Ene 8, 2008
La ciencia de los errores y los errores sin conciencia: no es lo mismo (221)
Isaac Asimov recibió una carta de un un joven especialista en literatura inglesa. El científico lo relataba así: Después de citarme, me sermoneaba con severidad señalando que en cualquier siglo la gente ha pensado que comprendía finalmente el universo, a pesar de que en cualquier siglo ha resultado que esta gente estaba equivocada. Se deduce de ello que lo único que podemos decir sobre nuestro «conocimiento» moderno es que está equivocado.La respuesta que le di fue la siguiente: “Cuando las personas creían que la Tierra era plana, estaban equivocadas. Cuando creían que la Tierra era esférica, estaban equivocadas. Pero si tú crees que considerar la tierra esférica es tan equivocado como creer que la Tierra es plana, entonces tus ideas están más equivocadas que las dos ideas anteriores juntas”. (Visto en Maikelnai y publicado antes en Yoriento).
Parece que en los últimos tiempos está muy bien visto eso de equivocarse,
los errores nos ayudan a aprender, intentar planificar es inútil porque la suerte y las circunstancias desbaratarán los planes, y el famoso método por ensayo y error, también llamado a trompicones-por-la-vida goza de excelente salud entre expertos en coaching, consultores de lo cotidiano y contertulios de barra.Pero los deslices y traspiés sufridos no suelen tener mucho valor por sí mismos, de la mayoría de ellos no se logrará aprender casi nada salvo que se tengan las suficientes habilidades de autoobservación y de relación entre hechos y consecuencias. Incluso cuando los errores cometidos son realmente importantes no necesariamente somos capaces de obtener las conclusiones o moralejas pertinentes que nos ayuden a iniciar caminos nuevos. Y aunque en ocasiones aprendamos la lección, luego no siempre estamos lo suficientemente motivados para ponerla en práctica.
Admitámoslo, sin una mínima mentalidad científica (en el sentido más básico de la palabra ciencia) los errores no son otra cosa que efectos secundarios productos del estilo de vida de cada uno, no suelen ser herramientas de aprendizaje aunque nos jactemos de afirmarlo. Otra cosa es que algunas caídas sean “traumáticas” y nos cambien la vida por completo, o tan emocionales que nos impulsen y motiven irremediablemente a cambiar de camino. Pero generalmente el cambio no será producto de un análisis de nuestro errático pasado sino del pasado en sí mismo. Puede ser frustrante descubrir que somos muchos menos racionales de lo que nos gustaría, pero para aprender de los errores hay que empezar aceptando eso. Así que, siendo coherente con este discurso, espero que en vuestros comentarios me hagáis caer en el error de pensar así.








Estoy deacuerdo con lo que dices en que el equivocarnos nos ayuda por otra parte el nombre del post me recuerda una curiosidad lingüistica : “Si cárcel y prisión son sinónimos, ¿por qué no ocurre lo mismo con prisionero y carcelero?” XD…saludos!!
Relación entre hechos y consecuencias (estímulo-respuesta). ¿Qué son los errores? Un mismo hecho puede tener distintas consecuencias dependiendo del momento, el lugar y las personas implicadas, por ello, creo que los errores “no existen”, simplemente son consecuencias de algo que en aquel momento no ha ido bien y ello no significa necesariamente que sea un error. Y de las conclusiones, mi minúscula experiencia me dice que no sirven de mucho, que lo aplicable en un momento o en una persona no sirve para otro momento ni para otra persona. Creo que cada uno es racional a su manera e irracional a la manera de los otros.
¡Feliz año!
@SPIDEYMANG,
bienvenido y gracias por tu curiosidad ;-)
@ARI
la base de la ciencia y del conocimiento y aprendizaje humanos es la obtención, el descubrimiento de regularidades, de las relaciones entre las cosas.
Tienes razón, no es fácil sacar conclusiones de todo lo que nos pasa, de por qué nos pasa, y no sólo hablo de errores, como bien apuntas. Pero creo que no estaría mal intentarlo de vez en cuando. Aprenderíamos mucho de nosotros y del Mundo, no?
Me alegra leerte en el nuevo año ;-)
No, ni hablar, en absoluto. La primera inteligencia artificial, es un móvil que al chocar cambia de dirección de forma aleatoria. No tiene pensamiento ninguno, pero es capaz de salir del laberinto mas enrevesado, el único parámetro si definir es el tiempo. Si éste móvil, pudiese recordar, recorrería el laberinto sin chocar.
En biología ocurre lo mismo, un determinado número de seres nacerán con defectos, desviaciones, de todo tipo y si existe la solución, el ser vivo la encontrará y a eso, lo llamamos evolución y encima decimos que la naturaleza es sabia.
Nosotros, podemos recordar y cruzamos el laberinto incluso peor que un ratón de laboratorio.
La memoria visual gráfica de un chimpancé es superior a la de algunos universitarios.
¿Inteligencia? ¡ja!
¿Soberbia? Mucha. Somos casi dioses.
¡Perdón por el asalto!
¡Salud!
El error y el acierto van juntos. Eso de aprender de los errores es una utopía, el humano es el único ser vivo que tropieza dos veces con la misma piedra… Tampoco creo que sea necesario ver el pasado para aprender, creo que lo mas sensato es vivir el presente, permitirse los errores y disfrutar los aciertos. La comprensión llega y si no llega, igual la vida sigue.
A veces me pregunto que valor tiene para mí, saber que la tierra es redonda :[
Un abrazo con cariño para tí
@MPIRYKO,
tus “asaltos” siempre son bienvenidos ;-) Sí, yo creo que nuestra inteligencia está muy condicionada por las emociones y por herramientas verbales que algunas veces limitan el aprendizaje en vez de facilitarlo.
@RAIZEN,
es cierto que para el día a día no sirve de mucho saber que la tierra es redonda y cómo hemos llegado a esa conclusión.
Cierto que se puede vivir sin explotar gran parte de las habilidades humanas, entre ellas la comprensión de lo que nos rodea, pero no aprender a relacionar lo que nos pasa con lo que hacemos, aumenta la probabilidad de vivir mucho peor porque aumenta la probabilidad de cometer errores importantes y de seguir cometiéndolos, no? :-)