nov 30, 2008
Desánimo por obligación (386)
Un carpintero, ya entrado en años, comunicó a su jefe su decisión de dejar de trabajar para descansar y disfrutar de su familia. El jefe que lamentaba perder a su hombre de confianza, le pidió que hiciese una sola casa más, como un favor personal. El carpintero accedió aunque su desgana se reflejaba en su labor, ya no ponía el corazón en lo que hacía, los materiales que utilizaba eran de poca calidad y su trabajo era deficiente. Parecía una desafortunada forma de terminar su carrera profesional. Cuando acabó el trabajo, el jefe fue con él a ver la casa y le entregó las llaves de la puerta principal diciéndole: La casa es tuya, es mi forma de agradecerte todos los años de dedicación y esfuerzo a mi lado.
Tras mi semana gallega me siento un poco como el carpintero, un tanto desanimado, que no es lo mismo que desmotivado, no? Eso sí, nada de síndrome postvacacional, sólo los naturales efectos del brusco contraste entre las obligaciones y los placeres. En fin, que como Garfield, mañana lunes intentaré al menos guardar las apariencias ;-)








Animo, a veces hay que ponerse la careta de trabajo, no pensar mucho y tirar p´alante.
El resto viene rodado
Dale caña que es lunes.
¿Al carpintero no le acaban regalando la casa????? Igual eso es lo que te espera, se positivo:).
Ay, Mercurio y Gorka, qué bueno es esto de quejarse que pronto te hacen cariñitos, con lo que te quejas más y vuelven a hacerte más cariñitos, y… :-)
Tranquilo Yoriento que eso pasa… pero la recuperación es pronta, bienvenido de nuevo.
Sm
En tu entrada veo un caso de problemas de asertividad, si el carpintero esta realmente cansado, ¿como es que acepta un trabajo de mala gana? me lo imagino refunfuñando para sus adentros después de haber aceptado el encargo.
lo único que consigue es un trabajo de poca calidad que, al final repercute sobre el mismo.
Hola SM, eso pasa y pasará :-)
Erlik, pues no digo yo que no, que podríamos definir el caso como tú dices, baja asertividad. Claro, que la moraleja que quiere trasladar la historia es otra: ya que lo haces, hazlo bien ;-)
Hola Yoriento,
Mucho animo porque las vueltas tras los descansos por placer cuestan aunque uno vuelve con fuerzas renovadas y eso se nota. Así que ya sabes a seguir.
Saludos,
Ay, Juan, hay que intentar prorratear el placer a lo largo del año¡ :-)
Erlik, mas que un problema de asertividad.. yo creo que en el caso de esta historia estamos hablando de confianza y compromiso, en realidad accedió a lo que le pidió como favor su jefe no por no saber decir que no queria hacerlo, sino como un gesto… otra cosa es que las ganas acompañen a la tarea…
En el blog de sonia… libre