Oct 4, 2007
La tecnica fue el castigo: mi solucion propuesta para “Historia de una mentira” (142)
En Historia de una mentira os lanzaba una pregunta: ¿Qué técnicas psicológicas crees que ha aplicado el padre para ayudar a cambiar a su hijo? Los comentarios allí han sido interesantes y muy concretos. Gracias Raizen, Anónimo/a (me huelo quién es, jejeje) y Raúl. Hoy jueves tocaba daros mi opinión o “solución propuesta” tal como os prometí. Desde mi punto de vista, el padre está aplicando un procedimiento de CASTIGO a la mentira del chaval, como ya sugerí en el primer comentario que hice en el artículo publicado el lunes. Otro tema diferente es que sea consciente de ello o tenga esa intención. Para el hijo supone inevitablemente “mala conciencia” ver a su padre dándose el paseo, porque hacer daño, defraudar o perder la confianza a las personas que queremos tiene muchas connotaciones sociales y familiares negativas. Yo creo que la reflexión que haga el joven durante las 5 horas de camino es lo de menos, será irrelevante y no tendrá especial influencia sobre su conducta futura de mentir. La probabilidad de que mienta en próximas ocasiones dependerá más de cada contexto o situación concreta, de las personas implicadas, del riesgo de que “le pillen” (que incluye sus habilidades para mentir bien) y de lo que pueda “perder o ganar” en caso de mentir o ser sincero. Eso sí, cuando en el futuro evite mentir, si nos basamos sólo en esta experiencia con su padre, seguramente lo hará sobre todo para no sentirse mal y para no pensar que es una “mala persona”(…)
Por definición, si una persona deja de hacer algo (como mentir) sólo o sobre todo para evitar castigos o el mal rollo de que le pillen, entonces cuando haya poca posibilidad de ser descubierto habrá más probabilidad de que mienta, ¿no? En un ejemplo clásico, si respetas los semáforos sólo por temor a las multas y a los accidentes y no porque eres un ciudadano respetuoso por “convencimiento personal”, habrá más probabilidad de que te los saltes cuando no se ve a nadie por las calles y cuando existe menos peligro de que dañes a otras personas.
El castigo es una técnica psicológica que REDUCE o reprime conducta y que además implica connotaciones emocionales negativas. Resulta mucho más eficaz y con menos efectos colaterales (como la ansiedad) utilizar el reforzamiento positivo, es decir, intentar incrementar que las personas digan la verdad y reconocer su valor aunque esa verdad sea desagradable para el oyente.
Los padres que enseñan y promueven que sus hijos les cuenten “todo”, no importa cuán “malo” sea, obtienen su sinceridad y confianza de forma más natural, positiva y sencilla. Castigar la sinceridad directa o indirectamente sólo puede traer consigo menos sinceridad. Por ejemplo, un/a adolescente que recibe castigo verbal, sermones o críticas cuando habla, pongamos, de sexo o de sus experiencias amorosas, evitará en lo posible este tipo de temas, tenderá a mentir si es necesario y ocultará información a aquellos que no “le comprenden”. Lo malo será que además estos temas le generarán “malos sentimientos”.
El padre de la historia, al castigar la falta de sinceridad del hijo, ¿le está educando para ser más sincero, o le está entrenando y motivando para aprender a mentir mejor?
Esto son mis opiniones al respecto. Es más que seguro que se han quedado numerosos temas y matices relacionados en el tintero, perdón, en el teclado… Espero tus comentarios, réplicas y críticas. Pero no me castigues demasiado, sólo lo necesario. Buenas noches.
NOTA. La mayoría ya lo sabéis, mi forma de entender la psicología es sencilla y directa, sin etiquetas ni conceptos confusos o mentalistas. Y si puede ser, con un poquito de humor e ironía. Creo que ya hay demasiada gente que intenta aparentar saber mucho de psicología utilizando palabras técnicas y complejas explicaciones que “parezcan psicológicas”, ¿no os parece? De todas formas, seguiremos hablando sobre psicología aplicada, modificación de conducta, psicoterapias verbales, habilidades sociales, gestión de recursos humanos, relaciones de pareja, etc. con otros puntos de vista. La psicología real, la que funciona, no es la que nos suelen vender las series de televisión o el cine lleno de psicópatas pintorescos, tests etiquetadores, máquinas de la verdad y expertos que te calan con sólo echarte un vistazo a ti o a tu “expediente”.







Creo que la persona mentirosa, lo es por naturaleza. Y si, estoy de acuerdo en que el castigo verbal o físico lo que hace es reforzar esa conducta. Brindar confianza, puede ayudar, aunque no creo que con eso se elimine totalmente la tendencia a mentir… Y quien no haya dicho nunca una mentira ¡que levante la mano! Saludos
Raizen, no me mientas y di lo que piensas de verdad¡ ;-) Castigar puede reducir la conducta a corto plazo, por ejemplo, la de mentir, pero genera efectos emocionales adversos. Buen finde¡
Juro que dije la verdad, solamente la verdad y nada más que la verdad!;) Saludos y buen fin de semana tambien para tí :)
por aprender algo más: ¿qué le debería haber preguntado el padre al hijo cuando se encontraron?, ¿puede conseguir que no le mienta en el futuro?. si la respuesta es afirmativa, ¿cómo?. gracias por la respuesta. besetes
Hola Esther, tu pregunta tiene miga para un comentario, pero te cuento mi opinión :-)
En el MOMENTO en que se produce un comportamiento inadecuado (en este caso mentir) lo mejor es EXTINGUIRLO, es decir, no prestarle atención, hablar el problema con tranquilidad (“a veces nos sentimos inseguro, o tenemos miedo y por eso mentimos”, etc.), hacer ver que una conducta alternativa (contar la verdad o no mentir) no hubiera tenido consecuencias negativas, al contrario, etc.
En el PASADO (y también como estrategia para el FUTURO), el padre debería haber fomentado que el hijo le contara todo, y eso se consigue en un ambiente exento de crítica, y también de reforzamiento y consideración de cualquier expresión de sinceridad, por pequeña que sea.
Lo que pasa es que a los humanos nos cuesta mucho no ser críticos, educar con planificación y tener paciencia.
No se puede cambiar (sin que haya muchos efectos secundarios) a las personas de “un castigo para otro”, sino valorando y reconociendo lo positivo durante bastante tiempo, y dando menos importancia a los errores y a las conductas inadecuadas.
Esther, espero haberme explicado. De todas formas en el blog seguiremos profundizando en estos temas¡ Me gusta que sigas por aquí :-)