Dic 14, 2008
Expectativas y busqueda de empleo: video explicativo del concepto (398)
(Una) Creo que no voy a encontrar un buen empleo nunca, la vida es una mierda, te pagan una miseria por estar 10 horas soportando a la gente. No sé además para qué estudié una carrera de Biología, total, para acabar trabajando de dependienta, joder…
(Otra) Mujer, no te preocupes. Ahora ves las cosas negras, pero ya verás cómo van mejorando poquito a poco…
Esta frase final que parece obligada y que pretende ofrecer ánimo y consuelo, tiene buenas intenciones pero un perverso efecto secundario: crea expectativas de que las cosas mejorarán porque sí. Pero las cosas no mejoran por lo que uno pueda esperar, sino por lo que se ponga a hacer. En fin, expectativas, esperanza, optimismo, pesimismo, actitud… ¿Se nota que estoy organizando categorías, etiquetas y conceptos en esta nueva etapa bloguera? Y en la mudanza encuentro cositas como éste relato de HERNÁN CASCIARI, en Orsay: Los cuatro albañiles, del que os traigo sólo una reseña:
—Mire señor —me dijo entonces el albañil gordo, y yo levanté la vista y lo miré a los ojos—: cuando el trabajador de la construcción le chifla a una mujer, siempre hay esperanza. Siempre esperamos que la mujer se dé la vuelta y venga un rato, o que por lo menos se dé la vuelta y nos mire. Hace siglos que las estamos llamando, no es de ahora. ¿Ellas qué saben si es para darles, como dice Pedro, o si es porque se les cayó la bufanda al suelo y se la queremos devolver? ¿Ellas qué saben? Un trabajador que chifla siempre espera que la mujer se dé la vuelta y lo mire a los ojos… Siempre espera… Porque, mire —y señaló la silueta de la ciudad, abarrotada de cemento—, mire todo esto, señor, mire esta ciudad: si no tuviéramos esperanza, si todo fuera porque sí, ¿usted cree que habría tantos edificios terminados?
La esperanza de la buena no proviene de esperar o sentir que la vida mejorará, sino de “seguir intentándolo”, lo que permite conseguir los escasos éxitos y logros que nos ofrece la vida cotidianamente, como al perro del chiringuito, y que a su vez alimentan las conductas y la actitud de tener esperanza. Por otra parte, la mala esperanza y el optimismo de salón son las que nos venden diciendo que las cosas mejorarán sin especificar de forma muy concreta lo que nosotros tenemos que hacer para que mejoren.
Las buenas expectativas no son las que te hacen sentir o emocionarte fantaseando con un futuro mejor, sino las que te hacen esforzarte por hacerlo mejor o hacerlo diferente. Así que, como dijimos hace tiempo, con o sin esperanza, de forma optimista o no, piensa lo que quieras, pero haz lo que debas. Conseguirás lo que te propones sin necesidad de esperar conseguirlo. Tú silba, y ya veremos.
Y por si aún no ha quedado clara la cosa, echad un vistazo a este vídeo en que unos padres hacen un tremendo regalo a su hija. Os pasará como a mí, ya nunca olvidaréis el concepto de “expectativas” y el mucho daño que causan a medio y largo plazos, aunque alivien o traigan buenos momentos.
(Creo que lo ví en los mejores anuncios de televisión)







Oh my God! Ese padre con esa carita si que está previendo las consecuencias…
Ahí las dao¡ Las personas que “ayudan” a otras a generar expectativas que luego difícilmente van a cumplirse lo hacen con buena intención, pero en muchas ocasiones también para evitar el marrón de dar las malas noticias, es decir, que su problema o su objetivo requerirán de esfuerzo, tiempo y planificación.
Muy grande lo de los albañiles, muy grande.
Al final lo que queda en la busqueda de empleo es la “constancia” para que cambien las cosas. Si no haces nada por cambiar tu situacion laboral, no cambiará.
La “palmadita en la espalda” muchas veces es el mal remedio para estos temas.
A todos nos gusta que nos “regalen los oidos” pero la unica forma de afrontar una realidad, es conocerla.
Salu2
Como tú escribes en tu blog: “Negro Bajito y Cabezón solo puede ser peón de negras, lo mas chungo en ajedrez…luego con arrojo y tesón…llegue a peón de rey.”
De todas formas no se habla de conformismo ni de resignación ni de que no se pueda uno marcar objetivos ambiciosos. Se trata de no crearse expectativas que no se basen en el punto de partida y en la planificación y esfuerzo que se estén dispuestos a hacer.
He trabajado con varias personas que teniendo la titulación de biología estaban en situaciones muy precarias o insatisfactorias laboralmente hablando. Independientemente de las expectativas de cada uno, lo que marcó la diferencia entre ellas fue eso: definir objetivos claros y seguir persiguiéndolos mucho tiempo, mucho. ;-)
Yo particularmente no creo en las expectativas, creo en la acción efectiva e inmediata. La acción es la condición básica para forjar cambios.
Pasé a ver tu nuevo blog,luce muy ordenadito.
Por acá vendré a leer;)
Saludos y éxito en el nuevo camino
Es que las expectativas que no se confrontan con frecuencia con la realidad (con los intentos por mejorar) suelen ser meras ilusiones o conjeturas, no?
Gracias por pasarte. Ya llevamos mucho tiempo juntos en este camino ;-)
Información Bitacoras.com…
Si lo deseas, puedes hacer click para valorar este post en Bitacoras.com. Gracias….
[...] de los artículos viejunos, y solucionar otros problemas de formato y funcionales consecuencia de la migración a WordPress. Así que si algunos posts tenéis que leerlos con lupa o los enlaces no llevan a donde deberían [...]
[...] unos meses mostramos con un vídeo didáctico lo chungo que es tener expectativas, más cuando uno se plantea objetivos difusos como “vivir [...]