Jul 13, 2007
Ser pesimista es guay (Parte II): El pesimismo también es divertido (75)
El pesimismo bien entendido te permite analizar los problemas y mostrar las injusticias o abusos con el propósito del cambio. Pero el pesimismo NO es un estado de ánimo sino una actitud racional ante la vida que puede ser tan humorística, irónica y surrealista como queramos. La esperanza sólo vale para sentirte alegre, la desesperanza positiva para todo lo demás. Y no soy el único que piensa así.
Pronto en esta pantalla encontrarás la parte III, La ciencia recomienda el pesimismo. Ahora te dejo con el video- monólogo de Quique San Francisco (visto aquí, aquí y aquí) en el que reivindica el valor de los escépticos como nosotros. Si quieres, cuéntanos alguna ocasión en que tu optimismo infundado (perdón por la redundancia) te jugó una mala pasada a ti o a alguno de tus clientes. Buen finde si no te veo antes.








jajaja… qué bueno! menuda tarde de risas, otro día me paro y hablamos, vale?
[...] técnica de búsqueda de empleo de todos los tiempos. 10. OPTIMISMO Y PENSAMIENTO “POSITIVO”. El pesimismo también es divertido. 11. ESTUDIOS. Las 10 formas de elegir mal estudios o profesiones 12. FORMACIÓN. Ya he terminado mi [...]
[...] de la crisis económica y financiera, sobre sus efectos sobre el desempleo, sobre el optimismo o pesimismo que esto causará sobre el consumo, sobre la actitud de los empleadores y de las empresas, y sobre [...]
[...] Si alguno pensáis que me está saliendo un artículo pesimista, deberé recordaros con cariño que el pesimismo es otra cosa, [...]
[...] sino con prepararse para lo peor y así tener más posibilidades de disfrutar de lo mejor. Ser pesimista es guay [...]
¡jajjajajajajjaj! ¡Nunca me lo había planteado de esta manera! Voy a tener que rememorar un poco de mi antiguo pesimismo… XD
Último post de Zilniya – Ecologismo Literario – Microversos… blog ..EL CEREBRO, LA METRÓPOLIS DE LA IMAGINACIÓN
Si es que nos tienen idiotizados con tanta palabreja supuestamente positiva ;)
Si ser pesimista es guay, te recomiendo “Elogio del pesimismo”. ¿Tu libro del 2010?
¡Suerte!