ene 31, 2008
¿Buscar empleo sin motivacion?: la inscripcion enigmatica. Yorientados: Episodio 12 (235)
La señora se sienta con tranquilidad a la vez que deja su número de turno A43 encima de la mesa. Ese día hubo mucha gente en la oficina. Ronda los 60 años, nunca ha trabajado y si alguna vez lo hizo fue “en mi juventud y ya casi no me acuerdo, pero todo sin contrato, hijo mío. Eran otros tiempos.” La cosa no ha cambiado tanto, rumio en silencio. Nunca se ha inscrito como demandante de empleo, y cuando le pregunto sobre sus posibles intereses o preferencias profesionales declara con cierto orgullo que ella es ama de casa, “y muy buena cocinera, especialista en flamenquines”, afirma con rotundidad y sin sonreír, que en Córdoba ese tema es tan serio como el del salmorejo. La breve charla que tenemos mientras le tomo los datos que faltan parece evidenciar con claridad que Antonia (nombre elegido al azar) no tiene problemas económicos o sociales relevantes por lo que no extraña que se muestre poco disponible para trabajar: “sólo por las mañanas que mira que tengo que cuidar de mi madre, pero sólo si sale algo bueno en el Ayuntamiento, y ya veríamos, que no está una ya para muchos trotes.”
En el mundillo del empleo y la inserción laboral la ausencia de “pasión laboral” en nuestra invitada la define como una persona inactiva, es decir, que no busca trabajo porque no está demasiado interesada en currar. Los psicólogos, para darnos caché, decimos aquello de que “estamos ante un problema de motivación”. Seguramente hasta Antonia admitiría tal desmotivación pero tal vez no estuviera tan de acuerdo en considerarla un “problema”. ¿Por qué entonces ha venido a la oficina de empleo? ¿Dónde está el misterio? Seguramente los profesionales de la orientación y los/as trabajadores de las oficinas de empleo ya han dado con la respuesta, ¿y tú? No, no se trata de un expediente X, sino del AEIOU de cada día, ya sea por H o por B. Si necesitas más pistas, ya sabes.






Pues se ve que no soy psicólogo…¿por que se aburre?
Hola LUIS,
es cierto que para los que trabajan en una oficina de empleo no hay mucho misterio, ocurre todos los días. Para no desvelar el asunto todavía te comento que encontrarás una clara pista en alguna de las etiquetas con las que he clasificado el post ;-)
Si es por jugar un poco…
Bueno, llevo ya unos cuantos años en esto, y el tema, como bien dices es siempre motivo de discusión entre compañeros/as. Políticas activas de empleo vs. políticas pasivas de empleo. La solución es la combinación de ambas, por ejemplo la RAI (Renta Activa de Inserción), pero no funciona. Hay algo que falla ¿el qué?. Tendrán que inventar un “detector de individuos que NO quieren trabaja”, para ponerlo en la entrada de la oficina de empleo. O mejor, que el guardia jurado de turno se lo pregunte con cara de mala hostia a todo el que entre. Bueno, seguro que hay otras soluciones…
Muchos aspectos culturales están cambiando en España y en cierta forma se ven reflejados en tu post…Hace unos años esta señora ni se le hubiera ocurrido pasar por el INEM y tal vez ni sabía que existía… Ahora, con una sociedad más dinámica…esta señora piensa que puede tener mejores oportunidades y se lo ha planteado así… Como ella muchos más reflejan su adaptación a una sociedad cambiante de esta u otra forma similar.
Pues caben dos opciones:
- O que se quiera apuntar a un curso de cocina para desempleados del SPE.
- O que alguna de las tropecientas subvenciones que dan le requiera estar inscrita.
Subveniones, algunas consideraciones:
- Si son políticas activas, no veo yo qué hace ahí una persona que no quiere trabajar. Es gastar dinero público, no invertirlo.
- Si son “rentas” encubiertas para personas que, al estar desempleadas, lo necesitan… Habría que mirar que estuvieran realmente desempleadas, no que estuvieran inscritas en el desempleo.
Yo le daría a todo el sistema una vuelta muy, muy importante, basándome más en la opinión de los orientadores, que actuaran como coach del desempleado y le brindaran las acciones o recursos que esa persona necesitara; pero claro, lo digo pero no me dejan. Haría otros cambios muy profundos sobre la intermediación, pero en fin…
@EMILCAVAN,
o sea, que tu propuesta de solución al enigma es que la señora ha venido a la oficina con la única motivación de solicitar una ayuda. Anotado queda¡ :-)
Y esto contigo en que tiene que haber otras alternativas para evaluar la motivación de la peña, seguro ;-)
El debate sobre lo activo (orientación, formación, intermediación) y lo pasivo (generalmente ayudas) queda pendiente…
@SENIOR,
si no te entiendo mal crees que Antonia ha pasado por la oficina alentada por “las nuevas oportunidades que ofrece esta sociedad más dinámica”, supongo que te refieres a opciones de formación, la posibilidad de reciclarse profesionalmente, etc. Anotada queda también¡ :-)
Y si bien es cierto que hay mucha movilidad y cambio en el mercado de trabajo, la cosa como sabes esta muy polarizada: las personas cualificadas tienen más opciones cada día, y las poco cualificadas cada vez menos. Es una sociedad de las oportunidades pero también de las exclusiones…
@FELIX,
muy concretas tus soluciones al misterio: la señora no ha venido para trabajar sino para acceder a formación o a ayudas. ¿Tal vez será alguna de las dos la respuesta al enigma?
Muy de acuerdo contigo en incrementar el valor de la opinión y decisión profesional de orientadores y técnicos de empleo a la hora de gestionar y asignar subvenciones, ayudas y recursos en función de los merecimientos y esfuerzos de los potenciales beneficiarios.
Si recompensamos la inactividad y la dependencia acabamos generando más inactividad y más dependencia, eso es de malos psicólogos¡ :-) (ver articulo 218)
EL PROXIMO MIERCOLES 6 DE FEBRERO desvelaremos el misterio de la señora que no busca empleo.
Nos gustará leer tu opinión, vale cualquier reflexión¡ :-)
Gracias a los que habéis participado hasta ahora, Luis, Emilcavan, Senior Manager y Felix
Quizás la motivación sea una simple cuestión de visualización. El trabajo del ama de casa no está valorado, quien no está en el mercado laboral no existe. Si no ha trabajado hasta el momento, no creo que sea una cuestión económica ya que seguramente se habría visto empujada a dar el paso antes de lo que lo ha hecho. Si, por otro lado y pro lo que se deduce de la conversación, se siente orgullosa de cómo lleva a cabo su día a día (¡ya me gustaría a mi probar sus flamenquines), ¿qué le ha movido a tomar esta decisión? ¿Reconocimiento?
hola, yo despues de haber pasado un par de temporadas que a las unicas personas que enviaban al servicio de orientacion eran personas mayores de 45 principalmente mujeres, mi respuesta es mmuy clara y un poco bruta:buncan “una paguina” (como se dice en mi tierra, todo lo pequeño lo acabamos en ino-a), estoy absolutamente deacuerdo con Felix, es más mi solucion serian menos rai y de mas continua !leche! que ha habido quien me ha confesao que la utiliza pa caprichos de los nietos.. esque tengo pa escribir un libro..
Las personas que nos dedicamos a la orientación a veces nos cabreamos…así es, esta señora y como Antonia, miles más, no tiene necesidad, ganas ni empleabilidad, pero chico, el dinero público que nos dan de “regalo” solo por cumplir unos trámites, ayudan mucho y obligan poco..más bien nada.
Yo ya lo he dicho más veces, daría una vuelta de tuerca fenomenal, porque hay casos reales de necesidad que ni acceden y otros que les viene al dedillo la paguita de los 400 euros gratis a cambio de nada.
Pero como me han dicho a mi profesionales del INEM..no hay voluntad política y si ” arriba” no quieren, nada que hacer.
Las trabajadoras sociales son otras que también podrían escribir un libro…
Salud.
@NANA,
los que no trabajáis en temas de empleo, al menos que yo sepa, hacéis una interpretación diferente del caso y ponéis en un lugar secundario el tema económico como motivador de personas como Antonia. Ya veremos si su visita tuvo que ver más con la pasta o con valores más intangibles¡ :-)
@MARIAENZINA,
siempre me alegra verte por aquí, tus comentarios se venden caros¡ :-)
Los que llevamos mucho tiempo trabajando con personas tenemos una idea bastante definida de la relación que existe entre la conducta y actitud de la gente (incluidos nosotros mismos cuando somos usuarios, por supuesto), y los recursos y ayudas que ofrecen los servicios sociales y de empleo de forma generalizada.
Lo que está claro es que si la administración ofrece “una paga” con la única condición de estar inscrito como demandante de empleo y tener una edad determinada, se producirá un efecto llamada que nada tiene que ver con la motivación laboral.
@INES PERADA,
tu lo has descrito muy bien, los recursos no son buenos o malos en sí mismos, depende de la forma en que se apliquen. La personalización de su uso es lo que realmente les da eficacia.
Yo también solicitaría subvenciones si el único requisito que me piden es pasarme por una oficina de empleo¡ :-)
Sí, ya os dije que era buena persona… ;-)) De todas formas, creer conocer las motivaciones de alguien para la acción a priori, quizás os salva de desengaños, pero ¿no limita la oportunidad de modificarlas? Es una duda, que conste, pero es que siempre me ha dado un poco de miedo el tema de etiquetar…
NANA,
no pasa nada porque a veces nuestra motivación para hacer algo sea casi exclusivamente económica, pero como en determinadas situaciones la cosa tiene mala imagen tendemos a ocultar este interés pecuniario.
En síntesis podríamos decir que tendemos a mentir cuando pensamos que seremos criticados o nuestra opinión no será bien recibida, o cuando creemos que vamos a perder recursos u oportunidades. Y es una actitud esperable y entendible.
Pero diferenciar entre motivaciones reales y falsas es muy importante para poder ayudar y orientar mejor a las personas que realmente están interesadas y para gestionar bien los escasos recursos de los que disponemos.
Imagínate que los médicos tuvieran que dedicar gran parte de cada consulta a diferenciar datos fiables de datos poco fidedignos, que la gente mintiera sobre lo que le pasa¡ Sería negativo y sobre todo para el propio usuario.
Y sobre lo de etiquetar, ya sabes que por aquí también estamos en contra, por eso la mejor forma (¿la única?) de evaluar motivaciones con validez no se basa en lo que la gente dice ni en lo que los profesionales interpretan, sino en lo que la gente HACE.
Por ejemplo, yo puedo decir que “quiero mucho a mi pareja” (motivación “declarada”) pero si se puede observar o saber que no hago esfuerzos especiales por ella tal vez no la quiera tanto como digo, no?
Lo que pasa es que la imagen que tenemos de la psicología es la de un tipo/a descubriendo supuestamente “cómo es” una persona únicamente mediante preguntas y respuestas en una situación de entrevista clásica.
En el contexto laboral, mucha gente afirma que necesita un empleo, que le gustaría muchísimo trabajar o cambiar de empleo, etc. pero en su día a día, incluso desde hace muchos años, se ve que no hay casi dedicación ni empeño ni búsqueda ni inversión. ¿Es posible que no haya tanta motivación profesional como dice?
Últimamente dedico más tiempo a charlar con vosotros/as en los comentarios que a los propios artículos. Eso es buena señal sobre cuál es mi motivación, no? :-)
Mucha motivación hay en este blog! Y es de agradecer. Volviendo al tema, creo entender que tal como está planteado el tema de las ayudas y los incentivos, no deja de ser una perogrullada de ley que debía redactarse desde un despacho, aislado de toda realidad y sin contar con la opinión de los expertos que trabajais directamente en el tema. En fin, que en vez de corregir tendencias, propicia la picaresca.
NANA,
coincido con tu “análisis de la situación” :-)
todo esta en lamotivacion, para ella no es un problema definitivamente
@PSINGULAR,
bienvenido/a, creo que es tu primer comentario por aquí, no? Si tienes blog, porfa, haznoslo saber para que lo conozcamos, vale?
Eso de la motivación es un continuo, generalmente no se está desmotivado del todo ni motivado al máximo. Si hicieramos una escala que midiera la motivación que tenemos por cada asunto, problema o valor determinados todos estaríamos con caracter general en puntos intermedios de la escala.
Para esta señora, la inscripción como demandante de empleo está motivada por una posible ayuda, mientras que el interés por encontrar un empleo es mucho más reducido.
bueno, si es dificil conocer y medir con exactitud la motivación para conseguir empleo, que vaya más allá de lo económico…como dicen por ahi como será de malo tarbajar que hasta le pagan a uno por eso…
sin embargo es más preocupante que la motivación para conseguir un trabajo la motivación de mantenerse en el y de crecer cada día con la empresa o con el hecho mismo de trabajar.
para quienes orientamos a las personas es un reto ayudarles a descubrir que es lo que las motiva a comportarse como lo hacen y a tomar las decisiones que toman, más allá de si son correctas o no. A veces la misma gente no sabe en realidad que es lo quiere y como el hecho de conseguir un empleo x puede aportar a su proyecto de vida. La motivación es clave y más la sinceridad con cada uno de que es lo que lo quiere lograr en la vida.
PSINGULAR, ocurre que “lo que quiere uno en la vida” es cambiante y no tan tangible y global como a uno le gustaría. Tema recurrente este de la motivación y el cambio…Seguiremos con ello :-)
[...] de que me olvide voy a ponerme con la solución pendiente al problema planteado en el post 235, Buscar empleo sin motivación, en el que se presentaba a Antonia, una mujer no interesada por trabajar pero que sin embargo acude [...]