sep 4, 2007
Encuesta del chiste incomprendido: ¿Tú pillas alguna moraleja? (119)
Una familia puso un anuncio en un periódico: “Gratis para una buena familia: 9 adorables cachorros”. Varias semanas después les seguía quedando toda la camada, de modo que decidieron cambiar el texto: “Gratis para una buena familia: un cachorro muy feo y ocho muy bonitos”. A los dos días habían regalado 9 veces el “cachorro feo”.
En los cursos o ponencias que desarrollo por esos mundos de orientadores, emprendedores y curiosos, no siempre salen las cosas como uno las tiene previstas. Intento preparar con esmero los recursos, las historias, imágenes y vídeos que voy a emplear para animar al personal, especialmente aquellos que vienen envueltos en humor. La única ocasión en que he contado esta parábola de los cachorritos había mucha gente en la sala, creo que unos 100 profesionales de la orientación, la formación y el emprendimiento.
Recuerdo que al terminar el micro-relato, no me dio la impresión de que la peña se quedara sonriendo. Bueno, tal vez la cosa no es para reírse mucho, más bien para pensar un poco. Así que la cuestión importante es saber cuántos de los que estaban allí pillaron su moraleja, independientemente de que les pareciera o no gracioso.
Para salir de dudas, haré hoy la encuesta del chiste incomprendido que consta de tres sencillas preguntas:
1) ¿Has pillado el chiste?;
2) ¿Te ha parecido divertido, tal vez sólo ingenioso, o más bien soso?;
3) ¿Extraes del asunto alguna moraleja o consejo que podrías transmitir a tus sufridos clientes?
Uno que yo me sé, tiene mucha habilidad para obtener máximas. Y es que aunque todo el mundo dice querer tener como pareja, como orientador o como dentista (en este caso es importante) a alguien con buen humor, cada uno tiene el suyo. Como Chiquito.








El pudor para decir “no he entendido” es una enfermedad absolutamente generalizada. Yo la trataría de combatir desde la educación infantil. Hace mucho daño.
Julen, es verdad que tenemos reparos para preguntar dudas y la presión de estar en grupo es difícil de superar, pero también los formadores pecan, pecamos, de sobreentender que los participantes nos siguen…
Quién sabe, tal vez conté mal el chiste, tal vez no tiene gracia, tal vez no lo hice en el contexto adecuado… Así que si no me compran los cachorritos, tal vez debería cambiar el anuncio. Anda¡, me ha salido una moraleja :-)
Como sigue vigente
1) Creo que si :P
2) Divertido
3) A veces nos obcecamos en hacer las cosas de una manera, si pruebas otras maneras pude que sean mejores. Quizás incluso podríamos decir que si esta familia hubiera realizado un estudio de mercado antes, se habría dado cuenta que los valores a vender de buen principio eran otros.
Por cierto, de 2007 hasta ahora lo has vuelto a intentar? La gente se ha reído? Creo que con que uno arranque a reír, el resto también lo hará
Un emprendedor piensa en planes de negocio y en estudios de mercado hasta oyendo chistes¡ ;))
Gracias por comentar…