feb 12, 2008
Beckham sigue tan joven y lo importante sigue siendo lo mismo (241)
Tras una penosa representación de una de sus obras, un amigo le preguntó: “¿qué tal fue anoche tu obra?” Oscar Wilde le dijo: “bueno, la obra fue un gran éxito pero el público fue un gran fracaso”. Ay, la evaluación. Si no somos capaces de analizar qué hacemos bien o qué tiene efecto, para diferenciarlo de aquello menos relevante, nunca podremos priorizar y centrarnos en lo que nos acerca con más probabilidad a nuestros objetivos. ¿Y qué suele ser lo importante? (…) La incoherencia que supone dedicar demasiados esfuerzos a lo que no es importante o sencillamente no funciona, y dejar a dos velas las acciones que realmente nos acercarían más a nuestros objetivos, tiene tantos ejemplos cotidianos y profesionales que no caben en este artículo. (…) Tal vez ayude hacerse esta pregunta de vez en cuando: ¿es esto lo más importante que debería estar haciendo ahora?Leer el artículo original publicado el 12 de febrero de 2007
Categorías: Objetivos-Planificacion







Muchas personas tienen problemas para diferenciar entre los asuntos importantes y los urgentes y por lo general se concentran en los últimos malgastando tiempo y esfuerzos inútiles para luego no llegar a nada. En las empresas soy testigo de situaciones de este tipo casi todos los días. Se trata simplemente de establecer prioridades y con una vulgar lista escrita a mano es a veces suficiente.
Por otro lado…y ya lo había comentado antes… La mejor forma de atacar los problemas que se pueden presentar en el trabajo o al hacer frente a los sinsabores de la vida es utilizar la inteligencia emocional, pues da la capacidad de ser equilibrados en las constantes reacciones emocionales, también nos ayuda a saber controlar las emociones y los sentimientos, nos enseña a conocernos y a auto-motivarnos. Con ella se pueden desarrollar habilidades que controlarían nuestros sentimientos e impulsos en situaciones determinadas y al mismo tiempo se podría tener control sobre condiciones mentales positivas como: la empatía, la motivación y la perseverancia. Siempre con una orientación hacia lo positivo (que creo es lo mejor de esta técnica), los empleados y las personas en general pueden mejorar mucho su creatividad y por ende su productividad y al mismo tiempo convertirse en individuos positivos preparados para afrontar casi todo. Yo particularmente soy un defensor del positivismo y de todo lo que conlleva serlo.
@SENIOR,
de acuerdo contigo en que a veces con una simple enumeración de tareas y de objetivos las prioridades y lo importante saltarían a la vista como salmones contra corriente. Tener una visión de conjunto y todas las cartas sobre la mesa ayuda mucho a discernir.
Hola Yoriento, vale… En eso estamos de acuerdo ¿y en lo otro?… Quiero decir, en lo relativo a afrontar los problemas con una actitud emocional que ayude a resolverlos.
SENIOR,
parece que en este punto de la influencia de las emociones en la conducta tenemos nuestras diferencias, como sabes.
Mi visión es que lo que ayuda a resolver problemas es haber tenido experiencias positivas anteriores de resolución de problemas parecidos que han generado competencias para resolverlos.
Las emociones son cosas que “pasan a la vez” o que son consecuencia de esos éxitos o fracasos pero no son factores especialmente influyentes. Habrá gente que resuelva sus problemas con una actitud positiva y otros con una negativa, depende. :-)