oct 29, 2007
Creacion de empresas y recursos humanos: escepticismo desde la universidad (170)
LA CREACIÓN DE EMPRESAS (Reseña)
Ari Miralles
(Nota: nos advierte que es una traducción del catalán por lo que puede tener algún error de redacción)
Pasada ya la Revolución Industrial nos encontramos con un mundo totalmente diferente donde los sistemas de producción, la estructura de las empresas y hasta la forma de trabajar de las personas está cambiando. Se puede decir que estamos inmersos en una especie de sociedad tecnócrata en la que priman la flexibilidad, la fácil adaptación a los cambios, la descentralización, el uso de internet como herramienta principal –tanto de trabajo como de comunicación- la terciarización, la producción a la carta, etc. Estos cambios han modificado el mundo empresarial y con ello, el trabajo.
Nos encontramos en una sociedad donde hay mucha gente que quiere –necesita- trabajar y donde el trabajo es un bien escaso. La extensión de la informática y de la tecnología en general ha generado nuevos empleos en ámbitos como el del teletrabajo, que combina la tecnología con la flexibilidad. Se vende como una salida empresarial para mujeres emprendedoras que deben hacerse cargo de la familia y del trabajo a la vez, o incluso para las personas que tienen familiares a su cargo.
Todo este alud de sucesos sociales ha dado lugar a la precarización y a la inestabilidad laboral. Es decir, nos encontramos con jóvenes trabajadores bien preparados pero que sólo consiguen contratos temporales y de muy baja remuneración. Son los llamados “contratos basura”. Cabe decir aquí que los jóvenes tampoco perciben el trabajo como lo pudieran hacer sus padres y abuelos sino que sienten que el trabajo es casi exclusivamente una manera de conseguir dinero para poder adquirir bienes de consumo. Si tenemos en cuenta que otra de las características de esta nueva sociedad es un consumismo que empieza a ser compulsivo, entenderemos perfectamente esta pauta de comportamiento.
La unión del avance tecnológico con la globalización provoca una desigualdad importante en los países desarrollados ya que las grandes empresas se hacen más ricas mientras los trabajadores de las mismas se llevan la peor parte: salarios bajos y “contratos basura”. El objetivo europeo para afrontar este problema es ayudar a aquellos trabajadores que se están llevando la peor parte. ¿Y como lo hacen? Pues facilitándoles la incorporación al mercado de trabajo. ¿Cómo se consigue eso? Con políticas laborales de fomento de la autoocupación –entre otras cosas, claro está- que aparecen bajo el título de igualdad de oportunidades. Estas políticas se basan en el otorgamiento de ayudas para jóvenes emprendedores, con el abaratamiento de costes para crear una empresa y mediante ayudas en materia de Seguridad Social, como son los contratos “basura”. Con lo cual volvemos a encontrarnos con la precariedad laboral en nuestras narices.
En España existen incontables webs que dan soporte y asesoramiento para la creación de empresas. Además, desde las asociaciones de autónomos se piden aún más facilidades –más ayudas y bonificaciones- y el reconocimiento del esfuerzo de aquellos que se han lanzado: los emprendedores. “Quien crea trabajo y riqueza son los empresarios con sus negocios, y éstos, en muchos casos, son propietarios de pequeñas empresas” –y estos pequeños negocios no existirían si el estado no interviniera dando ayudas y bonificaciones- dice el Presidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Madrid. Ya contamos con un Estatuto del Trabajador Autónomo –para que no se sientan un trabajador más, pues el Estatuto de los Trabajadores es para los trabajadores, y los autónomos son empresarios- como medida para luchar contra la precariedad laboral, ya que muchas empresas obligan a sus trabajadores a hacerse autónomos para ahorrarse los costes de Seguridad Social, y que garantizará la negociación colectiva de los autónomos.
Es evidente que el Estado tiene que intentar conseguir la plena ocupación, pero, ¿es necesario tanto fomento de la autoocupación? Cada año se crean muchas pequeñas empresas, de las cuales muchas otras fracasan antes del primer año de vida. Esto quiere decir que hay muchas personas que invierten dinero y esfuerzos –sin saber bien donde se meten- y que después se quedan en la misma situación, o peor, de la que estaban un año antes. ¿Realmente es necesaria tanta información para emprendedores, tanta asesoría y tanta facilidad para crear una empresa? ¿Por qué tanto empeño en que las personas creen su propia empresa? El que es emprendedor lo es y el que no, no, ¿no será que nos venden la moto diciéndonos que vamos a ser más libres cuando en realidad vamos a ser mandados por los clientes y más esclavos de nuestro trabajo? ¿Es que el país necesita tener más empresas para nivelarse al resto de Europa? Éstas son algunas de las preguntas –a mi criterio personal- que uno debería plantearse antes lanzarse a crear una empresa.
FLEXBILIDAD LABORAL Y CONOCIMIENTO EN LA EMPRESA
Ari Miralles
La semana he estado estudiando para un examen de dirección RRHH. El caso es que me he quedado un poco indignada con algunas cuestiones:
1. El tema de la flexibilidad: ¿para quién se supone que es la flexibilidad, para la empresa o para el trabajador? (…) Porque parece que los contratos ‘flexibles’ son para la mejora de la calidad de vida del trabajador, pero me da la impresión que en realidad son para que la empresa pueda jugar más con los empleados, que ahora encima se les llama colaboradores, para que no se sientan subordinados.
2. La gestión del conocimiento: me parece muy bien que la empresa se sirva de las capacidades e ingenio de sus trabajadores para mejorar su productividad y que cree grupos de trabajo, por ejemplo, que fomenten la sinergía y la cooperación, la comunicación, la motivación, etc., pero parece que, aunque se le da mucha importancia al tema y se persigue contratar a gente que esté dispuesta a ello, luego no se recompensa debidamente: se sigue cobrando una miseria.
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Mucho me temo que Ari no ha tenido experiencias laborales demasiado buenas, y parte desde un planteamiento bastante opuesto y radical de la cuestión. Para una economía es fundamental que se creen empresas que creen riqueza y empleo; para que ella pueda ser trabajadora por cuenta ajena, que es a lo que parece aspirar, es necesario que se creen esas empresas. No es obligatorio que uno las cree, y por supuesto que es un riesgo en el que muchas veces nos metemos sin saber dónde vamos; precisamente para evitar eso son todas esas webs, formación y asesoramiento que ella considera que no deberían existir.
En fin, coincido en que no todo el mundo puede ni debe crear su propia empresa, pero creo que todas las ayudas que se pongan en este sentido son muy importantes y que hay que potenciarlas.
Más que escepticismo, yo creo que existe una desconfianza total en el sistema para que alguien se anime a iniciar una empresa propia…No es un problema de un solo lado ni de una sola vertiente…Aquí se confrontan diferentes corrientes superpuestas muy complejas que tienen su origen en muchos factores, los más importantes considero que son: La política empresarial de las regiones, las trabas burocráticas, los impuestos indiscriminados, la desinformación general, la mala formación universitaria, los monopolios arraigados, los alquileres y el precio del suelo, la falta de tradición empresarial, los falsos emprendedores, la burocracia de la contratación laboral, las tendencias del mercado, la cultura de consumo de post-guerra, la competencia desleal, las tasas de interés, el despilfarro en lugar de la re-inversión, la mano de obra no-calificada y la falta de protección oficial a este tipo de proyectos…entre otros.
Así que como ves, las oportunidades para los emprendedores son pocas si consideramos que van por cuenta propia…Resultado = más de lo mismo. Los empresarios de siempre seguirán en su corriente y los jóvenes seguirán desinteresados en convertirse en empresarios, salvo aquellos que reciban ayuda económica y asesoramiento directo (familia y allegados). El resto podrá intentarlo pero la mayoría fracasará por dos simples razones: Por tenerlo casi todo en contra y porque en el corto plazo el sacrificio no compensa los beneficios….Ojo no he sido para nada negativo…más bien, he sido lo más realista posible.
Te cuento que acá en Venezuela, se ha comenzado hace unos años a fomentar la micro-empresa y la verdad es que comparto lo que dice Félix, que no todo el mundo puede crear una empresa. Aquí ha sucedido que el gobierno actual le ha dado facilidades a personas que no están capacitadas para eso y lo que han hecho es invertir el dinero y perderlo más rápido de lo que les costó conseguirlo :(
Primero, estar consciente de cuánto se está capacitado para crear una empresa, segundo reconocer que se necesita de otros para poder formarla y tercero echarle ganas, como dicen, porque si no se vá directo al fracaso de la misma. Ari tiene razón en lo que dice de que el emprendedor lo es y el que no, no lo es… Para muestra lo que está ocurriendo acá en mi país. :{
Saludos con cariño para tí
Me quedo con la reflexión de Ari sobre el conocimiento. Eso de ceder lo que sabes como parte del contrato es algo a revisar… para que la otra parte también se comprometa a algo parecido. NO conocimiento, que no lo tiene, sino otros asuntos más lógicos y simples.
Hola Felix,
creo que Ari no critica tanto la creación de empresas como su fomento artificioso. Nunca está de más apoyar el emprendimiento, como tú dices, pero no es oro todo lo que reluce¡ Gracias por pasarte por aquí de nuevo.
Hola Senior, me ha interesado sobre todo eso que dices de que “en el corto plazo el sacrificio no compensa los beneficios”. Precisamente hablábamos del autocontrol en la historia de los monjes apresurados. Planificar y mirar más a medio plazo haría el emprendimiento más probable.
Hola Raizen,
quizás el mayor problema de todas las iniciativas de apoyo y ayuda es cierta falta de transparencia sobre los resultados obtenidos o el maquillaje de éstos. Ya hablé de la evaluación deficiente tanto en el mundo del emprendimiento como en el de la formación en general.
Y es que aunque nadie duda de que se hacen cosas, la cuestión es que no sabemos si funcionan¡
Sí, Julen, es una buena aportación esta de medir y reconocer de alguna forma el conocimiento que los trabajadores traen a las organizaciones. Seguro que correlaciona bastante con la productividad y la eficiencia…O no. :-)
Mmmmmmmm…. ¿Qué carrera estudia Ari? Relaciones Laborales. Cuando le toque entrar en el mundo laboral encontrará que difícilmente puede sustraerse al círculo vicioso del que habla. Tiene dos opciones. Precarizar su vida laboral y desahogarse -de manera sana (por ejemplo un blog)o insana (por ejemplo recurrir a la eterna “fiesta”)- intentando así mantener su parcelita de libertad interna. Porque para los urbanos jóvenes occidentales -individuos libres en sociedades libres-, la libertad no está fuera sino dentro, y hay que imaginársela, hacer todo tipo de esfuerzos para sentirla, aprender budismo, hacer yoga, etc.
La segunda opción que tiene Ari es seguir estudiando otra carrera para intentar escapar a la inmediata precarización de su vida laboral y entrar en el mercado laboral con más garantías. Esta solución contribuye sobre todo a que pase el tiempo tal cual (y en fin, el saber no ocupa lugar, decían antes).
Si Ari fuera emprendedora podría intentarlo por sí misma, y por ahí no sé, porque yo no soy emprendedor (una de las pocas milongas que no tragué sobre la prosperidad).
También puede aprovechar su mente analítica para seguir en la universidad, leyendo y escribiendo, y a lo mejor así sí que sería un poco libre por dentro y por fuera (aunque la universidad es un medio duro también).
En fin, que soy un jóven súper formado de los que habla Ari, políglota, que estuvo luchando la carrera de las ratas en España y en el extranjero y que consiguió llegar alto intentando escapar a la precarización y al mundo empresarial. Para cuando las agencias públicas y las universidades me ofrecieron jugosos (y tiránicos) puestos, estaba ya tan reventado que lo mandé todo a tomar por…
Total, que de ahí la filípica que me acabo de soltar.
Ari me ha caído estupendamente bien.
Saludos.
Buff… Bueno, en primer lugar quisiera daros las gracias a todos por vuestros comentarios y especialmente a yoriento: me has animado mucho.
Quisiera decir respondiendo a felix que, en realidad sí he pensado en crear mi propia empresa alguna vez, de hecho es algo que no descarto, pero como bien dice senior manager, no confío demasiado en el sistema, pues eso de que todo el mundo puede crear su propia empresa lo considero un argumento más del capitalismo para que creamos que todos somos libres y tenemos las mismas posibilidades, cuando en realidad no es así. Si creo una empresa será para ganarme la vida y ayudar a quien pueda, no para forrarme a costa de los demás.
Raizen: completamente de acuerdo.
Julen: además de ceder lo que sabes, tienes que ser el mejor. Y resulta que de la universidad salimos muchos y dispuestos a meternos en cualquier sitio para empezar a cobrar un sueldo, a miserioso que sea. O sea que se exige que colabores cantidad pero como resulta que hay muchos como no seas el mejor te vas a quedar fuera. Es la ley de la oferta y la demanda, la del liberalismo: igualdad para todos.
En cuanto a mi vida laboral javier, la verdad es que no sé que voy a hacer cuando termine mi carrera, lo que sí que te voy a decir, es que lo que más me importa no es mi propia precariedad, sino la de todos. De que me sirve cobrar un sueldo de 3000 euros mensuales si cuando salgo a la calle veo gente sin trabajo o con un sueldo que no le permite ni alquilarse un piso para emanciparse. Hoy mismo volviendo de la universidad me encontrado con una mujer mayor en el bus, desesperada porqué no encontraba trabajo y le daban 300 euros de prejubilación. A mi lo que me gustaría es que esto no sucediera y si para eso tengo que aguantar en un puesto de trabajo cutre pero puedo ayudar a personas así –las que realmente lo necesitan- ya me sentiré realizada, sinceramente.
Muchas gracias a todos, me han encantado vuestros comentarios, sois geniales.
Un saludo!
Hola Ari,
Pues así empecé yo, sin pensar en mí mismo sino en los demás.
No te descuides por nada ni nadie y conseguirás más objetivos.
Mucho ánimo!
Ari, me alegra tu forma de plantearte tu eventual proyecto empresarial.
Eres una persona con muchas inquietudes sociales y eso es fantástico, porque la verdad es que poca gente las tiene. Casi todo el mundo dirá que opina igual que tú, pero realmente pocos “hacen” algo; se dejan (o a lo mejor nos dejamos) llevar por la corriente. Personalmente yo quiero pensar que aporto un granito de arena para que las cosas funcionen mejor desde mi puesto de trabajo.
Se me ocurre que las inquietudes que tienes podrían verse satisfechas de varias formas: la política o el sindicalismo son dos de ellas, aunque hay más. Sin embargo, por mi experiencia te diré que estoy un poco desencantado con lo que hacen ambos perfiles. No digo que no haya gente con ánimo y espíritu de servicio en estas profesiones (hay más de los que se normalmente se dice) pero los que prosperan en esos negocios es porque suelen mirar más por sí mismos que por los demás. De todas formas, no estaría mal savia nueva con ganas de remover un poco el cotarro.