nov 26, 2007
Funcionarios, valor y motivación: ¿dónde está el problema? (195)
Funcionaria Española
Funcionaria Japonesa
Hoy me decía un responsable sindical en una conversación de tren que la gente critica mucho la supuesta falta de eficacia y desidia de los funcionarios pero que cuando alguien llega a convertirse en funcionata inmediatamente tiende a adoptar esos mismos comportamientos y actitudes. En el debate sobre jefes y empleados me posicioné claramente: las empresas y las organizaciones son las responsables de las conductas y de la motivación de sus profesionales. Ya sea poniendo sellos o empaquetando documentos con gomas tu satisfacción laboral dependerá en gran parte del valor que otros, los ciudadanos y los clientes internos (directivos, compañeros…), asignen a esas tareas de forma tangible y apreciable. ¿Cuánto vale realmente el trabajo de muchos funcionarios públicos? Lo que los demás percibamos que vale y hagamos sentir que vale. Y si decidimos o sentimos que no vale demasiado, ¿el problema está en las personas que lo hacen, en las personas que no valoran ese trabajo, o en las que lo encargaron hacer por encargo de otras que siguieron las normas escritas o no escritas de la organización? Seguramente entre estas 1001 ideas encontraremos la solución al enigma. Si no, todavía puedes aportar la tuya. Asun, gracias por los vídeos.
Funcionaria Japonesa
Hoy me decía un responsable sindical en una conversación de tren que la gente critica mucho la supuesta falta de eficacia y desidia de los funcionarios pero que cuando alguien llega a convertirse en funcionata inmediatamente tiende a adoptar esos mismos comportamientos y actitudes. En el debate sobre jefes y empleados me posicioné claramente: las empresas y las organizaciones son las responsables de las conductas y de la motivación de sus profesionales. Ya sea poniendo sellos o empaquetando documentos con gomas tu satisfacción laboral dependerá en gran parte del valor que otros, los ciudadanos y los clientes internos (directivos, compañeros…), asignen a esas tareas de forma tangible y apreciable. ¿Cuánto vale realmente el trabajo de muchos funcionarios públicos? Lo que los demás percibamos que vale y hagamos sentir que vale. Y si decidimos o sentimos que no vale demasiado, ¿el problema está en las personas que lo hacen, en las personas que no valoran ese trabajo, o en las que lo encargaron hacer por encargo de otras que siguieron las normas escritas o no escritas de la organización? Seguramente entre estas 1001 ideas encontraremos la solución al enigma. Si no, todavía puedes aportar la tuya. Asun, gracias por los vídeos.







Yo sigo insistiendo en que son las personas las únicas responsables de sus actos, de su disposición para hacer las cosas bien o mal y no se debe culpar a las empresas ni a sus directivos de ello. En todo caso la responsabilidad podría recaer sobre los tutores y formadores iniciales de estas personas que no les enseñaron los valores básicos que luego pondrían en práctica en todos los aspectos de sus vidas incluido su trabajo. El que es ápatico en su trabajo y se comporta como funcionario lo es por propia decisión y viceversa. El problema es que si en una sociedad existen muchos casos como esos de funcionarios o de empleados que no rinden, entonces le echan la culpa a las empresas porque es muy difícil y comprometedor echarle la culpa a toda una generación de padres y maestros que fueron de alguna u otra forma irresponsables en la formación de sus hijos y alumnos…así son las cosas en este país.
Está bien que le des un toque de humor a estos temas tan serios, ayuda a quitar hierro al asunto.
Es cierto que muchas, muchísimas veces no estás satisfecho con tu trabajo por algo tan sencillo como un: “buen trabajo, chico”. Está claro que de eso no se come, y que te paguen con una palmadita en la espalda no es una moneda de curso legal. Pero joder, como anima de vez en cuando.
Hola Senior,
la verdad es que diferimos en la visión de este asunto, como ya sabemos desde hace algunos artículos¡ ;-) Para mí las personas y los trabajadores no son de una forma o de otra, sino que se comportan de una forma o de otra en función del contexto y las contingencias, y ahí es donde entran las organizaciones.
Cierto, Ekaizen, una palmadita “contingente” (cuanto toca) tiene un gran valor para reforzar y reconocer el esfuerzo y los comportamientos profesionales…
Yoriento, lo siento, pero he visto demasiados ejemplos de trabajadores que se comportan igual (bien o mal) sea donde sea que estén, aunque los moyives, los incentives, les des palmaditas…No creo que se trate del contexto y las contingencias ni de las organizaciones…La única forma de probarlo sería saber cómo se comportaba un individuo en particular en el colegio o el instituto, te sorprenderías al ver como su conducta es la misma que en la empresa o en otras organizaciones. La empresa es simplemente otro catalizador que acentúa problemas subyacentes, el empleado es el mismo desde siempre. En resumen la culpa sigue siendo generacional.
[...] Una funcionaria pública japonesa batiendo un récord en su trabajo. El espíritu que falta en Latinoamérica. Otro video vía Yoriento. [...]