jul 6, 2007
Historia del acusado virtuoso. Se busca moraleja, de nuevo (70)
La escena de nuestro amigo el gorila desempleado ha traído tanta cola que aquí os traigo otra fábula con suspense. Curioso, aunque no inesperado, que los comentaristas hayan extraído tan diferentes moralejas del asunto, distintas pero la mayoría compatibles entre sí. El uso de metáforas, cuentos y frases con mensaje tiene cada vez más adeptos entre el mundo de la orientación, el coaching y la formación. Gracias a ellos, los clientes se divierten y el profesional deja de dar sermones directos. La cuestión es hasta qué punto estos recursos cambian la conducta de la gente por sí solos, por muy ejemplificantes e intuitivos que sean. Os dejo con la historia de hoy pero esta vez con más tareas: ¿Qué se supone que has aprendido de esta lectura y que también podría ser útil para tus pupilos/as? ¿Algún cuento, narración o lectura te “cambió la vida”? Espero con ansiedad tu comentario (…)
En la Edad Media, un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En realidad, el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso, desde el primer momento, se procuró encontrar un chivo expiatorio para encubrir al culpable. El hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasas posibilidades de escapar al terrible veredicto: la horca.
El Juez, también en complot, cuidó no obstante de dar todo el aspecto de un juicio justo, por lo que dijo al acusado: — “Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor vamos a dejar en manos de Él tu destino. Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente. Tu escogerás y será la mano de Dios la que decida tu destino.”
Por supuesto el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda: CULPABLE, pero el hombre virtuoso, aún sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria. El Juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados. Este respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados, y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse abrió los ojos y con una extraña sonrisa en los labios, tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca lo engulló rápidamente.
Sorprendidos e indignados los presentes le reprocharon de modo airado: — “Pero, ¿qué hizo? ¿Cómo vamos a saber ahora cuál ha sido el veredicto?” – “Es muy sencillo”, respondió el hombre… “Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que me tragué”. Con rezongos y bronca mal disimulada, debieron liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo.
Visto aquí
El Juez, también en complot, cuidó no obstante de dar todo el aspecto de un juicio justo, por lo que dijo al acusado: — “Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor vamos a dejar en manos de Él tu destino. Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente. Tu escogerás y será la mano de Dios la que decida tu destino.”
Por supuesto el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda: CULPABLE, pero el hombre virtuoso, aún sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria. El Juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados. Este respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados, y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse abrió los ojos y con una extraña sonrisa en los labios, tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca lo engulló rápidamente.
Sorprendidos e indignados los presentes le reprocharon de modo airado: — “Pero, ¿qué hizo? ¿Cómo vamos a saber ahora cuál ha sido el veredicto?” – “Es muy sencillo”, respondió el hombre… “Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que me tragué”. Con rezongos y bronca mal disimulada, debieron liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo.
Visto aquí







1.- Cómete el marrón eu la alternativa puede ser peor (versión pesimista).
2.- Una situació desesperada puede convertirse en una ventaja (versión optimista).
3.- Una emboscada bien detectada es una oportunidad estratégica (versión realista tipo sun tzu).
Soñador, gran resumen en tres palabras: marrón, emboscada y crisis. Algo de creatividad e ingenio añadiría yo al protagonista…
¿Así que en momentos cruciales uno mimso tiene la llave para cambiarlos si eres ingenioso y pones a toda máquina tu imaginación?..no termino de verlo tan claro. Los cuentos o historietas en mi caso provocan un efecto intenso pero fugaz, no sé en el resto, así que tanto como cambiar la vida no me da un cuento, pero para repensar un poquillo sí.
Pues sí, anónimo/a… Las metáforas y similares animan más que otra cosa, es decir, cambian el estado de ánimo de forma puntual, y también sirven para “repensar”, como tú dices, para hacerte ver mejor los factores implicados en una situación o problema…
Pero el verdadero cambio, la motivación, se forja en el día a día mediante la planificación y los cambios graduales. El crecimiento del bambú es una buena metáfora de cómo se produce el cambio de verdad¡ :-)