Nov 24, 2009
Twitter nos toca los retweets (647)
Desde hace poco vemos en la Web de Twitter un botón con la palabra “Retweet”. Han incorporado, por fin, una función que ya tenían todos los clientes Twitter como Tweetdeck, Mixero, Hootsuite, Seesmic, etc. casi desde el inicio de los tiempos tuiteados: el retuit, retuiteo o RT. Sin embargo, no funciona del mismo modo en la Web que en estos clientes.
La semana pasada le sugerí a Carme Pla la traducción de un artículo de Evan Williams, uno de los fundadores de Twitter, que intenta justificar por qué el retuit funciona del modo que lo hace en su Web.
Este artículo es un nuevo sharismo sincronizado, y ya van 25. Os invito a leerlo también en la versión publicada en el blog de Carme porque el trabajo ha sido casi todo suyo, como siempre. Gracias.
Os invito también a debatir sobre los argumentos que da Evan para justificar la implementación de este RT más que confuso. Aunque sus razones tengan base lógica parece que simplemente han querido ser originales y apartarse de las prácticas de la mayor parte de los usuarios y de otros clientes Twitter. En fin, es lo que tiene ser fundador, que quieres seguir refundando aún a costa de la usabilidad. ¿A vosotros/as qué os parece? ;)
La viñeta, de JR Mora, again.
Why Retweet works the way it does, By Evan Williams
Evan introduce su explicación diciendo que Twitter ha tardado mucho tiempo en aplicar la funcionalidad del Retuit, hace mucho tiempo incorporada en los demás clientes de desarrolladores, porque querían hacer algo con más valor añadido. Para ello, empezaron por analizar los problemas o inconvenientes que tiene el retuit tal como lo hemos conocido hasta ahora.
Estos son los problemas que comenta Evan:
1.- Confusión en la atribución. Con los tuits normales, tienes la foto del usuario, un nombre de usuario y el texto del tuit. Todos tienen una relación concreta entre ellos. Es lo que llamamos la “anatomía de un tuit”.
Con lo que yo llamo RTs orgánicos, tenemos los mismos elementos, pero tienen una relación distinta entre ellos. En particular, el texto del retuit no está escrito por la persona cuya foto estás viendo, ni el nombre de usuario que hay al principio—excepto cuando quien retuitea añade una nota, o sea escribe una parte (y a veces lo hace al principio y otras al final). Incluso cuando ya te has acostumbrado a la sintaxis común (y no hay una única), hay que hacer un análisis mental extra para asociar el texto con el nombre de usuario correcto y no la foto.
Creo que este es un gran problema para la legibilidad de los tuits que es obvio. También recibo a menudo @replies (respuestas) de personas que piensan que dije lo que simplemente retuiteé.
2.- Recortado y liado. En el mejor de los casos la atribución es confusa. Pero es peor porque distintos clientes Twitter tratan los RTs de forma distinta, y si alguien retuitea un retuit se lía fácilmente. Porque los retuits retuiteados orgánicamente se pueden editar, incluso cuando el autor original se haya entendido correctamente como autor, puede que no necesariamente por lo que ha dicho. La atribución inexacta es posible en cualquier medio. Pero en Twitter, a causa de su carácter limitado, a veces es necesaria. La gente acorta y edita los tuits retuiteados para que quepan junto a los metadatos añadidos. Incluso cuando es por motivos legítimos, esto puede resultar confuso e injusto para el autor. Lo que es peor, los RTs en realidad se pueden falsear fácilmente, lo que se ha convertido en una forma de spam, en donde personas populares se muestran promoviendo cosas sobre las que nunca han tuiteado.
3.- Redundancia. Si cinco personas a las que sigues retuitean lo mismo vas a tener cinco copias, lo que acaba significando mucho ruido. Esto es más evidente incluso en las búsquedas. Los usuarios populares pueden ser retuiteados lo suficiente como para saturar el resultado de una búsqueda. Casualmente, mientras escribo esto me encuentro con lo siguiente:
4.- Ruido. Seamos claros: algunas personas retuitean demasiado. Puede interesarte lo que digan personalmente, pero no necesitas estar al tanto de cada enlace y cada causa caritativa que da con su activo dedo. Hasta ahora lo único que puedes decidir es si el beneficio de sus palabras ocasionales merecen el coste de su retuitarrea.
5.- Sin trazabilidad. Los retuits tienen la potencialidad de revelar datos muy interesantes. Después de todo, si algo vale la pena difundirlo entre tus followers es señal de que es más interesante que lo que no (dejando de lado a los que retuitean demasiado). Si algo retuiteado por un montón de gente, en relación a cuántos están siguiente al autor original, son datos valiosos que pueden ayudar a la gente a descubrir noticias interesantes más rápidamente. Desarrolladores de terceros han reconocido esto y han construido sitios para intentar dar trazabilidad a esta información. Pero esto es en el fondo difícil porque los datos no están estructurados.
Este último punto no es obvio pero es particularmente importante para conseguir el objetivo de Twitter de ayudarte a descubrir la información que es importante para ti lo más rápidamente posible. Parte de la belleza de Twitter es que puedes seguir a tus amigos, organizaciones, personajes públicos o extraños que encuentras interesantes. Pero no importa cuán cuidadosamente hayas pulido tu lista de following, ¿de los millones de tuits escritos hoy, estás viendo los absolutamente más relevantes para ti? ¿O estás recibiendo algunas cosas buenas, algunas cosas que no te importan y probablemente perdiendo un montón de otras tuitadas estupendas que ni siquiera sabes que existen?
Yo diría que ocurre esto último. El Twitter perfecto te mostraría sólo las cosas que te importan o que son relevantes para ti, en el momento adecuado, en tu contexto, divertidas, lo que sea que más te interese—incluso aunque no sigas a la persona que lo escribió. Y, por supuesto, te daría en último término, un control afinado sobre cómo hacerlo. Queremos daros más herramientas para ayudar a que los contenidos buenos lleguen a la cima.
Con la nueva funcionalidad nativa de retuit se pretende solucionar estos problemas.
El diseño es sencillo. Hay un enlace retuit para cada tuit y, con dos clics, se enviará a tus followers. Esto se ocupa del problema de los recortados y liados porque nadie tiene la posibilidad de editar el tuit (lo comentamos más adelante). Los metadatos (sobre quien tuiteó y quien retuiteó) no se encuentran en el propio tuit, así que nunca habrá que editarlo por la longitud. Al estar construidos nativamente en el sistema, tienen trazabilidad. Y al tener trazabilidad, podemos ocuparnos del problema de la redundancia: sólo vas a recibir la primera copia de algo retuitado múltiples veces por las personas que sigues.
Será muy rápido y fácil retuitear, nunca tendrás que editar el texto, y tampoco tendrás que preocuparte de si tus followers ya han visto algo, así que esto debería animarte a retuitear más y más cosas útiles que encuentres.
El problema del ruido se atajará mediante una nueva funcionalidad que te permitirá activar y desactivar los retuits para cada usuario. Es decir, si sólo quieres ver los tuits que escribe una determinada persona, puedes silenciar sólo sus retuits pero continuar siguiéndole.
El problema de la atribución: para eliminar la confusión en la atribución, en vuestro timeline mostraremos el avatar y el nombre de usuario del autor original del tuit—con la persona que lo ha retuiteado (a quien sigues en realidad) en los metadatos que hay debajo.
[Algunas reflexiones finales por nuestra cuenta...]
El tema de la atribución no parece tan fundamental. Hace ya tiempo que en la red datos y metadatos tienen tanta importancia los unos como los otros. Parecen útiles las opciones que añaden legibilidad y aquéllas que puede elegir el usuario, pero no convencen las rigideces.
Por otro lado, Evan comenta que más adelante buscarán una solución al tema de añadir información al contenido original retuiteado puesto que admite que es la funcionalidad más útil del “retuit orgánico”. Se justifica, en todo caso, afirmando que estos retuits orgánicos pueden continuar haciéndose en la web como hasta el momento. Pero no convence porque los twitters no suelen hacer RT´s en la web sino en los clientes, que lo ponen muy fácil.
La opción nativa del retuit mejora las funcionalidades de la web de Twitter pero los clientes de desarrolladores siguen siendo los reyes de la usabilidad. ¿Será, simplemente, porque escuchan y observan mejor lo que hacen los tuiteros/as?
Da la impresión de que Twitter no ha implementado esta funcionalidad retuiteadora pensando en lo que hacen los usuarios sino en lo que les gustaría que hicieran. A saber por qué.







[...] This post was mentioned on Twitter by Alfonso Alcantara, Alejandro Suárez and Daniel Martinez, Jorge Rucci. Jorge Rucci said: Por las dudas, esto no es un RT RT @Yoriento: En el blog: Twitter nos toca los retweets (647) http://bit.ly/5qyfJF [...]
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Desde hace poco vemos en la Web de Twitter un botón con la palabra “Retweet”. Han incorporado, por fin, una función que ya tenían todos los clientes Twitter como Tweetdeck, Mixero, Seesmic, etc. casi desde el inicio de los ti…..
Me gustan mucho los retoques que has hecho, tu maquetado ha quedado muy claro.
Es cierto que el RT es imperfecto y tiene defectos, pero el propio promotor de las mejoras escribe todas estas justificaciones porque sabe que no será fácil que aceptemos los cambios. Entonces yo me pregunto ¿Por qué no lo implantan de modo más flexible y que se vaya viendo la evolución?
Como bien dices, los clientes de los desarrolladores siguen siendo los reyes de la usabilidad. Y Twitter sigue teniendo más éxito del que nadie pudiera prever.
Gracias por el sharismo.
Yo estoy acostumbrándome poco a poco a los nuevos RTs, aunque también uso el “tradicional” (a mi manera, copiando y pegando :). Éste último se hace especialmente útil cuando quieres añadir, responder, comentar algo que ha dicho otro. Ya sé que para eso ya está la mención, pero a través de un retuit permites al resto de usuarios seguir a qué estas contestando exactamente. Cuando simplemente quiero que mis followers lean algo que me ha parecido interesante entonces la verdad es que el nuevo botoncito es muy práctico.
Pues yo encuentro (muy) pocas ventajas en comparación con los (muchos) inconvenientes que presenta la rigidez de la nueva opción (que por cierto no está disponible, aún, en la versión de Twitter en español). La posibilidad de añadir un hashtag, un emoticono, una puntualización… sin “mutilar” el contenido del twit original es algo que considero irrenunciable. Y la imposición de un argumentario que suena más a excusa de porqué ha salido lo que ha salido que no a razonamiento profundo de la lógica funcional está condenada al fracaso por, en mi caso, al menos 2 motivos: (1) el hecho de que alguien decida por mí cómo hacer las cosas nunca me ha entusiasmado y (2) mientras exista la posibilidad de “cocinar” los RT via TweetDeck o Seesmic… o via web con un pelín más de esfuerzo que el simple clic… yo seguiré obviando ese nuevo botoncito.
[...] La semana pasada me pasó Alfonso un artículo (¡gracias por el cable!) de Evan Williams, uno de los fundadores de Twitter, explicando Por qué el retuit funciona del modo que lo hace. Vamos a compartir aquí algunos fragmentos de su explicación junto con nuestra opinión, en forma de un nuevo sharismo sincronizado con Yoriento, cuya versión presenta el título: Twitter nos toca los retweets. [...]