Ago 28, 2008
¿Empleo, emprendimiento, superacion? ¿A qué ayudan las ayudas? Hace un año en Yoriento (302)
¿Quién tiene mayor capacidad adquisitiva, una persona que vive en una chabola o en una vivienda subvencionada, que tiene un bajo nivel de gasto, trabaja como vendedor ambulante o chatarrero y percibe diversos tipos de ayudas sociales, o un/a joven/a poco cualificado que paga una hipoteca inmoral, dispone de un salario precario y tiene un considerable nivel de vida, es decir, nivel de gasto? Uso este maniqueo y superficial ejemplo para afirmar que la conceptualización de la pobreza y la exclusión social está basado especialmente en los ingresos cuando debería relacionarse más con los estilos de vida, es decir, no tanto con la pasta que se tiene sino con la forma y el sentido en que se gasta.
Hace un año, un 27 de Agosto de 2007, publicaba unas reflexiones inspirado por la estampa de “una familia en exclusión” que pasó por la oficina de empleo: “Lo que caracteriza a aquellos que viven en condiciones precarias es que, independientemente de sus recursos, siempre viven en “vacas flacas”, sobreviven de hora en hora y nunca planifican el futuro. Y claro, si no piensas en mañana, sólo vives el día de hoy, atrapado en el tiempo (ver vídeo), cada vez con menos posibilidades de escapar.” Y esta “trampa de la pobreza”, que consiste en aprender a vivir con lo que te dan, está construida sobre las ayudas sociales que el Estado proporciona sin obtener, exigir o motivar la contraprestación y los esfuerzos necesarios por parte de sus beneficiarios/as. El requisito prácticamente único para tener derecho a percibir ayudas es acreditar no disponer de ingresos, es decir, una condición negativa y no la realización de una actividad o la consecución de un avance. Luego con algunos trámites más tales como inscribirse como persona demandante de empleo o presentar una copia del libro de familia, será suficiente.
El dinero entregado, lejos de fomentar la actividad, el esfuerzo y la superación, es responsable de la dependencia y de más exclusión. Dicho de otra forma, la mejor manera de obtener ayudas por ser pobre es… seguir siéndolo. O, al menos, parecerlo. Y la mejor manera de mantener las prestaciones por desempleo (así mismo llamado “cobrar el paro”) es seguir sin trabajar. También hace un año, tal día como hoy, escribía sobre oficinas de empleo y sueldos nescafé y comentaba que “exagerando la cosa, podría decirse que las personas desempleadas no tienen tiempo para buscar empleo y mejorar profesionalmente, porque lo dedican a estar pendientes de solicitar y mantener las ayudas que reciben. Si la carrera de la rata nos impide o dificulta montar nuestra propia empresa o convertirnos en emprendedores, la adicción a las “ayudinas”, subsidios y prestaciones de todo tipo, crean dependencia, falta de iniciativa y desmotivación profesional, hasta convertirse, en su versión más heavy, en una trampa de la pobreza, más conocida como “vivir con lo que te dan”.
Y es que eso de que las ayudas ayudan tal vez sea otra creencia errónea más, ¿no?







Creo que la organización de la sociedad es muy deficiente, pues valor y dinero, no van parejos.
Creo en el salario universal para todos y lo de la flexiguridad que nos viene, va por ese camino.
ALYCIE,
estoy de acuerdo en la creación de ese salario universal que no esté relacionado con especiales acreditaciones ni justificaciones ni condicionantes.
La pobreza, la inactividad y la exclusión no deben ser “reconocidas” con ayudas económicas específicas que las potencien.
Gracias por la referencia legislativa, interesante Dictamen :-)
Hola Yoriento,
Impresionante reflexión que nos mete en una divergencia filosófico/económica…liberalismo o comunismo, capitalismo o socialismo…nadie ha dado una respuesta correcta, nadie tiene la el oráculo para decidir cual es la correcta por lo que mi humilde opinión no creo que aporte mucho más…pero si tengo que decidir diría que a veces, a las personas adecuadas le surgen imprevistos y estas ayudas son siempre un apoyo para superarlos. De todas formas nunca tendremos un mueble espectacular utilizando madera de pino americano…por lo que si tienes buena madera siempre es más fácil…
JESÚS,
tú lo has dicho, las buenas ayudas son apoyos para superar obstáculos, para reencontrar sendas y para tomar aliento y recuperarse. Si se convierten en ingresos regulares pierden cualquier tipo de funcionalidad reactivadora.
No se trata de hacer juicios morales, de caer en convencionalismos ingenuos por un lado, o por el otro en discursos conservadores.
Simplemente evaluamos los efectos que causan, si cumplen con los objetivos para las que supuestamente fueron aplicadas, como cualquier otra política o intervención, no? :-)
Hola Yoriento, totalmente de acuerdo y mi intención era aclarar que si tenemos dos árboles, a los que cuidamos por igual, tan solo el mejor de los árboles dará fruto.
Es la materia prima la que determina si las ayudas funcionan o no por lo que si queremos que estas ayudas funcionen se deberían conceder a las personas adecuadas. Sin embargo este razonamiento conllevaría una parálisis económica en la que la mayoría de la gente no podría subsistir y, aunque estoy seguro que se conoce el efecto de las ayudas, económicamente es una estrategia para que el sistema capitalista no se oxide.
Saludos,
JESÚS,
tal vez me he explicado mal pero yo no afirmo en absoluto que las ayudas deban ser asignadas en función de criterios de calidad de las personas ni de la “madera” con la que estén hechas. Me parecería un posicionamiento bastante clasista, no? En todo caso habría que considerar sus esfuerzos y desarrollo de sus compromisos, y no tanto que se produzca uno u otro resultado.
Determinadas ayudas y apoyos sociales son necesarias, como tú bien dices, en determinadas circunstancias pero lo que cuestiono es la forma en que se aplican sin atender a criterios racionales tanto psicológicos como de eficacia (es lo mismo), y la falta de evaluación de su utilidad.
Si una persona recibe una prestación social que le permita salir de una situación difícil y encontrar un nuevo empleo, por ejemplo, hay que comprobar que efectivamente cumple esta función.
En realidad cuando una persona pierde su empleo automáticamente recibe 4 meses de prestación por desempleo, haga lo que haga; y cuando alguien acredita unas condiciones sociales y económicas muy desfavorables puede llegar a recibir durante muchos años la misma ayuda.
La cuestión es determinar para qué sirven estas ayudas y qué efectos generan en las personas que las reciben y qué valores crean en la sociedad que las expide¡
¿Incentivan realmente a buscar empleo y a mejorar profesionalmente las actuales prestaciones y subsidios por desempleo tal como se distribuyen?
¿Las ayudas a pobres y excluidos facilitan salir de la pobreza y la exclusión, o simplemente les permiten adaptarse y perpetuar con normalidad estas situaciones?
Ayudas sí, como cualquier intervención social que sea necesaria. Pero para ayudar a que las personas crezcan, no a volverlas dependientes e inactivas.
Gracias por alentar el debate, amigo Jesús¡ Como ves, este tema me parece importante ;-)
Tengo un problema de teclado con los acentos, disculpen la ortografia.
Si se diesen ayudas a las personas que viven en un medio ambiente deteriorado para que busquen un medio ambiente mas sano, seguro que reprochariamos a quien recibe la ayuda y no cambia el medio ambiente. No obstante seguiriamos contaminando.
Normalmente la ayuda a situaciones de desempleo se da a quien ya esta en esa situacion. No para que salga de esa situacion sino para ayudar a soportarla.
Si se diese la ayuda a quien trabaja para superar las situaciones de desempleo entenderiamos que es una ayuda para combatir el desempleo. Tambien podria tasarse un gravamen fiscal a las empresas por situacion de desempleo. Serian medidas para que la sociedad pensase en el empleo y responsabilizar a todos.
La idea de que el desempleo es problema de los desempleados y que los beneficios que se obtienen en esa situacion son ilegitimos, es un pensamiento recurrente en epocas de crisis. No se piensa en lo ilegitimo que pueda ser obtener beneficios cuando no todo el mundo puede participar de ellos.
La situacion de ayuda por desempleo no perpetua la situacion de desempleo. Lo que la perpetua es obtener beneficios por encima de lo que se ofrece como transparente en el mercado. Seas desempleado o empresario..
KOLDO,
lo dicho, el debate sobre estos temas que relacionan ciertos elementos del estado de bienestar con la iniciativa o dependencia de los ciudadanos, desata pasiones¡
Como he comentado creo que las ayudas y las prestaciones son necesarias, en algunos casos para sobrellevar situaciones difíciles y en otros como motivadoras para la iniciativa y la superación, así que no se cuestiona su existencia en absoluto, al menos por mi parte.
Dicho esto la cuestión que me parece importante es determinar hasta qué punto determinadas ayudas cumplen la función para las que fueron diseñadas, y hasta qué punto son generadoras de dependencia e incentivadoras de la inactividad.
Y una evaluación rigurosa del tema, alejada de maniqueismos requiere de datos más que de reflexiones morales. ¿Ayudan realmente las ayudas a las personas a mejorar a medio y largo plazo, o son simples subvenciones inicialmente temporales pero que tienden a cronificar situaciones negativas si no se aplican adecuadamente?
Insisto, ayudas sí, pero veamos cómo.
Bueno…tema no solo interesante, sino también polémico. Siempre que he discutido sobre esta cuestión, surge la idea de…y en otros lugares sucede lo mismo?. En Suecia, por ejemplo, donde las tasas de desempleo son mucho menores a las españolas, las tasas de actividad mucho más altas, la incorporación de la mujer es un hecho y la iniciativa, la investigación y el emprendimiento es algo valorado y reconocido por su sociedad, tienen una prestación por desempleo que dura hasta que encuentren otro empleo y ellos no conciben vivir de las rentas….no será que las ayudas no son el problema, sino los individuos y su entorno?. El modelo de estado del bienestar que es válido en un lugar…quizá no lo es tanto en otros.
RAQUEL,
buen apunte ese de introducir más variables además de las propias ayudas. Dados los valores laborales y el tipo de emprendimiento que gastamos por aquí, la cuestión es si la forma en que administramos el bienestar y los recursos sociales potencia o no esa tendencia a vivir de las rentas ;-)
yo le comentaría a Raquel, que Suecia es uno de los países con mayor indice de suicidios
Hola Yoriento,
Creo que nos hemos liado, no pretendía decir que las ayudas deban ser asignadas en función de las personas, XD!!, sino que dependiendo de las personas la ayuda será un impulso o la ayuda se convertirá en una forma de resignación.
Me encanta cuando dices que la cuestión es determinar para que sirven estas ayudas. Si el objetivo es contribuir a mejorar profesionalmente y enfocar a desempleados en buscar empleo no sería buena idea ofrecer una especie de coaching, orientación, o simplemente ideas para complementar esa ayuda económica.??
Muchas veces la mejor ayuda simplemente es un buen consejo…
JESÚS,
pues entonces nos hemos liado un poco, sí¡ Es lo que tiene querer debatir y cambiar el mundo en tres comentarios ;-)
Precisamente de eso se trata, de evaluar qué tipo de ayudas y qué forma de aplicarlas son las más adecuadas para cada perfil de posible beneficiario.
Si, por ejemplo, una persona sin techo recibe una ayuda en metálico (en lugar de en especie, como vivienda, comida, etc.), ¿la gastará adecuadamente, mejorará su precaria situación a medio plazo?
Una persona en desempleo debe recibir una compensación para poder superar su negativo estado provisional pero además debemos comprobar que esa ayuda también le incentiva a mejorar su búsqueda de empleo y su desarrollo profesional para evitar dependencias.
Y en este sentido, como dices, la orientación o el coaching (como queramos llamarlo) son herramientas que pueden ayudar a prevenir y superar dependencias, y a planificar y alcanzar objetivos.
Otra cosa es que estas prácticas orientadoras sean tan eficaces como debieran, y que participar en procesos de orientación no se convierta en otro trámite u obligación burocrática más necesaria para obtener la pasta.
Y es que el dinero sin planes, al igual que la potencia sin control, no ayuda a nada en particular. ;-)
totalmente ok !!
Veo que todas las personas hacen comentarios en este blog, tienen trabajo o posibilidad de encontrarlo a medio plazo, si tuvieran mas de 40, dos hijos y alta cualificación, es decir, posibilidad cero de ganarse la vida algún día ( y no me vengan con lo de emprendedores, que eso ya me lo sé…), seguramente este artículo les parecería un insulto. Puede que las ayudas no sirvan para nada, pero algunas personas las necesitamos para llegar a fin de mes, sabiendo que cuando se acaben, no habrá otra cosa, eso no quiere decir que no continuemos luchando, formándonos y buscando empleo; aunque solo sea por no ser un mal ejemplo “de derrotados” para nuestros hijos.
Hola Anónimo,
Siento mucho que interpretes de esta forma el objetivo del artículo y algunos comentarios.
Como creo que ya se ha dicho, lo que está en debate no es ningún modo que las personas que lo necesiten deban o no percibir ayudas o recibir apoyos, sino la forma en que se gestionan esos apoyos sociales y las consecuencias que tiene sobre todo para los propios beneficiarios.
Gracias por participar y aportar ese punto de vista más personal que siempre aterriza cualquier debate.
Yoriento, con cierto retraso y aunque el tema quizas este acabado me permito contestarte para aclarar mi posicion:
¿Las ayudas estan pensadas para mantener a las personas en la situación o para crear empleo? Ojo que me refiero a las personas y que no doy el salto de asimilar personas con situación de desempleo.
Quizas lo erroneo sea pensar que las ayudas estan para salir de la situacion de desempleo. Esto si que no esta avalado por los datos.
¿O hay datos que confirmen la teoria de que dando dinero al trabajador se obtiene su empleo?
No estoy de acuerdo con que las ayudas lleven a quedarse “disfrutando del desempleo” a la mayoria. La situacion de desempleo es por si negativa y de su permanencia en el tiempo hay datos que muestran como afecta a la salud de las personas.
Cuando hablo de temas recurrentes me refiero a los que ligan la mejora de la empleabilidad al subsidio por desempleo. Y en ese sentido las ayudas no tendrian un problema de diseño sino de objeto..
KOLDO,
Ningún debate debería estar cerrado nunca, y menos éste. Otra cosa es que no podamos dedicarle el tiempo que merece¡
Creo que tú has expresado muy bien el meollo de la cuestión.
Por un lado, hemos de tener en cuenta los OBJETIVOS con que se diseñan las ayudas y apoyos sociales. Por otro, la FORMA o el método en que estás se aplican y que tiene generalmente más importancia que las intenciones teóricas.
Por ejemplo, una cosa es facilitar una renta mínima para que una persona en una situación difícil pueda siquiera vivir. Otra, por ejemplo, es ofrecer un apoyo económico o de otro tipo para incentivar la mejora profesional o la inserción laboral.
El problema es que ambos objetivos se mezclan y confunden en algunos tipos de ayudas, lo que hace que los resultados sean también confusos, lo que afecta a las expectativas y comportamientos de los posibles beneficiarios.
A ver, ¿qué sentido tiene que una persona cobre una prestación por desempleo aún comprobándose que tiene rentas más que suficientes para vivir? En este caso la ayuda se basa en un derecho adquirido que no tiene que ver oficialmente con cubrir necesidades básicas, aunque algunos beneficiarios si las tengan.
Existen datos y estadísticas (además de la propia experiencia de los que llevamos mucho tiempo trabajando en el mundo del desempleo) que indican claramente que la búsqueda de empleo y la motivación por trabajar aumentan exponencialmente a medida que se acaba la prestación. ¿Qué te indica esto?
Y en la otra cara, ¿por qué una persona que no ha trabajado no va a recibir ayudas similares al que sí lo ha hecho aún cuando se constata que las necesita?
Creo que todas las personas deberían acceder a un salario básico universal cuando así lo necesiten, pero no tan alto como para incentivar la inactividad, y el resto de ayudas deberían diseñarse y aplicarse como MOTIVADORES para mejorar profesional y personalmente.
En cuanto a la FORMA en que se administran los apoyos, pongamos por ejemplo las prestaciones por desempleo.
Éstas están originalmente diseñadas para ofrecer tiempo y recursos para que las personas mejoren su situación laboral, pero el hecho de que su duración y su cuantía sea fija pase lo que pase y se haga lo que se haga no incentiva la búsqueda. Y nos pasa a todos¡
Ten en cuenta que en niveles de cualificación medios y bajos, cobrar el paro y no trabajar puede ser tan rentable como no cobrarlo y trabajar, es la llamada trampa de la pobreza. Y sin mencionar que algunas personas pueden estar oficialmente desempleadas mientras hacen trabajillos en negro o trabajan así de manera regular.
En fin, el tema tiene muchos detalles que en una hilera de comentarios se nos escapan, pero en todo caso nunca se trata de culpabilizar ni personalizar, a todos nos puede tocar estar a uno y a otro lado.
En resumen, utilicemos las ayudas para los fines que se crearon y evaluemos si realmente cumplen esos fines.
Kolod, un poco larga mi reflexión, no? :-)
[...] de varias administraciones. No sé qué fue primero, el huevo de la inactividad o la gallina de la trampa de la pobreza, que consiste en vivir con lo que te [...]