ago 22, 2007
Historia-metafora de la frase adecuada: ¿qué aplicación le darias? Yoriento de Verano VII (107)
Gonzalo, se despierta en casa con una resaca monumental. Se esfuerza en abrir los ojos, y lo primero que ve es un par de aspirinas y un vaso de agua en la mesita de noche. Se sienta y ve su ropa toda bien limpia y planchada frente a él. Gonzalo mira alrededor de la habitación y ve que todo está en perfecto orden y limpio. El resto de la casa está igual. Toma las aspirinas y ve una nota sobre la mesa: “Cariño, el desayuno está en la cocina, salí temprano para hacer unas compras. Te quiero.” Así que va a la cocina, y ahí estaba el desayuno y el periódico del día esperándole.Su hijo también está en la mesa, desayunando. Gonzalo le pregunta, “¿Hijo, qué pasó anoche?” Su hijo le contesta: “pues creo que volviste después de las 3 de la madrugada, borracho, rompiste algunos muebles, vomitaste en el pasillo y te pusiste un ojo morado cuando te diste contra la puerta.” Confundido, Gonzalo pregunta: “¿Y cómo es que todo está tan ordenado, y el desayuno esperándome en la mesa?” (…)
Su hijo contesta: “Ah, eso!… Mamá te arrastró hacia el dormitorio y cuando intentó sacarte los pantalones, tú gritaste: ¡quieta perra, estoy casado!”
Conclusiones:
-Una resaca autoinducida: 100€
-Mobiliario roto: 1400€
-Desayuno: 10€
-Decir la frase adecuada: no tiene precio…
¿Se te ocurre en qué tipo de actividad y/o para qué objetivos podrías utilizar o aplicar este relato-recurso en orientación profesional y personal?







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