la ‘crisis de valores’ pasa algo parecido. Proponer ideas concretas es una forma de practicar el liderazgo, en cualquier ámbito profesional en el que se esté y en cualquier nivel.

“Todos somos líderes y todos estamos liderando todo el tiempo, a menudo en pequeñas cosas y de manera inconsciente.” Chris Lowney 

9 Empleabilidad

“Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reprender.” Alvin Tofler 

El problema del siglo XXI ya no se llama empleo, sino empleabilidad. Cualquier cambio tecnológico acaba con un significativo porcentaje de los empleos clásicos. Cada vez se comprueba con mayor facilidad que la titulación es menos representativa y resolutiva que nunca como proyecto vital. Y también que eso que llamamos experiencia cada vez significa menos para la empleabilidad.

Las facultades o escuelas de empresariales producen más ejecutivos o funcionarios que empresarios. Y con más cuarenta años ya se es viejo para el mercado de trabajo, salvo las curiosas excepciones de quienes, deciden quién sirve o no. No llamo emprendedor sólo al que abre una empresa, pues también lo es el que trabaja por cuenta ajena pero es consciente del valor que añade con su conocimiento, su compromiso, su iniciativa y su flexibilidad. Esa conjunción de elementos supone que un camarero puede ser absolutamente prescindible o casi imprescindible dependiendo del valor que aporte a su trabajo.

¿Eres Intercambiable o imprescindible? Ésa es la diferencia, nada menos

10 Emprender es ser un pirata

“Me costó muchos años de esfuerzo llegar a comprender que, por encima de todo, había que aprender a emprender.” (página 215)

Que cada vez haya más gente buscando su propio camino, su propia solución y realización personal me parece que es poseer el auténtico espíritu emprendedor. Lo cual no quiere decir que todos tengamos que hacernos empresarios ni que el Estado se inhiba de sus obligaciones. No todos podemos emprender, pero todos podemos autoemplearnos, parafraseando a @RistoMejide.

Un 60 por ciento de los chinos que quieren aprender español no pueden hacerlo porque no hay plazas docentes para ello.
Lo que hay que preguntarse es más bien por qué no ha surgido aún una iniciativa privada que abra diez centros presenciales de enseñanza de español en China y otros cien online que lo hagan a distancia. ¿Por qué no hay una legión de muchachos desempleados organizándose para dar respuesta a esa demanda insatisfecha de lengua española en China?. El problema ya no es por qué no surgen iniciativas que abran nuevas demandas, sino por qué no surgen siquiera para cubrir una demanda ya preexistente e insatisfecha.

En términos generales, en el mundo anglosajón, si un muchacho de veintitantos años le pide un préstamo a sus padres para comprarse una casa, le dicen: “No, mira, primero te montas tu propia vida, tu propia carrera profesional, tu propia empresa…En eso te ayudo, y cuando tengas dinero, te compras una casa, la alquilas o haces lo que quieras y lo que puedas”.

Cuando, en el orden laboral, descubramos y asimilemos esa ética del emprendimiento, asumiremos con más facilidad el infierno que comportan las penalidades burocráticas de pelearse con el de la ventanilla que no te entiende, o de soportar la sorna del compañero que te dice que estás loco, que adónde vas, o sobre todo, la amenaza continua y cierta del fracaso.

“Es mejor ser pirata que alistarse en la Marina.” Steve Jobs

felipe Gonzalez En busca de respuestas

11 ¿Emprender no es de izquierdas?

Con más gracia que acierto estaba ese chiste que decía “¿dónde está la izquierda? Al fondo, a la derecha”. ¿Promover el emprendimiento es partidista?

Es algo muy propio de la izquierda hablar de empleo, pero nunca de empleadores. De hecho, por definición, los emprendedores no son ‘conservadores’. Quien asume riesgos y se somete a los vaivenes empresariales no suele serlo. Conservadores son los rentistas, los que viven de las rentas cualquiera que sea su origen, a los que preocupa más la evolución de la inflación que la del crecimiento y el empleo.

En realidad hablar de empleo sin hablar de empleadores no es ni de izquierdas ni de derechas; es una estupidez en la que venimos cayendo todos hace demasiado tiempo. Para crear empleo, y además riqueza, estimular la existencia de emprendedores –futuros empleadores, en una parte, al menos- es una fórmula mucho más eficaz que teorizar sobre el empleo.

Para superar nuestras vergüenzas las personas de izquierdas decimos que estamos de acuerdo con el autoempleo. Pero si al que se autoemplea le va bien y contrata a diez personas, en ese justo instante empieza a inquietarnos su figura. Pero ¿y si contrata a mil? Pues aún nos inquieta mucho más, porque ya no lo vemos como a alguien que crea empleo y riqueza, y que, por tanto cambia para mejor la realidad de su propio país, sino como un reprobable explotador.

De poco vale que se le prometa a la gente que determinado programa traerá empleos para todos. Los jóvenes tienen que pedir hoy a los políticos que les abran espacios de oportunidad para su iniciativa creativa y emprendedora, que les desbrocen el camino.

A pesar de todos los esfuerzos que se hagan, siempre quedará una zona de exclusión social que exigirá la solidaridad directa del quehacer político. Que todos debamos ser más emprendedores y tomar iniciativa no quiere decir que el Estado se inhiba de sus obligaciones. La cohesión social tiene que seguir siendo garantizada por el poder público.

12 Compromiso versus Relativismo

Las cosas han de hacerse comprometidamente por egoísmo, sabiendo que sólo así puede encontrarse la felicidad.

Muchos políticos interpretan su función como un ‘sacrificio por los demás’ pero sería mejor que lo vivieran con satisfacción personal. Helmut Kohl sabía que el 70 por ciento de la ciudadanía estaba en contra de su decisión. Sin embargo, creía que una “Alemania europea” era mucho mejor para la paz y para el futuro del siglo XXI que una “Europa alemana”, situación que ya probamos dos veces a lo largo del siglo anterior y que parece que algunos nos quieren hacer probar ahora de nuevo. Como estaba convencido de eso, Kohl se comprometió con el euro y lo llevó adelante. Puede que esa sea una de las causas de que perdiera luego las siguientes elecciones.

Hay un número creciente de ciudadanos que muestran una especie de relativismo falto de compromiso. De gente que, como decía Antonio Machado, parece que viene de vuelta de todo, pero sin hacer ido antes a ninguna parte: “La vida es corta para ir, desconfíen de los que vienen de vuelta”. Yo al menos prefiero estar siempre yendo

13 Cuatro ideas para ser el ‘empresario’ de tu propia vida

“Tu actitud, no tu aptitud, es la que determinará tu altitud.” Zig Ziglar

En última instancia, el éxito es la realización del proyecto vital que cada uno se ha trazado. En tal sentido, uno debería ser siempre el empresario de su propia vida. Lo más importante en la vida seguirá siendo, a pesar de la mercantilización, aquello que no se puede pagar con dinero, la pasión. El sentimiento extrañamente placentero de un trabajo bien hecho. La emoción de conseguir lo que uno desea de verdad con la doble dimensión de la satisfacción personal y de la proyección hacia los otros.

Cuatro propuestas básicas para la realización personal

1. VALOR. Es necesario tener conciencia de qué oferta es uno como ser humano y de qué valor añade a los demás, ya sea en su entorno inmediato –pareja, familia o amigos-, su empresa u organización social, política o cultural, o en la relación con los clientes de la empresa o de la organización para la que trabaja.
2. EMPATÍA. Es imprescindible tener sensibilidad para captar y hacerse cargo del estado de ánimo de los otros -por ejemplo, un cliente, un jefe o un subordinado-, y si ese estado de ánimo es positivo, ayudar a mantenerlo y reforzarlo, pero si es negativo, ser capaz de cambiarlo.
3. COMPROMISO. No se puede ser feliz sin un grado de compromiso, teniendo en cuenta que cuanto menor sea el carácter mercenario de éste, tanto más satisfactorio será. El compromiso es la mejor forma de realización del ser humano.
4. EXCELENCIA. Debe mantenerse una conciencia firme de impecabilidad, voluntad y esfuerzo para hacer las cosas tan bien como se pueda.

“En lugar de ser un hombre de éxito, intenta ser un hombre de valor: lo demás llegará naturalmente.” Albert Einstein


Comentarios

  1. Antonia Martínez Casanova says

    Buenos días:

    He estado leyendo este artículo, extracto del libro, y me ha parecido bastante interesante, no por lo que dice, que quien más y quien menos hemos leído todo o mucho de los contenidos aquí y allá, sino porque ha hecho un compendio de todos ellos.
    Pero si tuviese que destacar algo del mismo, sería una frase del apartado 9: “No llamo emprendedor sólo al que abre una empresa, pues también lo es el que trabaja por cuenta ajena pero es consciente del valor que añade con su conocimiento, su compromiso, su iniciativa y su flexibilidad”. Por supuesto que el artículo y en el libro se dicen cosas más originales o importantes, pero creo que esta frase es tan obvia e importante como desconocida y poco arraigada en la cultura empresarial en general.
    Gracias

    • says

      Para mí, las palabras emprendedor y emprender tienen que implicar ‘riesgo’, en caso contrario esos términos se vuelven confusos por demasiado generalistas.

      Si emprender es ‘aportar valor’ muchas actividades serían emprender, casi todo.

      • Elena says

        De acuerdo con el riesgo. Pero somos muy conservadores y en el fondo amamos la seguridad. Es necesario educar en la aventura.
        Un saludo

    • says

      Al que emprende dentro de una empresa, trabajando por cuenta ajena, se le llama “intraemprendedor”. Ser intraemprendedor es peligroso en este país. Cada vez que intraemprendes un grupo de “compañeros” y jefecillos mediocres intentará detenerte para que no les dejes en evidencia.

  2. says

    Para mi todo el problema que se puede crear con la improductividad del funcionariado viene de la decadencia cultural. Perfectamente, los funcionarios podrían tener un sueldo base con el que poder vivir y además, deberían crecer a base de incentivos por rendimiento. También se podria vigilar al vigilante que en este caso es el causante de que exista dejadez en el sector público. Para mí estamos más ante un problema cultural que de sistema. No todos podemos ser empresarios, funcionarios o trabajadores, sino que en la diversidad está el equilibrio. Un funcionario debería poder ser autoempleado y creer que su trabajo es valor que aporta a la comunidad.

    Por otro lado, resulta muy interesante poder aprender de ex-presidentes del gobierno que tienen una dilatada experiencia en el ámbito internacional, pero creo que, a muchos como yo, nos vengan a dar lecciones aquellos que disfrutando del poder no han cambiado las cosas por conservadurismo, por proteger el sistema y salvaguardar su seguridad (quién no está cansado de que vivan en casas de millones de euros, posean coches de alta gama y demás lujos señoriales) nos repatea.

    Creo que hay quien más hay que admirar hoy en día es a aquellos emprendedores con valores que además de poder disfrutar de una vida digna generar un tremendo valor positivo en la sociedad. Los políticos son la vieja guardia, han escondido demasiado.

    Gracias

    • says

      Marc,

      la mejor crítica a los políticos es ¡sustituirlos! El verdadero problema es que por la política sólo se interesan los políticos. Como emprendedores y ciudadanos también nos falta inculcarnos el valor de la participación.

      Hay que superar la crítica y la indignación, por muy razonables que sean, para pasar a las propuestas. No es fácil, pero las cosas no van a cambiar en caso contrario.

      ¿Por qué los políticos son mejores cuando ya no tienen cargos? Es una buena pregunta, pero al menos en este libro, el ex Presidente es concreto y muchas reflexiones son propuestas a poner en marcha.

      También en muchas partes del libro viene a reconocer que no pudo culminar algunas modificaciones que intentó, sobre a todo a nivel financiero internacional.

  3. Jaun says

    A mi personalmente alguien que ha llevado a uno de las peores gestiones de la política en España (privatización eléctricas, telefónica, ingreso OTAN …) y que después se pasa Gas Natural utilizando la tan conocida técnica de las “puertas giratorias” no me inspira ningún tipo de respeto.

    • Tomás says

      Hablas de Aznar, ¿no?, que es el que privatizó España. Telefónica, Endesa, Tabacalera, Repsol, Argentaria, Etc…. Etc….

  4. Manuel P. says

    Buenos días:
    Muy interesante el resumen. Sin embargo no parece ir mucho más allá de otros libros de parecida temática.
    Por otra parte, que uno de los responsables de la desmantelación industrial de nuestro país en los años 80, hable de emprendimiento resulta, cuanto menos, de un cinismo recalcitrante. Luego si le gritan en las presentaciones no debiera extrañarse.

    • Alberto says

      Los políticos no desmantelan industrias y mucho menos si son rentables. Como mínimo diría que la afirmación resulta simplista, otro tema es que los políticos no crean empresas, se limitan ( la verdad que de una forma bastante deficiente) a “crear las mejores condiciones para que se creen y se desarrollen”. Lo que se encontró Felipe Gonzalez fue un sector idustrial, resultado de una mano de obra intensiva y basada en su bajo costo laboral en el sector primario resultado del boom sesentero tardofranquista que tuvo , eran actividades poco competitivo sobre todo en los sectores de Minería, Naval, metalurgia, siderurgia,…, que no hacían más que dar pérdidas y destruir otras posibilidades si se mantenían artificialmente, todo esto sucedió fundamentalemente en Euskadi.

  5. says

    Según está la cosa de calentita, me temo que vas a recibir muchos comentarios criticando la figura del ex-presidente que opinando sobre el contenido del artículo.

    A mí me ha gustado, la verdad.

    Creo que hoy en día es mucho mejor formarse y aprender para emprender, que seguir aferrándonos al antiguo modelo de estudiar, echar curriculums y esperar a que te contraten en cualquier sitio y por cualquier dinero.

    Hay quien lo ve como un premio, lo entiendo y lo respeto, pero yo lo veo como una limitación tanto en lo personal como en lo profesional.

    Un abrazo.

    • says

      Entiendo la crítica a los políticos pero la descalificación general es negativa para todos. Y el insulto, ni te cuento.

      Y hay que diferenciar entre políticos corruptos, condenados y otros con los que se está en desacuerdo o muy en desacuerdo.

      En todo caso, creo que deberíamos mostrar respeto por nuestros ex Presidentes, sean los que sean, simplemente por lo que representan.

      Los malos políticos seguramente los elige la gente que no vota. Protestar puede ser natural, pero solo participar cambia las cosas.

  6. says

    Me parece interesante el debate,sobretodo teniendo en cuenta que quien escribe el libro tiene un dilatada experiencia política y por tanto conocimientos de sobra para poder opinar.Yo me pregunto, ¿por qué no serán los políticos más valientes para adoptar medidas necesarias y adaptadas a la realidad y renunciar a su ideología y a su propia seguridad?,deben estar al servicio de la sociedad y avanzar con ella.Pienso que deberían primar medidas que fomenen el espíritu emprendedor,creativo y aprender a asumir riesgos,desde el sistema educativo,además de medidas concretas para ayudar a los que ya tratan de emprender.

  7. says

    Dejo de lado al autor, me centro en el contenido. De vital importancia para mi si España quiere salir del agujero es que tengamos en cuenta los puntos:
    3- Educación para la iniciativa
    5- Innovación para competir
    8- Liderazgo
    9- Empleabilidad
    10- Aprender a emprender
    y que todos nos los apliquemos si aún no lo hacemos.

  8. says

    Por lo que veo en los talleres de coching para emprendedores que estamos dando con mi recién creada empresa Viventi Comunica, otro de los motivos por el que no hay más emprendedores es porque nos cuesta responsabilizarnos de nosotros mismos. Si trabajamos para otros, tenemos alguien a quien echarle la culpa. Si lo hacemos para nosotros, somos los responsables de nuestra vida, con lo bueno y con lo malo. Yo vengo del mundo del periodismo, uno de los más castigados por la crisis y ese proceso lo estoy viendo en muchos de mis compañeros periodistas: se quedan sin trabajo y les cuesta dar el salto a montar algo propio porque les cuesta responsabilizarse de ellos mismos y porque sigue habiendo un apego grande a lo que fueron. Ahí entra también la cuestión de la identidad, como cuesta cambiar la visión que tenemos sobre nosotros mismo y el como nos presentamos ante el mundo. En este post cuento un poco más sobre mi visión.

    http://leonorcabrera.com/2013/10/25/periodistas-en-reinvencion/

    ¿Cómo veis vosotros esto de la responsabilidad y la identidad en los emprendedores?

  9. says

    Muy interesante el resumen que haces… habrá que ver si el libro hace justicia a tu resumen o se queda en titulares. Para mi, lo que me parece más decisivo a la hora de tener mentalidad emprendedora tanto en el trabajo como en la vida es la educación. Seguimos educando a nuestros hijos como en el siglo XIX. En el colegio no se nos enseña a ser creativos, a conocer nuestras fortalezas, pasiones, valores, a ser asertivos a potenciar nuestras inteligencias (y no “las inteligencias que cuentan”). Se necesita un cambio estructural en la educación y no los parches políticos que se han dedicado a hacer los últimos años.

  10. says

    Me parece interesantísimo el compendio que se hace a lo largo del texto. Yo creo que el emprendimiento es una actitud vital: unas veces lo plasmas, lo materializas en la creación de tu propia empresa, pero en general la persona emprendedora lo aplica en todos los aspectos de su vida, como el ejemplo de quien lo vuelca en la empresa para la que trabaja. Y coincido con algún comentario: la época de la infancia es la clave; la escuela no sólo no fomenta la actitud emprendedora, innovadora, desafiante de la realidad, sino que, todo lo contrario, alisa las diferencias de las niñas y los niños, buscando un alumno “tipo” que encaje a la perfección en el modelo diseñado. Falta de recursos, falta da formación del profesorado, falta de formación de las familias exigiendo que la escuela forme al estilo tradicional: muchas explicaciones y, por lo de ahora, muy poca esperanza de cambio.
    Un saludo !!!!

  11. says

    En estos comentarios he leído algo de lo que comenta que sucede en España, si hizo “esto” mal, ya no puede dar consejos. Por favor, un poco de sentido común, todos nos equivocamos y todos acertamos, en esta ocasión me sorprende gratamente su visión del empleo, del emprendedor , del futuro. Pienso que es más sencillo hablar y posicionarte, cuando ya no se está en política activa, y me alegro.

  12. sam says

    Felipe gonzález, aquel corrupto que desmontó nuestra industria, pesca, ganaderia y agricultura siguiendo las ordenes de sus amos del estbalishment europeo que financiaron sus campañas electorales

  13. says

    Veo una perspectiva más abierta en sus planteamientos. Quizás nada condicionada ya por la política y si por su sentimiento de libre expresión. Tiene mucha razón en casi todos los puntos. Todo lo que sea aportar bienvenido sea!

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  1. Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: Si fueses el presidente del Gobierno, ¿qué propondrías para mejorar el empleo? ¿Y si fueses el ex Presidente? ;) Felipe González Márquez (Sevilla, 5 de Marzo de 1942) presenta su libro  En Busca de Respuestas  con un de…

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