Ago 5, 2007
Yoriento-Frases (II): los niños como profesionales de la orientacion y el humor en 26 ejemplos (91)
Tengo dos sobrinos de 1 año y medio. He visto cómo evolucionan, cómo empiezan a utilizar palabras comodín y cómo aprenden a manipular con naturalidad a los adultos. Los niños siempre lo ven de otra forma, con otro punto de vista. Gran parte de la la buena orientación consiste en generar alternativas, en ofrecer nuevas perspectivas: Todos los días le quitaba dinero a su padre de la cartera. Un día su padre lo pilló y le preguntó: “¿Qué haces? ¿Me estás robando?”. Alejandro le respondió: “No lo estoy robando, me lo estoy encontrando”. Y es que muchas veces, “para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada”, frase del creador de El Principito que he rescatado de un artículo anterior. Y no hay miradas tan diferentes y creativas como las de estos enanos.
También aprecio el cinismo ¿involuntario?, el surrealismo ingenuo y el humor más directo que los infantes pueden permitirse: Cuando Miguel entró por primera vez en una iglesia, al ver la imagen de Cristo crucificado, dijo: “¡Mirad! ¡Es Tarzán!”. En el tiempo que estuve trabajando en Sevilla me levantaba con No somos nadie, un programa de humor irreverente y verbal, de ingenio y juegos de palabras. El mismo equipo montó El Hormiguero, en Cuatro. Aquí os dejo con una reseña de uno de sus productos, 26 de las “Frases célebres de niños”. Seguro que tú puedes añadir alguna más…
1. El padre de Eva le preguntó: “¿Tienes ganas de que empiece el colegio?”. La niña le respondió: “No”. “¿Y por qué?”, insistió su padre. Y Eva le dijo: “Porque nos ponen deberes y luego ni nos pagan ni nada”.
2. Charlie estaba discutiendo con su madre, y ella le dijo: “Te tienes que controlar, no puedes decir todo lo que se te pase por la cabeza”. Él le contestó: “No puedo, el celebro me empuja“.
3. Charlie siempre dice que a su hijo lo va a llamar Batman o Pepe. Otro día, hablando de las cosas que daba cada animal, Charlie dijo: “Las ovejas dan lana, las vacas dan leche y los cerdos dan la mierda que son los chorizos”.
4. Lola estaba con su madre y con su tía en una tienda. La niña llevaba chupete. Una mujer le dijo: “Tan grande y con chupete”. Y le contestó Lola: “¿Me meto yo con lo que los mayores se meten en la boca?”.
5. Un día Luis le dijo a su madre: “Mami, ¿cierras el armario, por favor, para que no se escape la ropa?”.
6. Luis María estaba de vacaciones con sus padres en un hotel muy lujoso cuando dijo: “Estoy tan feliz… y por eso me como las uñas, porque estoy tan feliz de vivir en este castillo que hemos pagado…”. Otra frase de Luis María: “Mami, lo siento, pero de mayor voy a ser ladrón”.
7. Pensando que nadie les oía, Alberto preguntó: “¿Dónde está papá?”. Su hermana Mª Nieves le contestó: “Pues no lo sé”. Después de unos segundos dijo Alberto: “Se habrá muerto”. Y contestó su hermana: “No, no… No se ha muerto; si no, estaría todo lleno de sangre”.
8. Cuando iba a nacer su hermana, le dijeron a David que iba a tener una hermanita con la que podría jugar…Cuando nació, David fue a la clínica, y al verla en el cuco, preguntó: “¿Y con eso tengo que jugar?“.
9. Un día estaba hablando de la muerte con su primo y dijo: “No te preocupes. La muerte es el precio que se paga por vivir, así que… ¿qué prefieres?”.
10. Daniela le preguntó a su tía: “¿Dios está en las nubes?”. Su tía le contestó: “Sí, claro. Dios está en las nubes”. Acto seguido le preguntó la niña: “¿Y cuándo va a bajar a conocerme?”.
11. La madre fue a recoger al colegio a Alejandro y él le contó que lo habían castigado. Cuando llegaron a casa, ella se lo dijo a su padre, quien le preguntó: “¿Por qué te han castigado?”. Y Alex contestó: “Mira, papá, ahora mismo estoy en una edad en la que el cerebro tiene que descansar para poder pensar y poder decirte por qué me han castigado”.
12. Carlos estaba en una cafetería con sus padres. Se acercó un señor ya mayor que conocían y le dijo a Carlos: “Qué majete es este Carlos. Cuando te cases, me tienes que invitar a tu boda”. Carlos se le quedó mirando fijamente y le dijo: “Eso no va a poder ser”. El hombre le preguntó: «¿Por qué?”. Y Carlos respondió: “Porque tú ya vas a estar muerto”.
13. “Mamá, si quieres ser torero… ¿el toro hay que llevarlo o te lo dan allí?”
14. El padre de Manu le hizo una sopa para cenar y le dijo: “Cómetelo, que está muy rico”. El niño tomó dos cucharadas y le contestó: “Papi, tú y yo tenemos gustos distintos”.
15. Un día le preguntaron a Gonzalo: “¿Qué quieres ser de mayor?”. El niño, muy enfadado, respondió: “Lo que no quiero ser es gente”.
16. La madre de Martín le dijo un día que le gustaba mucho su cara y él contestó: “Te la regalo, pero te la guardo yo”.
17. Estando de viaje, José le preguntó a su padre: “Papá, ¿yo dónde me voy a morir?”. Su padre le contestó: “Eso no lo sabemos, pero ¿por qué lo preguntas?”. Y el niño respondió: “Para no ir nunca”.
18. Pablo llegó de clase un día y, muy contento, le dijo a su madre: “¡Mamá, ya sé cómo se llaman los cataplines; me lo han dicho en el colegio! ¡Se llaman tentáculos!“.
19. Después de reñirle su madre, Marcos buscó a su padre y le dijo: “Mamá está enfadada, ¿compramos otra?”
20. Estaba el niño una mañana en el sofá viendo la tele y tocándose sus partes. Su madre lo vio y le dijo: “¡¡¡Valen!!! ¿Qué haces?”. Y él respondió: “¡Disfrutando!”.
21. Daniel es un niño muy travieso y no para quieto. Un día comenzó a subir la escalera y su madre, ya cansada de pedirle que se estuviera quieto, le dio un azote en el culo. El niño se volvió muy serio y le dijo: “Si no se debe pegar a los niños, menos a los hijos”.
22. Cuando nació su hermana Sara, una amiga de Roberto fue a conocer a la niña, y él le dijo: “Ven, mira, puedes tocarla que no muerde”.
23. Estaba andando con su madre por la calle y de repente Elena se paró. La madre le preguntó que qué le pasaba, a lo que la niña respondió: “¡Mamá, creo que estoy creciendo ahora mismo!”
24. Mario estaba hablando un día con su madre sobre lo que quería ser de mayor. Su madre le preguntó: “¿Cómo te gustaría trabajar: de pie, como tu tío Javi, o sentado, como Jordi?”. Mario, viendo a su abuelo en el sofá, dijo: “Tumbado, como el yayo”.
25. Todos los días le quitaba dinero a su padre de la cartera. Un día su padre lo pilló y le preguntó: “¿Qué haces? ¿Me estás robando?”. Alejandro le respondió: “No lo estoy robando, me lo estoy encontrando”.
26. Cuando Miguel entró por primera vez en una iglesia, al ver la imagen de Cristo crucificado, dijo: “¡Mirad! ¡Es Tarzán!”.







Mi sobrino Javier (8 años) hace unos días le preguntó a su madre: “¿Por qué los curas no se casan?” y ella le respondió: “Porque responden a la llamada de Dios y no pueden casarse”. Y Javier, sin quedarse convencido, dijo: “Mamá, pues yo no quiero que me llame Dios, eh!”
Eva,
es que hay llamadas que son realmente molestas ;-)