Mar 4, 2008
Quejas: siempre cumplen una función (254)
Hace un año, un día como hoy, escribía que “cuando una jirafa se acerca a un árbol muerto y descubre que no hay ni una sola hoja, no se pone a gritar ¡Dios mío, qué tragedia, esto es un desastre¡ En lugar de ello sigue yendo de árbol en árbol hasta que encuentra algo de comer. A los propios árboles les pasa algo parecido: no se quejan nada a pesar de que tienen que buscarse la vida sin moverse del sitio (…)”
Es verdad que a jirafas y árboles quejarse no les servirá de mucho pero los seres humanos vivimos en sociedades verbales en las que pueden satisfacerse necesidades y obtenerse recursos hablando y quejándose. Si los comportamientos quejosos son tan frecuentes y gozan de tan buena salud es porque siempre cumplen una función y su utilidad específica depende del contexto y problema de que se trate.
La queja directa o indirecta en su múltiples formatos (lamentos, críticas, excusas, etc.) con carácter general permite escaquearse de obligaciones, y obtener por medio de otras personas algo que costaría mucho esfuerzo hacérselo o conseguirlo uno solito. Las funciones de las quejas se perciben claramente cuando se ponen ejemplos concretos: a un estudiante afirmar “este exámen es muy difícil, para qué voy a intentarlo” le facilita una buena justificación para dejar de estudiar; a un trabajador público decir que “la administración está fatal, esto no hay quien lo cambie” le ofrece una excusa para ni siquiera intentarlo; alguien “necesitado de cariño” puede lamentarse sobre su solitaria vida para así conseguir la atención de otros seres vivos que le prodiguen algo de calor, lo que le evitará el esfuerzo de tener que ponerse a desarrollar habilidades para relacionarse con más facilidad; y una persona en desempleo o alguien que busca un trabajo menos precario se quejará amargamente sobre lo difícil que es encontrar, sobre lo chungo que está el mercado a menos que tengas enchufe y lo arduo que le resulta encontrar el tiempo suficiente, argumentos aparentemente razonables que le ayudarán a aceptar que su vida actual no es tan mala y/o le evitará la incomodidad de intentarlo con la fuerza y la planificación necesarias.
Seguro que se os ocurren cientos de situaciones concretas donde las quejas tienen un papel fundamental. ¿Cuál es tu queja preferida o la que más oyes en tu entorno y qué finalidad cumple para quien la utiliza? Ya os contaré yo las mías.







Yo siempre me he estado quejando, mi queja preferida es quejarme de mi jefe, de lo mal organizada que esta mi empresa… para evitar que te exijan más, así desvías la atención hacia otras personas o situaciones. Pero por experiencia he comprobado que una queja sistemática se vuelve contra ti, acabas aburriendo al personal, por eso hay que dosificar.
Ultimamente he decidido no quejarme e intentar buscar la solución yo mismo. Eso me ha hecho progresar personalmente. Mi consejo sería no quejarse, no ser parte del problema sino parte de la solución. La queja crea negatividad a tu alrededor, limita tu motivación y la de las personas que te rodean.
Un saludo.
¿La queja que más oigo/odio? “Es injusto”. Al alumno que me lo dice, le echo una mirada que pa`qué. De los estudiantes adolescentes oyes cada una… Pero siempre se refieren a cosas que presuntamente están fuera de su control, a designios del azar… De hecho, todo lo que hacen es justificar. Curioso, ¿no? Todo gira en torno a la justicia a esas edades(entre otras cosas).
La queja del jefe es una de las favoritas. Pero, curiosamente, en mi entorno no es usada para evitar trabajo, sino para desahogarse de la carga del mismo. Se trata de una queja catartica (¿se dice así?)
Hola Yoriento,
Creo que solo abordas una tipología de críticas…las de los remolones que prefieren quejarse a molestarse…
Sin embargo hay gente que se queja con razón por fallas en tu servicio, por nuevas funcionalidades en tus productos, por barreras de aprendizaje absurdas…
Totalmente de acuerdo en que siempre cumplen una función…
Saludos,
Estoy con Iván al 200%.
La más escuchada: La “injusticia” en las aulas…prefiero una de vaqueros:-)
Una de mis preferidas es cuando alguien dice a alguien, “deja de quejarte”; ¿Finalidad?, eso sería interesante averiguarlo :-)
Quiero quejarme de que mi día a día está lleno de quejas: por un lado, en la facultad intentan “enseñarnos” a emitir quejas de forma eficaz (para que el resultado que busco sea altamente probable); por otro lado, en casa trato de eliminar toda queja malintencionada de mis compis de piso mediante la casi prodigiosa técnica de la extinción. ¿Empleais vosotros esta técnica en vuestra vida diaria?
Saludos!
Las quejas que más escucho en mí entorno se relacionan con la jornada laboral haciendo alusión a que son muy largas o que el fin de semana es muy corto, las quejas son variadas pero giran todas en torno a ese tema… No se que finalidad tendrán, pero me imagino que son una forma de “acercar” el fin de semana y hacer más llevaderas las horas laborales al encontrar aliento en otros empleados que se hacen eco de esta queja… Al parecer el hecho de quejarse y decirlo es un calmante para seguir aguantando…¡digo! trabajando…
No suelo perder los nervios muy a menudo pero no soporto la gente que se queja cuando no hay otro remedio que seguir adelante. No me gusta quejar, prefiero la acción.
Si uno no está a gusto, que cambie lo que no le gusta o contorne la situación y cree una alternativa.
Algo por el estilo: …”El pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie, el realista ajusta las velas”… (William Ward) – un regalito para ti!!!!no es Emerson pero….
Mis famosos “Plan B”… aunque a veces de tanto improvisar/ajustar uno acaba agotado.
¿Concluyendo, nadie se queja de tener lo que no se merece, verdad?
Yo conozco muy poca gente….
E.
Quejas las hay de todo tipo, por ejemplo una que me jo…. mucho es la de: “pero para que vamos a cambiar esto, si ya está todo inventado”.
Que no, que lo que hay que hacer es caminar hacia adelante.
Saludos
@OSCAR,
quejarse frecuentemente suele ser tener un componente de evitación de problemas, de evitación de esfuerzos, etc. que tiene un efecto aliviador a corto plazo, pero no soluciona los problemas, el contrario, les da protagonismo. También es verdad, como dices, que tienen un efecto secundario: tal vez te libra de ciertas cosas, pero ofrece un imagen negativa.
@IVAN,
cierto que quejarse tiene tambien consecuencias de relajación. Muchas mujeres que llevan la carga de la familia y/o del trabajo son grandes suspiradoras, son quejosas existenciales como una forma de descargar tensión y seguir adelante. Hay quejas más psicológicas que tienen efectos sobre las personas que nos rodean (como las que mencionas de los adolescentes que usan como excusa para no hacer algo o para hacer lo que les interesa), pero hay otras más fisiológicas con efectos sobre uno mismo, podríamos llamarlas quejas emocionales o autoquejas, no? :-)
@JESÚS,
efectivamente, a las quejas de EVITACIÓN (las que nos permiten librarnos de lo que no nos gusta), y las quejas EMOCIONALES (que “descargan tensión”), habría que sumar las “quejas POSITIVAS” que mencionas, esas que son adaptativas o asertivas, es decir que nos permiten luchar por nuestros derechos y conseguir lo que queremos, por ejemplo, como clientes de ciertos servicios con los que no estamos satisfechos.
Y, por cierto, estoy muy en sintonía con ese artículo que enlazas del 3 diciembre sobre el valor que tienen las críticas¡
Llego tarde al post, pero he estado fuera. En cualquier caso, nunca es tarde, siempre es hoy, aquí y ahora.
Yo no me quejo¹ y cuando alguien me pregunta por mis quejas, le respondo con otra pregunta: ¿cuanto me pagas por mis quejas? Tengo alguna que no te daría ni por 12 000 Euro.
Pero poca gente entiende mi respuesta y no es soberbia. ¡Es puro negocio!
[¹ si hago reproches]
¡Salud!
@DESORIENTÁ,
Es verdad, la injusticia y la mala suerte están arriba en las preferencias a la hora de elegir contenido para una queja, tanto que ya se han convertido en una frase hecha que no significa nada, una mera reacción emocional de contrariedad o disgusto.
Por otro lado, como bien sabes, todo comportamiento tiene su motivación, incluido ese “deja de quejarte” que mencionas. Seguro que a ti se te ocurren muchas funciones o motivos por los que alguien utilice esa frase, ¿no? ;-)
@BEATRIZ,
qué razón tienes, desde pequeñitos nos moldean y nos enseñan para que nuestras quejas sean cada vez más efectivas lo que a su vez las hace más probables en muchas situaciones.
La EXTINCIÓN es sin duda una de las mejores técnicas conocidas más desconocidas y peor aplicadas en el día a día, a pesar de su eficacia¡ :-) Cuando un niño se porta mal se tiende a prestarle atención en lugar de “ignorarle”, y cuando alguien se queja solemos dar ánimos y mostrarnos comprensivos en vez de “dedicarnos a otra cosa”.
Eso de extinguir los malos comportamientos tiene muy mala prensa porque parece que no le prestamos atención “al que sufre”, y además requiere de cierta consistencia en el tiempo, qué le vamos a hacer… :-)
@SENIOR
Dices: “El hecho de quejarse es un calmante para seguir aguantando.” Tremenda síntesis, gran verdad¡ Añadamos también que muchas quejas también tienen un función SOCIAL, es decir, se han convertido en un tema de conversación en sí mismo y una forma de llamar la atención, no?
HOLA “E”,
Si la gente se queja en lugar de seguir adelante estamos ante una forma de evitar responsabilidad, esfuerzo y de tener que tomar iniciativa o proponer. Pero si la gente se queja Y sigue adelante estamos ante una queja emocional, una forma de rebajar tensión, un suspiro existencial, como decíamos antes.
Gracias por la frase, la guardo en la Yorientoteca y también me gusta mucho tu cierre: “Nadie se queja de tener lo que no se merece”.
@EKAIZEN,
En caso de duda, y aunque uno se queje con o sin razón, siempre caminar¡ ;-)
@MPIRYKO,
Lo bueno de un blog es que siempre está abierto y nunca se llega tarde ;-)
Tus quejas son caras, pero también tienen su precio¡ Qué duda cabe de que todos nos quejamos, criticamos y reprochamos… Volviendo al título, la cuestión importante es saber por qué, qué función cumplen y qué efecto tienen sobre nosotros y los que nos rodean, y tal vez al saberlo nos quejemos menos y hagamos más, o no. ;-)
Hola al grupo, me gusta leeros cuando hago un hueco, aunque es la primera vez que participo. Me uno a vosotros en el tema , defiendo el tipo de queja-reclamación asertiva, y el tipo de queja emocional liberadora (que es muy saludable, siempre que no esté dirigida como descarga agresiva contra ningún semejante).Detesto,en cambio el tipo de queja-manipulación-neurótica/necesidad de llamada de atención.(pasividad/agresividad)
De todas maneras, parece efectivamente , que se nos escapa una respuesta socialmente aprendida de compadecer al quejoso y prodigarle consuelo (a veces inconscientemente propinamos la retribución neurótica que el “quejoso” busca, y otras veces seguimos el juego adrede porque nos interesa conscientemente.(aunque por mi parte mi nivel de resistencia al lamento no es muy alto, defiendo la acción y todo lo demás es excusa).
Y aunque se trate de dispersarme un poco , pues ya mezclo la actitud de queja con la pesimista, me viene a la cabeza y me hace gracia recordar a Tristón que decía ….¡Ay Leoncio,..¿Y si nos quitan lo bailao?. Saludos.
@ANONIMA (aunque no mucho) ;-)
Bienvenida¡ Y muchas gracias por las aportaciones psicológicas sobre las quejas como conductas.
Me decía una persona cercana que las mejores habitaciones o los mejores servicios de los hoteles se les suelen dar a las personas más quejosas para que dejen de dar la vara, en lugar de a los mejores clientes que son respetuosos y esperan una igualdad en el trato.
Esto representa en gran parte a la cultura en que nos movemos: el que llora tiene más probabilidades de mamar, y el que se porta bien no obtiene especiales ventajas competitivas, salvo las del “trabajo bien hecho” y “el orgullo de hacer las cosas como se deben”. :-)
Hello, Yoriento, efectivamente no soy muy anómina. La unica razón de que lo sea es que no recuerdo el correo que envié como blogger/google , ni el nombre de usuario o contraseña (pues hice varias operaciones que no recuerdo bien) (¿Me ayudas con eso?Please)
Volviendo a la queja “El fin no justifica los medios”, a veces hay estilos nada sanos, que aunque consigan objetivos no merecen ser imitados.¡saludos y hasta pronto!
Hola, NO-TAN-ANÓNIMA,
pues no tengo ni idea sobre esta duda sobre google/blogger, no sé si será tan difícil pero a ver si algún lector nos puede dar indicaciones, no? Yo es que al gestionar el blog ya entro directamente con mi apodo, Yoriento.
En todo caso, si no comentas en muchos otros blog, no necesitas tener una cuenta: puedes ponerte un apodo usando la opción NOMBRE/URL (no es necesario incluir una url).
Probando,probando
[...] Las quejas siempre cumplen una función que normalmente no está relacionada con intentar cambiar las cosas, sino con justificar ante los demás y ante nosotros mismos nuestro pereza o conformismo para cambiarlas, o para esforzarnos en encontrar otras alternativas. Pensar que las quejas de una persona implican que sufre un verdadero problema y que está realmente motivada, por ejemplo, para buscar trabajo o para cambiar de empresa, es un error frecuente en el que caemos como compañeros de conversación. [...]
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