May 13, 2009
La autoayuda no ayuda (522)
Aunque hace ya un par de años que publiqué ¿Ayuda la autoayuda? parece que la critica respecto a la venta del optimismo mágico sigue siendo necesaria:
El pensamiento positivo es guay, es fácil de vender y sencillo de aplicar: si quiere conseguir lo que se propone, propóngaselo mucho y piense con fuerza que va a lograrlo. Si su jefe le putea, piense usted que hay trabajos peores y sonría; si no le dan la hipoteca que necesita, piense que algún día ganara lo suficiente; si hace tiempo que busca novia, no desespere y levántese pensando que hoy la encontrará, ánimo machote, tú puedes. Los triunfadores, los famosillos y los expertos de salón, nos recomiendan tener una actitud positiva, si ellos han llegado donde están es porque creyeron en sí mismos y no se desanimaron (…) Los empresarios que han montado sus negocios recomiendan a los parados que confíen en sí mismos como la clave del éxito. Pero, vaya, olvidan mencionar en detalle (porque eso es más coñazo de contar y de escuchar) los años, esfuerzos, riesgos y fracasos que sufrieron antes de conseguirlo, y los malos pensamientos que algunas veces les acompañaron.
Andrés decía ayer vía Twitter que las empresas no contratan a emprendedores porque éstos normalmente han tenido (al menos) un fracaso y eso aquí está mal visto. Nos dicen que en las entrevistas de trabajo debemos hablar sólo de éxitos y mostrar nuestro pensamiento positivo en todo su esplendor. Está claro cuál es la respuesta que doy a la pregunta del título: la autoayuda no ayuda, pero las afirmaciones grandilocuentes relacionadas con el marketing de la felicidad son tan frecuentes que he tenido que dedicarles una estantería en el blog para luchar contra sus efectos.
Precisamente estos días Arancha Ruiz, buena amiga del blog, me envió por correo una interesante entrevista hecha a Michela Marzano en la contra de la Vanguardia (no he logrado localizar el artículo). Michela investiga en el Centre National de la Recherche Scientifique y afirma para empezar que “la pornografía y la autoayuda coinciden en servirse de la ilusión de libertad individual para perpetuar la explotación de unas personas por otras” y que “vivimos el mejor momento para desenmascarar la impostura de los libros de management personal, autoayuda, coaching…” Y yo que pensaba que mis artículos eran sarcásticos.
Os dejo con 14 ideas de Michela interesantes e incisivas que crítican la autoayuda, el management feliz y la cultura del si quieres puedes. Por supuesto que algunas reflexiones son más que debatibles pero me gusta mucho el fondo de su discurso que pone en juego la responsabilidad individual pero en el contexto del sistema. Se trata de hacer lo que se debe pero sabiendo que la vida sigue siendo injusta. ¿Con cuál de estas 14 ideas te quedas?
- A veces no podrás. Las crisis ponen en evidencia que si quieres no siempre puedes, porque por mucho que quieras no lograrás nada si antes no desvelamos que las reglas del juego de la economía son tramposas, producen desigualdad y nos penalizan a la mayoría. Es perverso hacerte creer que todo lo que te sale mal es culpa tuya y debes mejorarlo y que, en cambio, las reglas del juego establecido por una minoría en su provecho no necesitan ninguna mejora.
- Algunos de esos libros son divertidos. Pero la ideología que los alimenta no: lleva a pensar, por ejemplo, que si hoy estás en el paro, es porque no deseaste el éxito lo suficiente ni te esforzaste. No sólo eres un perdedor y un fracasado sino que encima es culpa tuya y eso exculpa, de paso, a todos los demás responsables de tu paro.
- Antes había perdedores simpáticos. Hoy esa superchería del autocrecimiento lo impide: si eres un perdedor es porque también eres un vago que no se ha molestado en automejorarse. Antes el sistema era paternalista: había un amo del que emanaban en cada momento todas las órdenes que todos cumplían y si las cosas iban mal, también se preocupaba y ocupaba de los suyos… Pero ya no quedan señoritos de ésos porque a partir del año 90 el capitalismo, para seguir creciendo, necesita nuevos empleados emprendedores, ya que las tecnologías de la información han dejado anticuada la estructura patriarcal. Ahora cada empleado debe ser capaz de tomar sus decisiones por la empresa y asumir sus consecuencias.
- Gente que sepa mandarse a sí misma. En la era digital, las empresas para ser productivas deben tener apariencia – sólo es una apariencia-horizontal: los amos y sus capataces ponen objetivos y los empleados los cumplen por los medios que quieran.
- La célebre dirección por objetivos. Es la ilusión de la autonomía personal cuando, en realidad, sus objetivos a menudo o son incumplibles o sólo se pueden cumplir si renuncias a todo lo que no sea trabajar. Los amos te dan toda la libertad para renunciar de la manera que quieras a tu propia libertad. Por lo menos, cuando imponían un horario, tu tiempo libre era tuyo.
- Pero el trabajo produce satisfacción. Esa es la trampa – envuelta en toda esa palabrería de autoayuda-de la felicidad por el trabajo. Sostiene que el trabajo es el único camino de la realización personal hacia la felicidad. De esta forma sólo puedes ser feliz haciendo ricos a los amos. Y ya no te queda ser el pobre e inocente desgraciado, de antaño, ahora si no eres feliz, encima eres un indolente culpable de tu desgracia.
- Trabajar antaño fue maldición bíblica. Era el peaje del sustento. En la sociedad patriarcal era el fatigoso pero inevitable modo de mantener a la familia: hoy la economía necesita más implicación personal: exige ejecutivos autoconvencidos que renuncian a la familia y amigos para invertir todas sus horas en la empresa, lo que les convierte – creen los muy alienados-en superhombres y supermujeres felices y admirados.
- Eso si la empresa funciona… Es la otra paradoja: se te hace creer que todo depende sólo de ti, pero, a la hora de la verdad, todo depende de los resultados de tu empresa que a su vez pueden tambalearse, como ahora, por una crisis financiera que comenzó a miles de kilómetros por culpa de quienes sí deciden y ponen las reglas.
- Tampoco podíamos crecer siempre. El crecimiento tiene límites, pero el éxito ilimitado que promete la filosofía de la autoayuda necesita de la ilusión de que eres tú solo quien pone los límites, como si el planeta no los tuviera. Cuando tú puedes permitirte tres coches y dos piscinas, pero el planeta y su atmósfera, no.
- A veces, crecer es ser más pequeñito. Sí, menos mal que hemos “fracasado” en conseguir todos nuestros objetivos y aún podemos salvar lo que queda de la Tierra.
- Aquí aún estarían enladrillando playas. Esa lógica de la autoayuda propicia, en crisis, enormes cantidades de sentimiento de culpa, que a su vez se transforma en depresiones. En Argentina y Francia, el psicoanálisis es una religión y de su sacramento, los antidepresivos, argentinos y franceses son los mayores consumidores del mundo. ¿Por qué? Precisamente porque son países con egos enormes educados en la fe ilimitada en la propia capacidad de control de uno mismo y de su destino, al que se considera mero resultado de las decisiones tomadas a lo largo de la vida. Las terapias breves, la PNL y otras técnicas alimentan esa ficción de control ilimitado, que no es más que la ilusión infantil de omnipotencia.
- Y resulta que la suerte también existe. Llámele suerte, destino, imponderables, lo que quiera, pero se trata de la madura aceptación de que una parte de lo que nos sucede – por ejemplo, esta crisis financiera-no depende exclusivamente de nosotros.
- He entrevistado a un montón de gurús. Léalos, pero a veces es mejor fracasar. Fracase, hombre: no sé si será más feliz, pero seguro que vive más tranquilo.
- La música del azar. La autoayuda predica que la mala suerte no existe; algo que adivinaron los rebeldes, desde Espartaco hasta los alternativos en la era digital. Para el rebelde, el destino sólo era el resultado de un sistema injusto. Si te resignabas a tu suerte, aceptabas esas reglas que te explotaban y los que mandaban seguían disfrutando de su buena suerte tramposa. Ahora la autoayuda cuestiona la coartada de la suerte, pero cargando la responsabilidad no sobre la injusticia del sistema sino sobre cada individuo y vendiéndole libros de paso.







Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Aunque hace ya un par de años que publiqué ¿Ayuda la autoayuda? pero parece que la critica respecto a la venta del optimismo mágico sigue siendo necesaria: El pensamiento positivo es guay, es fácil de vender y sencillo de …
Estupendo post, como siempre, qué mal acostumbrados que nos tienes :-)
Como lo mío ya sabes que son los recursos y sus enlaces, dejo aquí el de la entrevista a Michela Marzano: http://www.lavanguardia.es/free/edicionimpresa/20090511/53700589438.html con título sugerente “La música del azar”
En el blog de Eba… links for 2009-05-12
Fíjate, tu comentario ha sido el primerito, gracias¡, pero no lo he visto hasta ahora (fíjate qué tarde) porque el sistema lo había considerado spam. Y no es la primera vez. No serás un robot (o robota), ¿no?
Gracias por el enlace y por tus palabritas cariñosas, que a eso no me acostumbro, quiero más :-)
Vaya pues, para lo poquito que escribo encima etiquetada como spam ;-)…menudo debate de nivel se ha generado!
En el blog de Encarna… Guía Visual de Twitter
Me encantó leer este artículo (vía twitter x @eba67). El primer capítulo Stephen Cohvey (? Los 7 hábitos…) va un poco de eso: yo puedo! vs. a ver de a poquito qué me pasa con esto y probablemente pueda hacer algo… .
También creo en la suerte y el destino, y la influencia de todo sobre nos. Una actitud positiva ayuda, de hecho, pero no construida en base a pragmatismos superfluos y lecturers que parecen cheerleaders, con discursos cual subidón de azúcar que al acabarse dejan poco tras de sí.
Equilibrio, y eso es tan único como cada persona, no?
En el blog de Verónica… Granito de arena
Actitud positiva, equilibrio… ¿No crees que nos gustan más las metáforas y los conceptos psicologizadores (que no psicólogicos), que las acciones porque éstas si pueden medirse y exigen esfuerzo? Soy un pesado pero insisto: sea cual sea la actitud, lo que influye es lo que se haga o no.
http://yoriento.com/2008/02/actitud-positiva-actitud-negativa-%c2%bfseguro-que-sirven-para-algo-240.html
Gracias por venir. Carpe diem :-)
Hola Alfonso
Muy bien entresacado el contenido del artículo de Marzano y muy bien explicado (mejor que ella la verdad, si lo necesitas te lo puedo enviar). El problema del artículo que yo critiqué es que lo pone todo junto. NO habla sólo de libros de autoayuda de dudosa calidad (tipo el Secreto, de donde salen muchos de los comentarios que se resaltan), lo pone TODO. POne en el mismo saco la autoayuda que el management (hay que derribar a Blanchard?), que el Coaching (nos cargamos también a Whitmore?), que la terapia breve estratégica (eso no es un libo, es una forma de intervención terapéutica, nos cargamos pues a Nardone también) y así sucesivamente….
Es esa actitud la que yo crítico, pues me parece una insensatez. Es obvio que el sistema no funciona, ni lo hace igual para todos, pero muchos libros, incluso algunos de autoayuda hablan de “empoderamiento” no de hacer seres más débiles y borreguiles.
Que critique con nombres y apellidos, que critique lo que de verdad “no fuenciona” o es pueril, pero que no se lo cargue todo porque hay gente muy válida trabajando en estos temas y me parece un desprecio a su trabajo (y tú, como psicólogo, estás en esa “gente” aunque no lo parezca…)
En el blog de Mertxe… ¿Sirve la Autoayuda o es un bulo?
Mertxe, muchas gracias por animar el debate que es bastante complejo, o no tanto, no sé. La reflexión de esta mujer es de fondo, no metodológico.
El problema en psicología y en el mundo del asesoramiento a los humanos, bien sea para sus cositas, bien para su devenir en las empresas, es precisamente de validez. No está muy claro que lo que proponen y hacen muchas corrientes y marcas sirva para mucho, en gran parte porque los conceptos no están definidos operativamente y porque sus prácticas no están evaluadas por la comunidad científica.
En fin, reflexión larga, pero yo, “como psicólogo” tengo una práctica muy diferente a otros/as que también dicen hacer psicología, así que como mínimo y siendo prudente, creo que deberíamos aceptar que las cosas no están tan claras.
Tal vez Michela exagere y generalice con la intención de crear polémica, pero eso no excluye los déficits de que adolecen la orientación, el coaching, el management, debido a la baja cientificidad de las disciplinas de las que derivan, y en gran parte también porque se mueven en un mercado que mueve dinero, intereses y estatus.
Nada que objetar. Pero si criticas como lo hace Marzano, utiliza otras armas y no la de crear polémica, ya que te pones al nivel de lo que criticas…
En el blog de Mertxe… ¿Sirve la Autoayuda o es un bulo?
Tienes razón, pero la polémica y el humor son medios para generar debate, no fines en sí mismos, al menos no es mi intención :-)
De todas formas, un debate riguroso no puede dejar de ser polémico porque en el fondo y más en este contexto, las razones se mezclan con muchos intereses profesionales y económicos implicados, no?
La cordialidad 2.0 está bien pero debe ser compatible con la confrontación en buena lid de ideas y propuestas en la que todos podemos salir escaldados en un determinado asunto.
Alfonso, como de costumbre, tus reflexiones ayudan un montón a situarse. Probablemente haga un seguimiento de mi propio caso, un comercio, como cientos de ellos, que cayó estos días después de 24 años, empujado por esta depresión que nos ha tocado. A ese problema se añade el de los autónomos sin derecho a paro. Yo pienso en positivo, trato de penar en positivo, pero a veces va por delante la edad, el momento que pasas, la urgencia de encontrar algo para frenar esa hipoteca o ese alimento básico. Te contaré cómo me ha ido mientras lanzo currículum, que sí, que son muy amplios, sobre todo literarios, pero que no sirven. Buen día
En el blog de Froilan… Una joya del barroco
Froilán, pues eso, que pensar en positivo o en negativo no es lo importante, pensar que si quiero puedo no es lo que funciona. Lo que realmente sirve es simplmente ponerse a hacer, marcar objetivos pequeñitos, intentar seguirlos, ver si lo que se va haciendo tiene efecto y aceptar que uno va a estar mal durante un tiempo.
¿Cómo no vas a sentirte mal con lo que estás viviendo? Pues eso, siéntete como puedas pero intentar hacer lo que debas, ya sabes, aquello de qué vas a hacer mañana. Y ojo, que algunos días, en algunos momentos uno no tendrá ganas de hacer mucho… No pasa nada, pero no psicologicemos y analicemos continuamente, que si estoy deprimido, ansioso o con el sindrome del paro u otros que nos vendan.
Gracias por seguir contando :-)
Alfonso, Mercedes publicó el lunes una copia de la entrevista de Lluís Amiguet.
Respecto de la venta de la autoayuda, a mí me parece tan buena o tan mala como la venta de muchos productos de masas: detergentes, coches, alimentos, etc. ¿El marketing (o la dinamización de las redes sociales) es bueno o malo en sí mismo?
En el blog de josempelaez… El modelo y la estructura según Méndez
El problema de vender tanta autoayuda y tanto recetario (¿has visto que algunos sitios web de coaching parecen teletiendas?) es que no venden un producto inocuo pero inútil como los actimel, sino que dicen tener el secreto de la felicidad y afirman saber cómo tu vida puede ser mejor.
No pasa nada con la astrología ni con los curanderos, pero yo prefiero “ver mi futuro” a partir de lo que he hecho y de lo que voy a hacer, y elijo ir al médico, aunque sean métodos sin milagros y que exijan esfuerzo.
Cada uno que venda lo que quiera y lo que pueda, pero hay que diferenciar los productos y servicios apoyados por la comunidad científica, de aquellos otros que son especialmente un negocio.
[...] Ahora bien, también es peligroso dejarse llevar por estas prácticas sin tener en cuenta los “avisos para navegantes“. [...]
Hola Alfonso, buenos días:
Permíteme que salude aquí a Jose Mª y le agradezca el haberme puesto en contacto con tu blog.
En relación al artículo, coincido plenamente con él -con Jose Mª. Nada es bueno o malo en sí mismo, dependerá de cómo lo utilicemos.
Si por pensamiento positivo, la persona entiende: meditación, visualización, ensoñación, etc.etc.etc. y que, gracias a eso, la vida y la sociedad lo va a salvar y pone la responsabilidad en los demás, la verdad, me muestro un tanto escéptica.
Si por pensamiento positivo, la persona entiende: sacar la oportunidad y el aprendizaje de cada situación (el fracaso potencial que un éxito conlleva y el éxito y aprendizaje de los fracasos y/o errores), entonces sí, soy una firme creyente y practicante del mismo.
Muchas gracias por la posibilidad de comentar.
Un saludo y que tengais un día excelente.
En el blog de Mercedes HVdP… Tu mala suerte es culpa tuya, porque el sistema es perfecto
Hola Mercedes, un placer. ¿Conoces a alguien que esté en contra de un concepto tan positivo como el de pensamiento positivo, que no sea creyente o no intente ser practicante del mismo?
Como bien dice nuestra experta invitada, los libros positivos son divertidos y son positivos. Hay que ver si realmente ayudan a los demás a través de la lectura, aparte de animarlos muchos y “empoderarlos” durante un ratito.
Lo dicho, pensemos en positivo o en negativo, pero hagamos lo positivo, y para eso se requiere entrenamiento, planificación, modificación de la conducta y del contexto personal y laboral, etc.
Gracias por pasar :-)
Hola de nuevo, Alfonso:
Pues sí, por supuesto, tal y como yo lo entiendo: la mayor parte de las personas se dedican a ello, soñar y ensoñar cómo les gustaría que fuera su vida y esperar a que alguien haga algo al respecto y les saque las castañas del fuego. O percatarse de que su vida es como es porque tuvieron una infancia infeliz y un padre que no les comprendía y pensar que por el mero hecho de ser conscientes de ello, sus comportamientos cambian ¿por arte de birbibirloque?
En cuanto a tu último párrafo, creo que es lo que digo pero con otras palabras.
El placer es mío, Alfonso, gracias a ti por la oportunidad de intercambiar opiniones.
Un saludo y que disfrutes de un excelente fin de semana :)
En el blog de Mercedes HVdP… Tu mala suerte es culpa tuya, porque el sistema es perfecto
Leí la entrevista y me gustó, como me gusta este post. Yo mismo soy muy crítico con los libros de autoayuda.
De todos modos, ¿no es mejor lo de “al mal tiempo buena cara” aún sabiendo que no existe la magia?
A mal tiempo…coge el paraguas. Poner buena o mala cara también son conductas que se aprenden en función de lo que hacemos y de lo que nos pasa. Mientras aprendemos a sonreír ante todo (que puede ser útil o no tanto, depende para qué), lo seguro que nos ayudará es ponernos a hacer lo que toque.
Visita siempre agradable la suya, caballero.
Alfonso,
tendemos a clasificar todo como bueno o malo, blanco o negro, triunfador o fracasado y este sucede también con la autoayuda, management feliz, etc ¿no?.
Sobre este tema (como en todos, insisto)podemos encontrar grandes profesionales que aportan valor y otros que viven del cuento (o del libro de turno).
Personalmente no estoy de acuerdo con algunas afirmaciones pero si me tengo que quedar con una como buena, tal como propones, me quedo con la primera: A VECES NO PODRÁS.
Pensar lo contrarío es volver a encasillarnos en el grupo que todo lo pueden y los “mindunguis” que no pueden lograr nada. Tener claro que a veces no se puede es un signo de madurez que evitará frustraciones por habernos creado falsas expectativas.
Algunas veces “tirar la toalla” es un signo de inteligencia.
Saludos.
En el blog de alfredus… ¡ HOY CUMPLIMOS DOS AÑOS !
Bueno, Alfredus, pues ése es el mensaje importante como bien dices: “tener claro que a veces no se puede es un signo de madurez”. Compara esa afirmación con la publicidad agresiva de ciertos expertos del asesoramiento y los títulos de los libros mágicos de turno.
Michela critica la mera existencia de la palabra “autoayuda” y su supuesta efectividad grandilocuente. Y es que las marcas y las frases felices han sustituidos a las técnicas y métodos discretos y adaptados a cada persona que son difíciles de aplicar. Si estás enfermo vas al médico, pero si tu vida va mal el mensaje es que la puedes mejorar leyendo un libro. Ay…
Por supuesto que hay profesionales buenos pero son mucho más difíciles de conocer y de acceder, seguro que no escriben demasiados libros porque no tienen tiempo: están trabajando y evaluando. Y cuando lo hacen, sus escritos son técnicos y no son bestsellers.
Por eso no hay libros superventas de gurús del momento con casos reales y detallados, también porque si se ponen a decir lo que de verdad hacen, y no hablo de escribir metáforas e historias inspiradoras, se comprobaría fácilmente que evitan hablar de metodologías y resultados.
Gracias por pasar, y felicidades por tus dos años¡ Ya pasé por la fiesta que organizaste en tu casa, muy bueno el jamón :-)
Es cierto gran parte de lo que dices, Alfonso.
Cuántas veces me he preguntado, mientras buscaba novedades editoriales interesantes para preparar mis cursos, ¿¡por qué no comprar ese libro, “Cómo hacerse millorario en tres meses”, y ya está!?
Sabemos que las cosas no son así y, sin embargo, no puedo estar más de acuerdo con Mertxe.
El pensamiento positivo es guay, quizá fácil de vender (¿a los ingenuos?), pero nada fácil de aplicar, mucho menos de observar sus resultados. Aquí nos va lo sesudo, lo crítico, lo circunspecto, lo amargo. El humor, el optimismo, la búsqueda de la felicidad o el empoderamiento, queda reservado para lo festivo o lo social. Es algo cultural. Desarrollar ambos aspectos de nuestro pensamiento en todas las esferas de la vida no sólo es compatible, sino necesario.
Los libros de autoayuda, la nueva era y otras cosas extrañas no son lo mismo que la psicología positiva, aunque los encontremos clasificados en la misma sección en las librerías.
Si hay algo impactante que aprendí en mis tiempos de estudiantes fue la teoría de la indefensión aprendida de M. Seligman (desde el conductismo puro y duro, no lo olvides). De ahí al desarrollo de la psicología positiva no hubo más que tiempo y una evolución previsible y necesaria para una ciencia hasta entonces centrada en lo patológico, lo anormal, lo erróneo. ¿También le metes a él en el mismo saco?
Saludos
Araceli,
de verdad que no entiendo lo que es la “psicología positiva”. ¿Acaso hay alguna que no lo sea, que no pretenda ayudar a mejorar la vida de las personas? El término positivo es una mera marca alrededor de la que se van creando libros y recomendaciones para todos los públicos.
Insisto, ¿quién podría estar en contra de ese irresistible término, positivo? Si yo veo en una estantería un manual de “psicologia aplicada para la vida”, y otro de “psicología POSITIVA aplicada para la vida”, hombre, qué duda cabe que me llevo el segundo y lo guardo en la bolsa junto al actimel. Yo no soy tonto.
Sea vendida como positiva o sin el apodo, la cuestión es ver si lo que se propone funciona, cuestión que es más difícil de saber cuanto más utilizas conceptos confusos (aunque positivos, por supuesto) y más te alejas de la evaluación sistemática.
No hay una psicología positiva y otra negativa centrada en “lo patológico”, salvo en el sentido de que la gente tiene problemas que quiere superar. Siempre se trata de ayudar a las personas a definir objetivos y a organizar sus vidas para que los consigan, pero sin milagros, con metodología y esfuerzo.
Hola Alfonso, no puedo estar más de acuerdo contigo aunque como formador he recurrido en numerosas ocasiones al “tú puedes” o, en su versión light al “¿lo has intentado?.
Mi opinión sobre los límites del desarrollo, tienen mucho que ver con aquello de la Zona de Desarrollo Próximo de la que hablaba Vigotsky que en el fondo es una versión de aquello del Acto y Potencia del que hablaba Aristóteles.
Todos tenemos un límite circunstancial para nuestro desarrollo y crecimiento que no podremos sobrepasar aún aumentando el esfuerzo. Ahora bien, sin propio esfuerzo no hay aprendizaje, desarrollo o cambio posible. Crecer requiere un sacrificio del que los libros de autoayuda apenas hablan. Algunas de sus recetas pueden valer, pero sin esfuerzo y constancia (qué dificil es mantener constante la motivación!!!)no es posible lograr algún cambio.
Estoy de acuerdo con que es imposible cambiar las reglas que los más poderosos ponen y que son los que desde lejos encarrilan nuestro destino, pero cito a Goethe para dar el contrapunto: “…. Hasta que uno no se compromete está en la DUDA, con la posibilidad de retroceder, sin ningún provecho. (…)Para todo acto de iniciativa y creación rige una VERDAD elemental cuya ignorancia destruye un sinnúmero de ideas…: En el momento en el que uno se compromete de verdad la Providencia también actua. Toda una corriente de acontencimientos se desprenden de la DECISIÓN, provocando, a favor de uno, todo tipo de incidentes imprevistos, encuentros y ayudas, que de otro modo no se hubieran producido…”
Mario, no sé cuáles son los límites de una persona para un objetivo y en un contexto determinado, nadie lo sabe, no? Lo que sí creo saber es que hay que dejar el recetario en casa cuando se trata de ayudar a la peña, y a nosotros mismos. Dejar de jugar con las expectativas y las emociones de las personas, y empezar a preguntarles qué vas a hacer mañana.
“No sé cuánto tiempo estarás en desempleo, no sé si la vida será mejor o menos injusta que la que has llevado, pero te propongo que elijas qué quieres empezar a hacer a partir de mañana.”
¿No es más ético y realmente pragmático trabajar así?
Un placer, Mario :-)
Creo que el espíritu científico a veces se contamina de un exceso de mecanicismo y otras, al contrario, de pseudociencia. Me quedo -como alguien dijo- con mantener la mente abierta pero sin dejar que el cerebro se nos caiga al suelo.
Probablemente hay muchas cosas que nos pueden ayudar -aunque no se considerarían científicamente demostradas- siempre y cuando las sometamos a la experimentación y no a la acrítica creencia.
Soy tendente a “volar” y cada vez que leo un blog tuyo me pones los pies en el suelo. ¡Gracias!
En el blog de Alberto… Antes también fue así…
Alberto,
que las cosas están “científicamente demostradas” simplemente significa en este contexto en el que nos movemos que funcionan. Pero el problema es que esta validez hay que documentarla, compartirla, replicarla. Eso es la comunidad científica, eso es ciencia. ¿Por qué siempre recurrimos a las metáforas negativas del mecanicismo, la rigidez, etc., cuando pedimos datos, taquígrafos y resultados sobre lo que hacen los que se (nos) autodenominamos expertos?
Todos debemos volar y tener la mente abierta, experimentar cosas nuevas, como bien dices, pero luego hay que sistematizar y dar cuentas de lo que hacemos. La ciencia nos permite comunicar y comparar qué hacemos unos y otros para valorar la eficacia de las prácticas, si realmente valen para algo o si vendemos humo, psicolabía o consultolabia.
¿Conoces a algún profesional que diga de sí mismo que es malo? Yo no, todos decimos que somos buenísimos, pero no hay forma de demostrarlo porque este mundo es en gran parte una caja negra. :-)
A mi me parece que esto es como la otra cara de la moneda de ese otro tema que has tocado ultimamente en torno a las “quejas”. Al igual que me parece que en ese caso, los condicionantes externos también influyen, y que si bien algunas quejas son justificadas, otars no, en este caso me pasa lo mismo. No existen los milagros, lo que no significa que ciertos consejos se puedan aplicar de manera efectiva a cada caso en particular. Como siempre, la lógica sería una buena consejera.
Carpe Diem
En el blog de Cosechadel66… El tipo que dibujaba tipos
Adolfo, algunos consejos pueden ayudar, efectivamente, pero para cada caso en particular y acompañados de un plan de actuación de largo recorrido. El problema es que a la gente se le vende que un mero consejo o un libro pueden compensar todos los esfuerzos que ha dejado de hacer en su vida, y eliminar sus malos hábitos, sus problemas y su dificultad para definir y alcanzar objetivos.
Pero vamos, creo que de consejos hemos hablado alguna vez por aquí :-)
http://yoriento.com/?s=consejos
Carpe Diem :-)
Los libros de autoayuda es un fenómeno social de gran calibre. Solamente tenemos que mirar las listas de ventas no ficción; 3º “El secreto” y 7º “Poderosa mente”. Por lo tanto, criticarlos puede herir muchas sensibilidades.
He leído algunos de estos libros. Entiendo que nos pueden servir para reflexionar o hablar sobre un tema trascendental, como fuente de conocimiento, nos pueden proporcionar técnicas o herramientas para ver un problema desde otra perspectiva, en definitiva pueden ser un buen punto de partida para entablar una buena conversación o una buena autorreflexión.
Con que leas 3 o 4, creo que es suficiente, al cabo del tiempo vuelven a editar libros como diferente título, formato, adjetivos, pero en esencia es más de lo mismo.
Leer muchos libros de autoayuda significa que nos miramos continuamente el ombligo. Es como entrar en un bucle cerrado. Demasiada hiperreflexibilidad. Llega un momento en que te olvidas del paisaje, del entorno, hasta que suena el despertador y se escucha la voz del locutor;” Bienvenido al mundo. Son las 7 de la mañana. Bla,bla,bla….”.
Al igual que Michela, pienso que existe una “fe ilimitada en la propia capacidad de control de uno mismo”, en otras palabras “ilusión infantil de omnipotencia”. Libros como “El secreto” difunden este tipo de creencias. Transcribo unas frases del famoso libro;
- “Todo lo que llega a su vida, usted lo atrae. Lo que ocurre en su mente, lo atrae hacia usted”.
- “Conforme vayas leyendo y aprendas El Secreto, descubrirás cómo puedes tener, ser o hacer todo lo que quieras. Sabrás quién eres realmente. Conocerás el verdadero esplendor que te espera.” del prólogo.
La pasada semana hablé con unas personas que siguen este tipo de creencias. Una me dijo que “El Secreto” es como la Biblia. La otra me comentó que se sentía culpable porque le habían entrado a robar en su casa, según sus palabras, el pensamiento atrae lo que te ocurre.
Por último, la autoayuda no ayuda incluso puede perjudicar la salud.
Perdonad por la extensión.
Ay, Gregor, como comparto casi todo lo que dices casi no puedo entrar en debate contigo¡¡ :-) Gracias de verdad por estas reflexiones que son un artículo alternativo.
Y me quedo con eso de que “la autoayuda puede perjudicar seriamente la salud”
[...] un debate que aún colea (se veía venir) ayer le metimos caña de refilón al management malo por ser primo segundo de la autoayuda perruna (perdón por la [...]
Hola Alfonso y resto de lectores y bloggers!
Como siempre hay términos medios. A mí personalmente me producen el mismo rechazo los “iluminados” que hablan de hacerte rico en 3 meses como los “pesimistas” cuya única referencia es la ciencia y la razón.
He leido a Stephen Covey , Tom Peters y también a Deepak Chopra y Wayne Dyer, incluso a Osho. Hay muchos mensajes que me parecen brillantes y a mí me han servido para ampliar mis mapas y mi flexibilidad. Hay otros que me parecen más cuestionables.
Pero no por ello hago una Generalización brutal y me cargo a tó dios! También es políticamente muy correcto criticar la autoayuda (que por supuesto es criticable, pero al hacerlo de la forma que lo hace Michela pierde credibilidad, aunque seguro que gana muchos adeptos del aborregamiento) Yo si tengo que criticar algo o hacer causa, prefiero centrarme en todos aquellos que echan balones fuera, que sienten que son marionetas y no hay nada que hacer porque el destino está escrito y lo único que existe y es real en la vida es lo que puedo tocar.
Leyendo este tipo de artículos , siento mi SOMBRA emerger, la sombra de la que Jung hablaba…..o a Jung también nos lo cargamos?
Alfonso, ya sé lo que no te gusta o te enciende de estas cosas…pero y lo que te gusta? me gustaría que compartieras los libros y autores de filosofía, psicología, autoayuda o management que te parecen válidos. Seguramente tengamos muchos puntos en común.
Un abrazo y una sonrisa ….muy positivas (jajaja esto es para venderme mejor)
Quique.
En el blog de Quique Coach… ¿Haces caso a tu Radar Emocional?
¿Conoces aquello de que la carga de la prueba está en quien la presenta? Si fuésemos los sufridos lectores los que tuviéramos que demostrar que mucho de lo que se publica, por mucho éxito que tenga, es mera palabrería, no tendríamos tiempo ni de twittear ;-)
Creo que mis propuestas y las de muchos buenos “comentaristas” ya están por todo el blog, ¿no?, y tienen que ver, al menos yo lo intento, con la psicología científica, una disciplina que “sólo” tiene unas decenas de años de investigación experimental acumulada, y lo que queda :-)
Hacer macedonias con autores y conceptos proveniente de psicoterapias breves, “humanistas” (¿hay alguna que no lo sea?), psicoanálisis reconvertidos (Jung, mare mía), etc. no hace más válidas las metodologías ni más eficaces los servicios que se prestan. Sólo los hacen más vendibles. Ya sabes lo que digo, menos nombrecitos y más información sobre casos concretos, y técnicas y actividades específicas que se proponen, que es la única forma de saber de qué c… se está hablando. :-)
El eclecticismo aquí te pillo aquí te mato y las pócimas de fierabrás están de moda desde hace muchos años en el mundo de los “recursos humanos”, ¿y quién puede resistirse a los elixires mágicos que tienen de todo? Pues eso, que el Actimel se venda no significa que funcione.
Quique, cariñosísimos saludos, como dice Juan Ramón Lucas en RNE por las mañanas :-)
Alfonso! Yo tb te envío muchos saludos y abrazos, y quiero dejar muy claro, que a pesar de las diferencias que podemos tener, te respeto y admiro. Para mí eres un espejo donde mirarme.
Cuando digo mi opinión se basa en mi experiencia personal y en lo que veo. La ciencia está guay, pero no todo es ciencia, y el corazón la intuición y la creatividad están para algo. Me gusta mucho leer tu punto de vista con todo esto porque es reflejo del pensamiento de gran parte de mis clientes.
Al final , lo importante no es lo que hablemos , sino lo que a cada uno nos sirva.
Abrazos!
En el blog de Quique Coach… ¿Haces caso a tu Radar Emocional?
Lo que a cada uno nos sirve sólo lo sabe cada uno… Así va a ser difícil evaluar, eh? ;-) Si tu prestas servicios con el corazon y la intuición y sin garantía ni método comprobable y comparable con otros, no te preocupes, que yo también te pagaré con cariño. ;-)
Jajaja…lo importante es que pagues! :-) ;-)
Pero si a mí me encanta la ciencia!!! Mi ego no soporta que de repente haga visualizaciones, medite todas las mañanas y me curre tener una actitud positiva y optimista si detrás no hay estudios científicos que lo amparen.Aunque mi energía, salud, productividad y resultados sean mucho mejores y mis clientes estén más satisfechos. Mi ego tiene sed de ciencia y nada lo puede parar :-)
“Venga vale, ego, majete, tranqui, que eres importante, mira este reputado científico que dice lo saludable que es meditar….venga, ya pasó… ¿ves como tiene base base científica?….” Mi ego, más tranqui, entonces colabora y hace su papel de transpiración, disciplina, profesionalidad…
Pero hay veces que no encuentro estudios, ni ciencia detrás….es entonces cuando hay que tener la audacia de mirar más allá y validar con el máximo experto: tu corazón. Y chico, aunque mi ego se enfade, he llegado a un acuerdo de al menos probar, y si no nos mola lo que sale, pues cambiamos, pero que no nos autosaboteemos antes de empezar….no?….
Ains……que bonito es el amor…..:-)
En el blog de Quique Coach… ¿Haces caso a tu Radar Emocional?
Hola, Quique:
En este debate me siento más cerca de tu planteamiento que del de Alfonso.
Intento no perder de vista el método científico. Sobre todo cuando se trata de ayudar a clientes “que te pagan” no me gusta la ética de vender o producir humo. Sin embargo, creo que a veces puede haber cierto enquistamiento en no querer abrir los ojos para ver si hay algo más que lo hipotético-deductivo, la validez y la fiabilidad.
Igual que para una mente infantil que solo puede entender la realidad desde lo sensorio-motriz resulta ininteligible el pensamiento abstracto y, por ello, jamás daríamos valor a sus valoraciones del mundo abstracto, ¿no se comete un error categorial cuando se evalúan otras posibles formas de conocimiento menos científicas desde el pensamiento científico?, ¿o es que no existen otras formas de conocimiento?
Yo no lo tengo claro, pero dedico tiempo a experimentarlas “en laboratorio”. Ferrán Adriá utiliza un laboratorio para experimentar cosas nuevas que rompen con los paradigmas de lo conocido y a todo el mundo le parece admirable. ¿no es también sano cuestionarse el paradigma científico vigente o al menos jugar de vez en cuando haciendo guiños no tan racionales, documentados y sistemáticos a lo desconocido?
En el blog de Alberto… Antes también fue así…
Hola Alberto, gracias por tu reflexión epistemológica ;-)
Ay, mismo debate que se reproduce continuamente por aquí. La ciencia tiene un método que se llama científico, lo que se haga fuera de él no es ciencia. No pasa nada, mientras no se venda algo que no es ciencia como ciencia. Lo digo a conciencia ;-)
¡Ay Alfonso! ¿Cuántas de las percepciones y emociones que sentimos en la mente están aún fuera del alcance de nuestra querida ciencia?
Opino que se pueden “vender” acciones para ser más inteligentes (efectividad ante los retos) y, por tanto, felices, aunque todavía no tengan la “etiqueta” de científicas. Este proceso es lento, pero la vida sigue… (y lo de la reencarnación no está nada claro que haya funcionado en algún caso particular ;-) Mientras tanto, algo podremos intentar si vemos que funciona en algunos casos, aunque no sea algo científico, ¿o no?
En estos debates siempre recuerdo casos como el de Eduard Punset y la homeopatía y el de José Mª Íñigo y lo intangible.
En el blog de josempelaez… El modelo y la estructura según Méndez
José María, nada está fuera del alcance de la ciencia, otra cosa es que se esté en fase de investigación, ¿no? :-) Lo intangible hay que tangibilizarlo¡
Y como bien dices, hay intervenciones que pueden funcionar aunque DE MOMENTO no puedan explicarse o sistematizarse, así que es importante analizar por qué para poder utilizarlas de manera adecuada.
Alfonso, respecto de que «nada está fuera del alcance de la ciencia», te invito al diálogo de Pseudópodo y sus comentaristas tras tu semana de “vacaciones activas”. Por cierto, ¡que os vaya bien en la Segovia’s summit!
En el blog de josempelaez… El modelo y la estructura según Méndez
Yoriento, me divierte que seas provocador con tus posts.
Te agrego al concurrido debate: soy argentino, con una fuerte formación psicoanalítica (y un ego enorme: mucho más grande que el de todos los franceses juntos, aunque les envidio a Carla Bruni). Aborrezco los libros de autoyuda, me parecen defensas/síntomas obsesivos de una sociedad que no sabe qué hacer con sus propios deseos (te gustará esta frase ?) pero, en mi práctica reconozco que a mucha gente le han servido. Y es más, es enorme la cantidad de post en la que se enuncian listados y listados de reglas para tener éxito en el management, en las entrevistas de trabajo y en ser felices nos habla de que la tendencia a establecer pautas para casi todo, es universal. Como la religión y esto lo puedo decir ya que, gracias a Dios, soy ateo !
¿Qué significa que “a mucha gente le ha servido”? ¿El qué exactamente, qué parte de qué libro, qué consejo, a qué tipo de personas, en qué contexto personal y laboral, para que objetivos y problemas?
Precisamente la ventaja de una marca como “autoayuda” es que la gente tiende a pensar que sirve per se porque otra gente dice que “le ha servido” y porque en el libro pone cosas como “el pensamiento positivo (o la PNL, o lo que sea) ha cambiado la vida de millones de personas…”
Si pudiéramos analizar con detalle la mayoría de los casos veríamos que nadie o casi nadie ha cambiado por unos consejos, y si cree que lo ha hecho muy posiblemente hubiera cambiado también sin el libro o sin esos consejos.
También en orientación profesional la evaluación válida y fiable brilla por su ausencia por razones en las que no entraré. El caso es que se suele vender que pongamos, un 50% de las personas que han recibido orientación encuentran empleo a los 6 meses. ¿Dice algo ese dato si no lo podemos comparar con las personas que también encontraron empleo a pesar de que no recibieron esa orientación?
No discuto que algunos consejos ayuden en sentido general a algunas personas en determinados momentos. ¿Si tienes una charla con un amigo en problemas y tu conversación le ayuda a encontrar un empleo o a dejar a una “novia que no le conviene”, eres un coach?
El tema que me interesa es encontrar las metodologías que de forma sistemática y profesional ayudan a todas o a la mayoría de las personas de forma fehaciente. Porque lo demás será palabrería bienintencionada y optimista, consejos con los que todo el mundo está de acuerdo, y chovinismo profesional: insisto, ¿quién va a decir que su terapia, coaching o ayuda no tiene éxito?
Los libritos mágicos, al igual que los amigos, te dicen lo que hay que hacer. Pero lo digo siempre: la gente ya sabe lo que tiene que hacer, lo que pasa es que no lo hace. Y ahí es donde entra la psicología de la buena, ahí es donde está el verdadero valor y la verdadera dificultad, y no en ofrecer las verdades del barquero.
http://yoriento.com/2007/02/aconsejar-en-orientacion-profesional-las-verdades-del-barquero.html
Un placer tu visita psicoanalítica :-)
Me gusta este debate Yoriento.
Tomo tu frase: “El tema que me interesa es encontrar las metodologías que de forma sistemática y profesional ayudan a todas o a la mayoría de las personas de forma fehaciente”.
Te respondo: todas y ninguna.
El tema es casi epistemológico, tu quieres encontrar “las metodologías…” que ayuden a que la gente haga lo que tiene que hacer porque “la gente ya sabe lo que tiene que hacer, lo que pasa es que no lo hace. Y ahí es donde entra la psicología de la buena, ahí es donde está el verdadero valor y la verdadera dificultad”.
La gente no sabe lo que tiene que hacer, en general lo descubre mucho más tarde que cuando lo tendría que haber hecho ! Gracias a ese no saber es que los psicólogos tenemos trabajo ! La gente lucha con una cantidad de motivaciones que son contradictorias entre sí. La gente no es lógica, la lógia es un invento de la gente, que es bien diferente. La gente es ilógica, impredescible. No podemos requerir de las ciencias que se dedican a entender y estudiar al hombre que demuestre la validez de sus enunciados con la misma metodología de la matemática (lo más alejado de las ciencias mencionadas) ni de las ciencias naturales (un poco menos alejado. Las distintas corrientes echan luz sobre aspectos diferentes.
Sería necio de mi parte – por más formación psiconalítica – desechar por “no válidas” los aportes de Pavlov, por ejemplo, ya que además de deseos y motivaciones inconcientes, también tenemos hábitos y reflejos (fijate como segrega saliva tu boca cuando hay olor a comida).
Es complejo somos, a la vez, un conjuntos de celulas en interacción pero los más capaces de ir en contra de la fuerzas biológicas.
Sigásmolo.
Un abrazo metafísico.
En el blog de Gabriel Schwartz… Las áreas de empleo y selección y el contexto actual – Lo que no se publicó en la nota de Infobae
La gente, todos, si sabemos lo que tenemos que hacer: el estudiante, ponerse a estudiar y hacerlo durante más tiempo y con más efectividad; el trabajador, “motivarse” más con el trabajo; las parejas, hablarse con más cariño y menos mal rollo… Los objetivos están claros, son los métodos los que no funcionan, en parte por una cultura occidental que nos dice que los problemas se resuelven hablando, psiconalizando y descubriendo qué paso en nuestras vida, y deseando y pensando y creyendo mucho en uno mismo.
Los problemas se resuelven cambiando las cosas que nos rodean, el estilo de vida que llevamos. Nos comportamos en función de cómo vivimos, así que la forma de cambiar es cambiar cómo vivimos. El concepto es tan fácil de entender que no se acepta porque estamos acostumbrados a pensar que si tenemos un problema está dentro de nosotros y tiene un nombre pomposo.
El termino AUTOAYUDA va asociado a mucho palabrerío light, y hay mucha basura en esta literatura fundamentalmente asociada al éxito empresarial o de “Cómo ser el mas popular del grupo?!!”. Pero también hay que decir que también existe una corriente muy seria, que no es improvisada, que es profunda, abarcativa, en correlación con filosofías milenarias que hablan del poder del amor, de la confianza (Fe), del altruismo, del equilibrio, de la paz. Esta corriente nos dice que encontraremos el equilibrio y la paz interior si somos capaces de tomar las riendas de nuestras vidas, es decir hacernos RESPONSABLES de nosotros, que para ello tenemos que tener confianza.
En este punto es en donde la mayoría entra en confución ya que piensan que hacerse RESPONSABLE es culparse de todo lo que ha sucedido, sucede y sucederá. Y la culpa no es util. Solo genera malestar. Por el contrario, el hacerse responsable genera aprendizaje y nuevas soluciones, y una situación negativa se puede transformar en positiva.
Esta claro que no estamos conformes con muchos mecanismos sociales, pero estos no vienen de la nada. Cada uno de nosotros tiene el poder de modificar lo que le quede a su alcanse, por mas poca cosa que sea, para mejorarlo.
Gracias Yoriento por iniciar este blog y ayudarnos a mejorar,
Santiago
Interesante, Santiago. Me gusta tu enfoque.
Un saludo,
Maite
En el blog de Maite… Conceptos para la transformación
Santiago, creo que todos estamos de acuerdo con frases como “cada uno de nosotros tiene el poder de modificar lo que le quede a su alcance”. Pero en psicología de la buena se trata de ver por qué unos mejoran y modifican su vida y otros no, de qué factores depende. Todo el mundo quiere hacerlo pero no todo el mundo lo logra, y ahí es donde entran los profesnionales :-)
Hola Alfonso. Gracias por tu respuesta. Te cuento un poco mi experiencia. Soy Argentino viviendo en España. En mi vida he hecho terapias con cuatro profesionales distintos, un psiquiatra y tres psicólogos, uno de ellos conductista, los otros psicoanalistas. Mi madre es psicóloga (es argentina). Sin embargo un verdadero cambio en mi vida se dio cuando probé las flores de Bach. Abandoné las consultas, que me fueron bastante útiles ya que logré conocerme a mi mismo mejor, pero mis inseguridades seguían. Las flores de Bach están aceptadas por la OMS, pero no se si existe una prueba científica de que funcionen. Creo que el insistir, como un dogma, que el método científico es lo único que nos comprueba la realidad es cometer el mismo error que cometió el vaticano con Galileo en su momento.
Un abrazo,
Santiago
El método científico es “lo único que comprueba la realidad” de forma compartida y consensuada. Otra cosa es que cada uno viva y perciba “su propia realidad” como estime adecuado :-)
Gracias por el enlace, JMaría. Ya contaré qué hicimos y qué no hicimos en Segovia :-)
[...] hilo del comentado artículo del otro día La autoayuda no ayuda, traigo al blog estas reflexiones de Andrés Pérez en las que critica la orientación y el [...]
Muy interesante este post y los hilos de conversación abiertos desde él. En mi blog también he escrito algo con referencias a la entrevista de Marzano desde un ángulo bien distinto, ya que nuestras áreas de actividad son distintas:
http://maitedarceles.blogspot.com/2009/05/conceptos-para-la-transformacion.html
Estoy contigo, Alfonso, en que hay mucha palabrería, mucha burbuja de aire, mucho método milagroso, que por supuesto, no es tal… y que, por otro lado, hay una ciencia, entendida como profesionales que pueden aportar en sus áreas de conocimiento. Para mí uno de los grandes problemas de nuestra sociedad hoy es cómo nos movemos, sin demasiado cuestionamiento, por la imagen, por la apariencia, en una separación brutal entre la imagen y lo auténtico. Esto sucede en muchos ámbitos de la vida: nos escandaliza, pero así sigue funcionando todo.
Por ello, entiendo tu insistencia en el método científico como la necesidad de que haya algo realmente auténtico detrás de la propuesta en cuestión. Creo, sin embargo, que al hablar de ello, para ser realmente rigurosos, no podemos hablar del método separándolo de quien lo practica. No existe potencia de transformación en el método como tal, de forma objetiva, sino en la persona que domina ese método, como a la luz de tus escritos sin duda será tu caso. Y creo que, partiendo de que nuestras subjetividades, nuestros seres son tan distintos, hay personas que aportan más desde unos métodos y hay otras a las que les van mejor otras áreas del conocimiento. En este sentido, creo que haríamos bien en valorar aquello que los demás aportan desde su subjetividad aunque nosotros no seamos capaces de imitarlo.
En este sentido, el libro de autoayuda, rigurosamente hablando, es también el intento de alguien desde su conocimiento subjetivo para aportación a los demás, en el mejor de los casos, aunque en muchos casos (¿en la mayoría?) no sea más que algún recopilatorio de frases y anécdotas del que se espera simplemente lucro económico, publicidad, etc., valiéndose de esa separación entre la imagen y lo auténtico de la que adolece esta sociedad, como comentaba antes…
Ah! Me ha hecho gracia este comentario de “que las cosas están “científicamente demostradas” simplemente significa en este contexto en el que nos movemos que funcionan”. Comparto ese enfoque de ciencia…
Un abrazo,
Maite
En el blog de Maite Darceles… Conceptos para la transformación
Maite, muchas gracias por tu reflexión. :-)
Me ha gustado especialmente eso que dices de que “haríamos bien en valorar aquello que los demás aportan desde su subjetividad aunque nosotros no seamos capaces de imitarlo.”
Cómo no, estoy de acuerdo en que algunas cosas debemos probarlas aunque su validez esté por demostrar, qué duda cabe. Esto es la vida y no podemos estar haciendo experimentos validados antes de dar cada paso ;-) Pero otra cosa es darle visos de verdad.
Pero lo que digo es que deben separarse el mundo de las pruebas vitales y de las recomendaciones personales, del campo profesional, sin mezclarlas ambas. cuando se escogen esloganes del estilo “este libro ha ayudado a millones de personas” se está mintiendo porque no se ha podido evaluar, es obvio. Si se dice este libro “está basado en hechos”, se está mintiendo.
Si no separamos la publicidad de la ciencia todos salimos mal parados.
Me ha encantando el artículo y, además, ¡lo comparto! Enhorabuena, una perspectiva que sirve para tener más juicio crítico sobre la sobrevaloración del coaching, la autoayuda, etc.
¡Un saludo!
Julio´s last blog ..Desenmascarando al doctor Jekyll
Un placer tu visita, Julio. Incluso aunque no hubieras estado de acuerdo :-))
[...] de consejos bienintencionados y de “sentido común” pero muy cercanos a la mala autoayuda, recomendaciones que todo el mundo acepta con muchas expectativas pero cuya aplicación y [...]
[...] 45 “lecciones para la vida” propuestas por Regina Brett algunas de las cuales rozan la autoayuda típica: como son relativamente obvias y siempre positivas todo el mundo está dispuesto a aceptarlas y a [...]
[...] La autoayuda no ayuda yoriento.com/2009/05/la-autoayuda-no-ayuda-522.html/ por areska hace 2 segundos [...]
[...] en Twitter de @capitan_ahab muestra en menos de 140 caracteres que entre tanta psicolabia, autoayuda de salón y coaching no siempre tan transparente como quisiéramos, cuando se trata de mejorar nuestra vida [...]
[...] a todos los males es una “actitud adecuada”. El pensamiento positivo vende libros de autoayuda, consagra gurús y llena Twitter de frases hechas tan bienintencionadas como retuiteadas, pero sin [...]
[...] En ellos intento siempre alejarme de esa liturgia retórica sobre el éxito y el fracaso, el si quieres puedes y el pensamiento positivo como varita mágica. Por muchas vueltas mentales que quieren que les [...]
[...] En ellos intento siempre alejarme de esa liturgia retórica sobre el éxito y el fracaso, el si quieres puedes y el pensamiento positivo como varita [...]
[...] libros de autoayuda son justo todo lo contrario de ayudarse uno mismo. Más bien son manuales en los que otro te dice [...]
Estoy de acuerdo en mucho de lo dicho, pero solo quiero decir que hay cosas que en general te hacen vivir mal -envidiar, odiar, comer mal, echar las culpas de todo a los demás- y otras que te hacen vivir bien -ser optimista, organizarte, ser responsable de ti mismo-.
¿Quien y cómo puede enseñar uno estas cosas? supongo que como en todo hay buenos y malos profesionales. Yo por ejemplo enseño autoayuda pero más orientada al coaching que a la new age, quien quiera puede juzgar por sí mismo mi labor descargando mi libro gratuito “Autoayuda para tu día a día” aqui:
http://www.filefront.com/16209537/autoayuda.pdf/
[...] sitios que hablen de felicidad, autoestima y otros temas “clásicos” relacionados con la autoayuda. Ya he dicho alguna vez que tengo la impresión de que precisamente una de las razones que nos [...]
[...] épicos con cada amanecer. Nos fijamos en lo que Guardiola usa con su tropa o en cualquier manual de autoayuda. Todo vale para la competición. ¡Hostias! Hay que dejarse los huevos en el intento. Tenemos que [...]
[...] épicos con cada amanecer. Nos fijamos en lo que Guardiola usa con su tropa o en cualquier manual de autoayuda. Todo vale para la competición. ¡Hostias! Hay que dejarse los huevos en el intento. [...]
[...] Mi respuesta será inequívoca: las disciplinas que trabajan para las personas y no se ajustan a un método razonablemente científico no podemos determinar si sirven para algo o son mera retórica, es decir, psicolabia o autoayuda que no ayuda. [...]
[...] en nuestros días y que, más por viejo que por diablo, ha sido catalogado como el primer libro de autoayuda, aunque yo lo vea más cercano a un manual de habilidades sociales (inteligencia emocional que [...]
Jejeje… creo que me salvaste de la depresión con este artículo… jaja… Y lo que pasa es que yo estoy comenzando con mi negocio propio y tenía la idea de que mis fracasos eran debido a que yo no estaba poniendo todo el entusiasmo necesario… Reconozco mis errores, como la falta de una buena planeación, de objetivos especificos, de mayor publicidad… sin embargo ¿Por que a los clientes a los que he llegado ya no me compran o de plano no me compraron nada? ¿Es culpa mia que no decidieran por mi marca? Quizá pudiera hacer algo para influir en la desición de compra… pero no puedo obligarlos a que me compren…
Rubén, ¿has probado a preguntar a tus clientes? :)