Ayer, en un ejercicio de sharismo sincronizado con Carme Pla, publicaba un artículo sobre redes sociales en internet y búsqueda de empleo, redes representadas especialmente por Facebook, Tuenti, Twitter, LindekIn y Xing. Sin embargo, muchas personas siguen mostrando gran escepticismo sobre una utilidad razonable de estas aplicaciones, no sólo para buscar trabajo y para la vida profesional en general, sino incluso para establecer relaciones auténticas. También, algunos navegantes rechazan su uso o lo limitan utilizando argumentos relacionados con la seguridad y la privacidad, como en el debate que se está generando en el reciente post sobre identidad digital y protección de datos
Creo que en este debate nos falta información y nos sobran generalidades y tópicos internetianos. El mundo de Facebook, Twitter y de la Web 2.0 es una gran caja negra donde en ausencia de hechos comprobados y de estadísticas significativas, alimentamos nuestras conversaciones con anécdotas negativas y positivas sobre la red, y con generalizaciones extremas basadas en experiencias personales propias o de personas cercanas. Por ejemplo, si has “encontrado el amor”, una o más veces, en Match o Meetic las relaciones online te parecerán naturales; pero si te has sentido desadaptado y fracasado en ese entorno, pontificarás que esos sitios web y esa forma de relacionarse sólo son para desadaptados y fracasados.
Si tus incursiones en Twitter te permiten crear gran viralidad para tus proyectos y propuestas, captar clientes para tu consultoría artesana o industrial, o socios y apoyos para tus ideas emprendedoras, ¿cómo podrías hablar mal del pajarito, con perdón? Sin embargo, el elitista mundo doscero es actualmente un terreno incomprensible, inhóspito y yermo para buscar trabajo y mejorar la vida laboral, al menos en el caso de profesionales de cualificación media y baja, y/o de de sectores laborales poco digitales.
Puede comprobarse fácilmente que no soy un escéptico del networking pero, por el momento, Facebook no me sirve de mucho, y no me gusta (no sé qué va primero y qué causa qué). En lugar de criticar de forma desaforada y generalizada, simplemente me mantengo a la espera y sigo observando. La mayoría de mis clientes jamás, o sólo excepcionalmente, accedieron a un empleo vía Infojobs, seguramente porque su perfil no se ajusta al tipo de oportunidades que se generan en ese portal de ofertas de trabajo en internet. Pero eso no resta valor al servicio que presta a otros candidatos que si las pueden aprovechar. Pues eso, que yo no le encuentre hasta ahora utilidades útiles a Facebook, más allá de la artificial amiguitis que nos invade, no significa que no las tenga pero, por favor, que alguien me las muestre cuanto antes, no vaya a ser que me esté perdiendo algo bueno. Twitter, de momento, me parece bien. ;-)
La imagen, en Blogpocket, de El Jueves, por supuesto.
· Debate: 26 comentarios
· Categorías: Buscar trabajo, Networking, Orientacion Profesional, Sexo-Amor-Relaciones, web 2.0
Comentarios recientes