Sep 2, 2008
¿La mejor metafora para buscar empleo?: Historia del leñador tenaz (308)
Había una vez un leñador que se presentó a trabajar en una maderera. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aún, así que el leñador se propuso hacer un buen papel. El primer día se presentó al capataz, que le dio un hacha y le asignó una zona del bosque. El hombre, entusiasmado, salió al bosque a talar. En un solo día cortó dieciocho árboles. -Te felicito, le dijo el capataz. Sigue así. Animado por las palabras del capataz, el leñador se decidió a mejorar su propio trabajo al día siguiente. Así que esa noche se acostó bien temprano. A la mañana siguiente, se levantó antes que nadie y se fue al bosque. A pesar de todo su empeño, no consiguió cortar más de quince árboles. -Debo estar cansado, pensó. Y decidió acostarse con la puesta de sol. Al amanecer, se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad. Al día siguiente fueron siete, luego cinco, y el último día estuvo toda la tarde tratando de talar su segundo árbol. Inquieto por lo que diría el capataz, el leñador fue a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se estaba esforzando hasta los límites del desfallecimiento. El capataz le preguntó: -¿Cuándo afilaste tu hacha por última vez?. -Afilar, no he tenido tiempo para afilar. He estado demasiado ocupado talando árboles.
Posiblemente el cuento del leñador sea la técnica o recurso metafórico que he utilizado con más frecuencia en mi vida profesional, y creo que es una de las herramientas que tiene más impacto cuando se trata de hacer ver que no sólo basta con intentarlo, hay que “intentarlo bien”. Me he decidido a publicarla ahora porque Félix me la ha recordado con otra versión que ha recogido recientemente en su blog. No basta con intentarlo, no es suficiente definir lo que quieres conseguir y empeñarse en ello ni siquiera con dedicación, esfuerzo y sistematicidad. Es necesario intentarlo bien, con las herramientas adecuadas y puestas a punto para cada acción o reto y comprobando de forma frecuente si realmente están funcionando, si nos están despejando el camino y acercando a nuestros objetivos.
Tras escuchar la historia del amigo leñador la mayoría de mis “clientes” solían quedarse un tanto pensativos, aparentemente intentando descubrir el motivo por el que les conté la metáfora. Tras unos segundos muchos de ellos/as decían espontáneamente:
-Me estás diciendo que no tengo el hacha muy afilada y por eso no encuentro empleo, ¿no?
-Yo no he afirmado nada, sólo te he contado una historia, ¿tú qué opinas?, solía responder.
Para calibrar nuestros instrumentos, para evaluar si lo que hacemos lo estamos haciendo de la mejor forma necesitamos información y de la buena, no basta con hipótesis, suposiciones y buenas intenciones. En orientación y coaching, “ayudar a afilar” es ayudar a obtener feedback. Sólo el propio seleccionador de personal que ha recibido y valorado tu curriculum puede decirte de primera mano qué impresión le causó y qué aspectos mejoraría desde su punto de vista. Y tras pasar por una entrevista de trabajo el recurso más valioso que podrías obtener para continuar tu búsqueda de empleo es el consejo del propio entrevistador/a, sobre todo en el caso de no haber superado finalmente el proceso de selección. ¿Te imaginas llamándole o comentando en persona para solicitar su análisis y recomendación “experta” a toro pasado?
Estos serían feedbacks muy valiosos pero, por supuesto, tenemos muchas otras alternativas más sencillas para perfeccionar y aplicar nuestras técnicas de búsqueda. Seguro que se te ocurre alguna, a menos que estés muy liado intentado cortar troncos. :-) Cuando buscas empleo, ¿cómo sueles afilar tu hacha?
Más metáforas con enjundia
Metáfora del boxeador
Metáfora del pianista
Metáfora de las piedras
Metáfora del autobús
Metáfora del pastor y el científico
Metáfora de la jirafa y el árbol
Metáfora del plantador de dátiles
Metáfora del ratoncito
Todas la metáforas de Yoriento
Y la viñeta, de Alberto Montt








Aunque conocía la metáfora me ha gustado volver a leerla.
Creo que lo mejor es mantener el hacha constantemente afilada. Por ese motivo no hago un afilado especial para buscar empleo.
Pedir feedback de manera habitual a personas en cuyo criterio confías y tener dicho feedback en cuenta para intentar mejorar constantemente es el mejor “afilador” que conozco.
JM
Hola JM,
La verdad es que existen muchos recursos como este que no por conocidos desde hace tiempo se aplican con la eficacia posible y con la intención oportuna.
Las metáforas son una herramienta valiosa pero sólo utilizadas adecuadamente, es decir, sabiendo para quién, para qué, cuándo, cómo y evaluando su efecto para conocer si realmente sirven para algo¡ Las metáforas sin metodología son como la potencia sin control :-)
Gracias por pasarte de nuevo y seguir afilando el artículo.
Vaya mano a mano que llevamos últimamente, eh? :-)
Más que el cuento del leñador, que me ha gustado, te agradezco la explicación metodológica.
En cuanto a la viñeta ¿son tornillos o son clavos?. Y si son tornillos ¿qué significa?
EMILCAVAN,
Pues eso, que un cuento, historia, vídeo o frase no llegan a ser verdaderos recursos en orientación u “orientabits” hasta que se integran con sentido en una determinada metodología.
Esta metáfora leída fuera de contexto no deja de ser una historia curiosa pero poco más. Su potencia orientadora se revela sólo si se aplica cuando debe. Y sabes que la estás aplicando bien cuando compruebas los efectos que tiene¡ :-)
A veces, determinados recursos no funcionan como esperas, bien porque te hace falta aplicarlos mejor (leer con la adecuada entonación e intensidad es fundamental, por ejemplo), bien porque funcionan sólo en perfiles o problemas o momentos muy concretos y no en otros, o bien porque simplemente no produce cambio.
Respecto a la viñeta, para mí que son tornillos, no? Sabiendo esto tal vez ya tengas clara una posible interpretación en función del tema del artículo, aunque ya sabes que siempre hay más de una. :-)
Y el resto, ¿qué interpretación dais a la viñeta en este contexto de leñadores y hachas?
Cambiar las cosas (en este caso ir afilando el hacha)para que continuen igual, siempre que la continuación equivalga a un buen punto de partida, como el caso de nuestro leñador.
En el trabajo yo suelo aplicar la misma metodología que en las relaciones de pareja. La mayoría de la gente hace ímprovos esfuerzos para conseguir a la pareja deseable y luego la meta ya está conseguida. Pues no, se trata de cultivar día a día aquella relación y mantener los motivos que propicieron el que ella o él te eligiera.
En el trabajo, tres cuartos de lo mismo. Intentar ir por delante del trabajo y saber detectar las necesidades para tener un hueco, en la empresa actual u otra. La famosa “formación continuada”, que no continua.
No están las cosas para ser que se acomode en lo que es o lo que sabe
Que importancia reviste el solicitar un feedback a tiempo y a la persona adecuada… En el campo empresarial, los empleados se enfrascan en hacer y hacer sin hacer preguntas a los jefes y muchas veces con sólo compartir la agenda, los “to do” e incluso sólo copiando en los correos electrónicos los empleados pueden obtener un valios feedback sobre lo que están haciendo que en mucho podría mejorar su efectividad. El problema es la falta de comunicación corporativa, pero eso ya es otro tema…
CRATIPO, buena puntualización. La mayor parte de los problemas no vienen por no encontrar lo que buscamos sino por no saberlo mantener.
Es verdad que se habla mucho más de búsqueda de empleo (es lo que más “vende”) que de mejora y desarrollo profesional, como si sólo debiéramos prestar atención a momentos puntuales de nuestra trayectoria profesional como las situaciones de desempleo o precariedad.
Así que se puede y se debe perfeccionar cualquier técnica (afilar) para la consecución de cualquier tipo de objetivo, encontrar, mantener, mejorar, aprender a disfrutar, aceptar…
SENIOR, también en la empresa hay mucho leñador forzado y multitarea que no se para lo suficiente a evaluar lo que hace y lo que consigue recabando la info necesario, como tú dices, de los jefes. Además de comunicación corporativa habría que añadir problemas de cultura de la calidad y la mejora continua.
No se trata sólo de hacer y de demostrar que se ha hecho…
Emilcavan, yo tambnien creo que parecen tornillos. Si mis conocimientos bricológicos no me fallan, con el martillo se clavan tornillos cuando lo hacemos como si fuesen clavos. Pero lo normal es utilizar un destornillador.
Así que de esto se puede decir:
- Los tornillos han elegido a alguien que no les va a dar muchas vueltas a la cabeza para “anclarlos”
- Puede que los tornillos tengan un problema perceptivo y se hayan equivocado en la elección o les falte algún tornillo. Pero parece que van a tener dolor de cabeza.
- El martillo esta deseoso de satisfacer las expectativas de sus electores.
Significa esto que: ¿se puede estar tan centrado en el objetivo y tan deseoso de alcanzarlo que se buscan soluciones rápidas aunque inapropiadas?.
¿Hay veces que podemos ir contra nosotros mismos por atender mas que nada a sentirnos cerca de nuestras metas?.
¿Puede el leñador elegir un método inadecuado porque se centra tanto donde quiere llegar que olvida lo que ya sabe y le permite llegar?.
¿Qué metafora seria opuesta a esta?, prueba a seguir estos pasos:
-presenta una situación en el tiempo
-dinos que pasa
-indica que han hecho o ha hecho el personaje o los personajes que tu decidas..
KOLDO, gracias por tus reflexiones¡ Estos esfuerzos me hacen sentir que el blog lo compartimos entre todos/as. ¿Tu no orientas? ;-)
Me quedaré con tu pregunta retórica: “¿puede el leñador elegir un método inadecuado porque se centra tanto donde quiere llegar que olvida lo que ya sabe y le permite llegar?”.
Yo diría que no nos olvidamos de lo que sabemos sino que ser sistemático y minucioso para comprobar si funciona lo que hacemos es un duro trabajo en ocasiones, y preferimos seguir intentándolo tentando a las probabilidades.
En La barba de Beckham, un artículo de 2007 sobre la importancia de priorizar, mencionaba un caso:
“Hace algunos años una joven auxiliar de enfermería sin experiencia envió 2000 currículos en un mes a clínicas privadas. Tras muchos meses de “espera” sólo recibió una respuesta: “su CV queda en archivo”. Cuando le pedí que extrajera alguna conclusión me dijo: “Habrá que volver a enviarlos”.
Y es que cuando uno ha cortado siempre sin afilar, es posible que siga haciéndolo de esa forma aunque nunca más consiga volver a talar nada. Evaluar y no evaluar es también una cuestión de hábitos.
Pues yo creo que el arte es conseguir en la entrevista de trabajo sacar un feedback del entrevistador, y saber analizarlo tan rápidamente que se pueda usar durante el resto de la entrevista. Demostraría una capacidad de análisis y conrrol de nercvios encomiable por el entrevistado.
JOSÉ LUIS,
¿eso es lo que hizo Sharon Stone cuando la entrevistaron en Instinto básico? Entonces el cruce de piernas pretendía obtener información, no? ;-)
[...] de empleo se ven obligados a desarrollar habilidades relacionadas con encontrar un trabajo que no siempre son fáciles de elegir ni de perfeccionar, y a invertir el tiempo y esfuerzo necesarios para aplicarlas. ¿Por qué me obligan a convertirme [...]
[...] tu público: exponiendo las causas y motivos de una forma racional y sistemática o utilizando la Historia del Leñador Tenaz que nos cuenta [...]
[...] como dice Yoriento en su post : hay que pararse a afilar el hacha. No sigas talando árboles y preguntándote por qué cada día [...]
[...] por cierto, y con él mis tradicionales vacaciones blogueras. Necesito descansar y, sobre todo, afilar el hacha, así que en esta ocasión no voy a comprometerme con una fecha concreta de regreso. Será, eso [...]