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Psicologia de las circunstancias: historia de los monjes apresurados. ¿Cuál es tu conclusión? (168)

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Nos encontramos en un Seminario Diocesano donde estudian un gran grupo de futuros sacerdotes. Todos ellos han recibido ya suficiente formación como para incluir entre sus actividades habituales la impartición de conferencias y de cursos. Se dividen a los seminaristas en tres grupos. A cada miembro del primer grupo, le dice el rector que tiene que ir a dar una conferencia pero que no queda mucho tiempo, que probablemente llegará tarde porque no ha podido avisarle antes, que se apresure porque lo están esperando, que salga corriendo para llegar lo antes posible, aunque es casi seguro que no va a llegar a la hora. Los seminaristas de este grupo salen corriendo. A los miembros del segundo grupo se les dice que tienen el tiempo justo, que si salen en ese momento llegarán, aunque apurados. El rector le despide sin más comentarios para no entretenerlos.. Los seminaristas de este segundo grupo salen de inmediato. Les dice a los integrantes del tercer grupo que tiene una hora para ir a dar una conferencia a un lugar al que se tarda diez minutos en llegar. Tienen tiempo más que suficiente, pero se les insiste en que sean puntuales. Cada uno de ellos sale, con más o menos prisa, hacia el lugar indicado (…)


Todos ellos van a encontrar por el camino a una persona que precisa auxilio, tirada en el suelo, con algo de sangre en diversas partes del cuerpo. Del primer grupo nadie se para a socorrerla, aunque algunos dan excusas como “lo siento, no puedo detenerme”, “me gustaría ayudarle, pero me es imposible entretenerme”… Del segundo grupo se detiene la mitad de los seminaristas para socorrer a la persona accidentada. Y del tercer grupo se detienen todos. La totalidad de las personas que se encuentran al necesitado tendido en el camino van a ser sacerdotes… La conferencia se titulaba “el buen samaritano.”

¿Cúal es tu conclusión sobre este estudio? ¿Qué has aprendido de la lectura de este relato de “investigación”? Como siempre, todas las opiniones y comentarios son bienvenidos, no hay respuestas buenas ni malas. Colgaré mis reflexiones el próximo LUNES 29 de Octubre.

Fuente

Categorías: Felicidad-Autoayuda-Optimismo, Historias, Metaforas, Psicologia

10 comentarios

  1. Anonymous dice:

    Dos conclusiones muy breves:
    1/ Del dicho al hecho hay un buen trecho.
    2/ Sólo ofrecemos a los demás lo que nos sobra.

  2. Julen dice:

    No time. Problema del mundo actual.

  3. Yoriento dice:

    Gracias Anonimo/a y Julen,
    esto se va animando…Todavía quedan muchas otras posibles conclusiones¡ Y es que esta metáfora tiene mucho fondo… :-)

  4. los sueños de la razón dice:

    Bueno,

    Aproximación positivista-analítica.

    a)

    + los seminaristas del primer grupo están en una disyuntiva entre dar o no dar la conferencia.

    + los del segundo se mueven entre llegar puntuales o no, pero la conferencia está asegurada.

    + los del 3r grupo no se encuentran ante una toma de decisiones importante.

    b)

    El tema de la conferencia es importante. Darla supone aumentar la probabilidad de que el conjunto de asistentes (no dices cuantos, pongamos X) ayude, a su vez, a otras personas. Por lo tanto:

    + Para los del primer grupo, ayudar significa atender a uno y dejar que X no tomen conciendia de lo importante que es ayudar.

    + Para los del segundo grupo, no existe ese problema, ya que la conferencia se dará, aunque tarde. En este caso, los que no ayudan no tienen excusa: son unos impresentables.

    + Para los del tercer grupo no hay conflicto y actuan en consecuencia.

    No sé… pensaré un poco más…

  5. Senior Manager: dice:

    ja ja ja…Yo particularmente tengo un lema, el cual inculco a mis empleados cada vez que tienen prisa por terminar algo…: “Primero haremos lo importante y luego haremos lo urgente”…Con esto les resumo y los sensibilizo, en que hay que dar prioridades a las tareas en función a sus consecuencias finales y no en base a la “urgencia adquirida” que puedan tener.

  6. raizen dice:

    “El hábito no hace al monje”… :)
    Saludos

  7. voyaopinaryo dice:

    Los del primer grupo seguramente pensarían que alguien con menos prisas se pararía a ayudarle.

    Los del segundo grupo que no se pararon supongo que pensaron lo mismo, y los que se pararon seguramente después se excusarían por llegar tarde contando lo sucedido.

    Y los del tercer grupo como iban sobrados hicieron lo “normal”. Lo pongo entre comillas porque igual hay gente que no le ve tan normal.

    qué pretendes cuestionar, o juzgar? si son malas personas los que no se pararon???

  8. raizen dice:

    La prisa es directamente proporcional al tiempo de que dispones. Sólo que en el primer grupo se nota la falta de calidad humana, por mucha prisa que llevaran podrían haber ayudado ¿no?.
    Saludos apresurados

  9. emilcavan dice:

    Fraccionamos demasiado el tiempo. Es menos agobiante medirlo mirando el sol, el color de los árboles, o a nuestros hijos/as crecer. Qué listos son los suizos…

  10. Yoriento dice:

    Gracias Anonimo, Julen, Senior, Raizen, Voyaopinaryo y Emil. Vuestras reflexiones han sido realmente interesantes, algunas grandes “Yoriento-frases”, y cada una de ellas pone el acento en un factor relevante:

    1. Del dicho al hecho hay un trecho
    2. Sólo ofrecemos lo que nos sobra
    3. La falta de tiempo es el problema
    4. Primero lo importante, luego lo urgente (importancia de las consecuencias)
    5. El hábito no hace al monje
    6. ¿Se es mala persona por no ayudar?
    7. Fraccionamos demasiado el tiempo

    Yo veo el asunto desde el punto de vista del AUTOCONTROL, un concepto psicológico que tiene que ver con la paciencia, la relativización y la contención. La conducta de ayudar a la persona conllevaría consecuencias positivas pero a medio y largo plazo: sentirse buena persona, reconocimiento social, etc.)
    Por otro lado, la conducta de impartir la conferencia implica consecuencias positivas (o negativas, en el caso de llegar tarde) INMEDIATAS.

    Al efecto del autocontrol (buscar el placer inmediato, aunque a medio plazo nos sintamos mal o haya consecuencias negativas) hay que sumar la intensidad de cada reforzador.
    Al convertir el tiempo en un elemento valioso, la situación se vuelve ESTRESANTE, es decir, hay que ELEGIR entre dos opciones que están reforzadas: ayudar a la persona o llegar a tiempo para impartir.

    Los participantes tienden a elegir lo que más les beneficia a corto plazo según cada escenario planteado.

    El tema de la ética planteado por Voyaopinaryo es interesante: elegir entre seguir unos principios determinados, o entre hacer lo que tiene más ventajas a corto plazo. La historia del día a día de todos nosotros, no? :-)

    El debate es moral, pero sobre todo psicológico: el autocontrol y un cierto distanciamiento estoico de las prisas y de los “valores del corto plazo”, pueden aprenderse y mejorarse, ¿no creéis?

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aag-ebe08-personal-recortadaAlfonso Alcántara es coach y consultor en empleo 2.0, desarrollo profesional, redes sociales y productividad

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