feb 22, 2008
La mujer perfecta: metafora del objetivo imposible (249)
“Un hombre siguió soltero toda su vida porque buscaba a la mujer perfecta. Al llegar a los 60 años alguien le dijo: -Has estado viajando y viajando; no has cesado de buscar ¿No lograste encontrar a la mujer perfecta? ¿Ni siquiera una?. El hombre respondió con tristeza: -Sí, una vez me encontré con una mujer perfecta. Y el interrogador insistió:
¿Entonces que pasó, por qué no te casaste? El hombre más compungido aún respondió:
-¿Que podía hacer? Ella estaba buscando el hombre perfecto…”
Leo de Raizen esta pequeña historia que ella relaciona con las imperfecciones que genera buscar e incluso encontrar la perfección, y remata su moraleja con esta frase: cuándo estás lleno de ego, el amor te dará la espalda. Yo no llevo la cosa por ahí pero tal vez las relaciones duraderas y razonables tienen mucho más que ver con la amnesia selectiva y la aceptación que con la persecución de un prototipo. En fin, que al relato le he visto “potencia orientadora” y como por aquí tenemos la costumbre de intentar encontrar todas las metáforas por muy escondidas que estén a ver qué otras lecturas hacemos del asunto. ¿A ti qué te ha sugerido? (La viñeta es de Erlich)








Prefiero contestar refiriendo un cuento sufí sobre cual es el mejor de los lugares.
Una caravana encontró un pozo con agua y trataron de conseguirla. Tiraron vasijas y unas veces se rompía la cuerda y otras la vasija chocaba y se partía. Bajaron a gente de la caravana y no volvieron. Había un hombre razonable que dijo “voy a bajar”.
Lo bajaron y en ese momento apareció un enemigo formidable. El hombre razonable se dijo: “No saldré ileso, pero es necesario que actúe razonablemente y no pierda la cabeza”. El enemigo le dijo que dejara de hablar y que no se salvaría si no le daba respuesta correcta a la pregunta: de todos los lugares del mundo, ¿cual es el mejor?.
El hombre pensó. Estoy cautivo e impotente en sus manos, si digo Bagdad u otra ciudad es como si mostrase desprecio por su ciudad. Así que respondió: “El mejor lugar del mundo es aquel en el que uno tiene un amigo íntimo, aunque se encuentre en el fondo de la tierra o en una ratonera”. La respuesta sirvió para quedar libre y que el enemigo perdonase al resto de hombres por amor al hombre razonable.
Espero que esta historia sirva para entender porqué pienso que no se trata de amnesia selectiva. Podría ser el ser razonable y caer cautivo para reconocer al otro, mantenerlo y ser libre.
Nada en demasía.
O, no hay venenos, hay dosis.
O, la duda es una herramienta magnífíca de la que no hay que abusar.
O el viejo que tuvo 15 hijos con la misma mujer. Cuando el párroco, le preguntó: “¿Por qué, no te casas con ella?”
El viejo contestó: “Y, ¿si me sale mala? Padre, ¡que hago?”
El viejo, entendía que el matrimonio es una sociedad y los socios, tiene que ser de fiar. La familia no tiene nada que ver.
¡Salud!
A pesar de la cantidad de sentidos que puede tener tu historia, hablas de posible “potencia orientadora”, y yo creo que sí la tiene. Centraré en ella mi comentario.
A mí me ha recordado a personas a las que he orientado y que nunca parecen satisfechas con las alternativas que se les presentan: “este trabajo pagan mal”, “este me coje muy lejos, me voy a gastar un dineral en desplazamiento”, “este tiene muy mal horario”, “esto otro no es de lo mío exactamente”, “este está bien pero es temporal”, etc.
Siempre hay algún argumento para no aceptar, para no arriesgar y probar a ver qué pasa. Intento hacerles ver que ese trabajo ideal que aglutine todas las ventajas de un principio y no presente inconveniente alguno no existe, y si existe exigirá lo mismo por parte del candidato, esto es, que solo aporte ventajas y ningún inconveniente.
Se suele etiquetar alegremente a estas personas como “vagas”, que no quieren trabajar o que mucha falta no les hará; pero no siempre es el caso. Algunos tienen esa actitud por desconocimiento o ignorancia acerca de la realidad del mercado, otros como una especie de máscara que camufle su escasísima autoestima, otros influenciados en exceso por comentarios o “instrucciones” de cercanos o lejanos…
“Peter Pan buscaba a su madre
en las mil mujeres del aire.
Y se acostó con ellas,
y se cansó de ellas,
dejando en la mejilla
el beso gris del dolor.”
Pedro Guerra
Creo que las relaciones duraderas tienen más de ceder que de buscar… En una relación duradera siempre hay alguien que cede o cedió más y por eso ha habido armonía, pues ese alguien valoró más la relación en si que salir victorioso de algún conflicto sin importancia …Resultado: una pareja contenta que durará en el tiempo. (la clave es ceder)
Me sorprende encontrar éste tema acá. Gracias Yoriento por leer la historia. A mí lo que me dice es, que no se puede esperar de alguien, aquello que no se posee. Así de sencillo. Como tú mencionas la aceptación juega un papel muy importante, lo de la amnesia pues yo no la llamaría así, sino que cuando se acepta, no desde la resignación, sino desde la comprensión, no queda lugar para el resentimiento y lo que no nos gusta de la persona deja de ser importante.
Yo hago mención del ego, porque cuando nos medimos frente al otro, casi siempre lo hacemos con demasiada generosidad. :]
Saludos y gracias nuevamente
@ANONIMO,
gracias por la historia, la incorporo a la Yorientoteca con tu permiso¡ :-)
A mi me cuesta obtener esa moraleja que nos cuentas y me recuerda más la “historia de la frase adecuada” en que lo importante es decir lo que hay que decir. A ver qué te parece¡
(Por cierto, si quieres puedes utilizar cualquier apodo o nick. Para ello en “elegir una identidad” puedes ponerlo en Nombre/URL, no es necesario que tengas blog)
MPIRYKO,
buen chiste-metáfora¡ Los comentarios hace tiempo que son más interesantes que el artículo en sí¡ ;-)
Fíjate que mi reflexión sobre el viejo desconfiado es que siempre nos estamos moviendo con conceptos y etiquetas y no con lo que realmente hacemos. Mucha gente está “casada” pero no se comporta como tal, sacándole partido al asunto, mientras que otros disfrutan y comparten sin necesidad de ponerle nombre a lo que hacen.
Algo parecido pasa con la búsqueda de la perfección o con unas característica determinadas representada en la pregunta “¿a ti cómo te gustan las mujeres (o los hombres)?”. Seguramente una buena respuesta sea “aquellas/os con las/los que hago y me hacen lo que me gusta.” :-)
@FRAN,
gracias por conectar el tema con la orientación, de vez en cuando puede venir bien¡ ;-)
Dices que en general tus usuarios rechazan alternativas porque no son perfectas, porque siempre esperan algo más o mejor, pero sin entrar en detalles yo creo que en estos casos siempre hay un problema de motivación, es decir, “no estarán tan mal si no toman las opciones que se les presenta”.
Otra cosa son las explicaciones que ofrezcan del rechazo en cuestión porque una forma muy socorrida de justificar la propia inactividad o el no intentarlo es precisamente criticar o minusvalorar la opción de que se trate.
Decir que se busca “algo mejor” cuando no se está haciendo esfuerzo por alcanzarlo, es un disfraz de que no se está tan mal, y es una petición encubierta de recursos al que orienta: “esto no me interesa, a ver si me encuentras lo que quiero, alcánzame tú la perfección que mi imperfección del día a día no me deja tiempo para buscarla yo mismo.” ;-)
@LUIS,
menudo apunte psicoanalítico¡ :-)
Bonita estrofa, aunque con mensaje confuso (o a lo mejor es que estoy espeso)
@SENIOR,
estando de acuerdo contigo en que ceder es importante, también compartir es necesario para cerrar la ecuación. Disfrutar juntos y aceptar que en algunos momentos se disfrutará menos. ;-)
@RAIZEN,
tu frase “lo que no nos gusta de la persona deja de ser importante…” se mete de lleno en el tema de la tolerancia. Diferenciar entre resignación y comprensión es complicado, y además ya sabemos que esto de etiquetar sentimientos generalmente no es muy útil y lleva al debate estéril.
Lo importante es lo que uno hace que lleva a sentirse bien o no, y a bote pronto diría que la receta básica para una mayor “comprensión mutua” pasaría por ampliar la complicidad y el numero de cosas que se comparten y disfrutan, y por no convertir en tema de conversación las diferencias sino en reducto de individualidad, de espacio personal de cada uno, no?
Quizás por eso digo que deja de ser importante, porque hay cosas de mayor relevancia en una relación, como para estar discutiendo sobre lo que gusta o no de una persona. Yo no creo que sea complicado diferenciar entre resignación y comprensión, cuando te resignas, sufres, cuando comprendes, te sientes bien contigo mismo y con la otra persona. ;) Tienes razón en lo de la complicidad, es básica en una relación duradera. En ocasiones hasta los defectos pueden ser vistos como objeto de broma y creo que son más llevaderos entre una pareja. Buscar el lado divertido. :) “Sé como eres y sabes como soy, eso es comprensión. Sé como eres y me molesta y me fastidia y me hace sentir mal, pero sigo contigo, eso es resignación” ¿No crees? creo que ahí entra en juego la autoestima :[
@RAIZEN,
me ha gustado mucho la diferenciación práctica que haces entre resignación como generadora de ansiedad y mal rollo, y comprensión, más relacionada con la aceptación. No obstante, y como casi siempre, tenemos que seguir encontrando las pistas que ayuden a evitar la primera y acercarnos a la segunda… Definir lo que queremos puede ser fácil (aunque ya es mucho), pero seguir el camino para alcanzarlo no tanto¡ Y lo digo con comprensión, ¿o con resignación? ;-)
Creo que estos estereotipos estan pasados de moda. Hoy en dia cada persona tiene un caracter y no se define por el sexo de estos. Se cual sea la convivencia y la relacion, todo se basa en la educacion y el respeto