May 31, 2007
Razones por las que nunca llegaré a ser rico: la carrera de la rata
“Tuve dos padres, uno rico y uno pobre. Uno, era muy inteligente y altamente instruido; había obtenido un doctorado y completado cuatro años de trabajo de postgrado en un período inferior a dos años. Mi otro padre, nunca completó el octavo grado. Ambos trabajaron arduamente durante toda su vida. Uno falleció dejando decenas de millones de dólares a su familia. El otro dejó cuentas por pagar. Ambos hombres eran fuertes, carismáticos e influyentes. Y ambos me ofrecieron sus consejos, pero no me aconsejaron las mismas cosas.”
Robert Kiyosaki, analiza en Padre Rico, Padre Pobre los esquemas mentales que suelen mantener a una persona instruida en la pobreza y que, en cambio, pueden llevar a una persona sin instrucción a la riqueza. La principal razón por la cual las personas luchan financieramente, es porque han pasado años en escuelas pero no aprendieron nada acerca del dinero; el resultado es que las personas aprenden a trabajar por el dinero pero nunca aprenden a tener dinero trabajando para ellos.
“Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…”.
Groucho Marx, un gran orientador, no andaba tan desencaminado. El dinero no da la felicidad, pero la puede comprar, la única duda es cuánta cantidad. Pero si haces la carrera de la rata nunca lo conseguirás:
“Cuando se tiene el patrón de gasto de la clase media, el de la inmensa mayoría, un aumento del nivel de ingresos suele conllevar un incremento simultáneo de los pasivos. Con más dinero disponible se pide más dinero al banco para comprar una casa más grande, una casa de veraneo, un coche más potente… El dinero ganado trabajando paga gastos y deuda, cuanto más dinero se gana más crece la deuda. A mayor éxito profesional más pillados por los gastos y la deuda”.
Yo soy un pésimo financiero y una persona que trabaja por y porque necesita dinero. Supongo que como la mayoría de vosotros. Tras la venta de mi piso, he preferido hipotecarme de nuevo en otro en vez de invertir, por ejemplo, en los fructíferos e imaginativos negocios de Víctor, gran gestor y sin embargo amigo, y eso que ya tengo la supuesta “madurez” y seguridad de los 40 años, bueno, 39. Está claro. No estoy educado para gestionar el dinero con eficiencia ni para hacerme rico. Y la cosa no es cuestión de la pasta que tienes, sino de la “mentalidad”, de lo que estás acostumbrado a hacer y pensar.
En el marco del trabajo nos movemos como pez en el agua, dedicamos gran parte de nuestra vida a trabajar para conseguir y mantener el “spanish way of life”: hipoteca, familia, chalet, coche grande, pantalla de plasma, vacaciones en la playa, inmovilidad laboral y geográfica (salvo necesidad extrema), y curro poco motivador pero con nómina mensual u oposiciones. Sin embargo, para el mundo de la inversión nadie nos ha preparado. Tememos el riesgo y evitamos sentir miedo por pequeño que sea, buscamos la seguridad antes que el crecimiento y la independiencia, y estamos cómodos atados a nuestro mundo, como el elefante encadenado de ayer, o como los jóvenes que anteponen los títulos a los objetivos. Eso sí, siempre nos quedará el divertimento y el consuelo de seguir corriendo junto al resto de las ratitas. En fin, no tengo pasta y creo que nunca la tendré porque trabajo para el dinero, y no al contrario.
La viñeta, vista aquí








Ser consciente del problema es la mitad del camino para solucionarlo.
Empieza a tratar con gente que está donde tú quieres llegar, y descubrirás que no es tan difícil como parece.
Cierto, definir el objetivo y el networking con la gente que ya está ahí, son dos pasos interesantes. Suscribirse a tu blog puede ayudar también¡ :-)
Seguro que sí, siempre y cuando no sea lo único que se haga. ;)
(Os copio aquí un comentario que le he puesto hoy a Jaiki en un articulo que publicó con relación a este)
CORTO PLAZO, ÉXITOS Y VISIBILIDAD.
Hola Jaizki,
la diferencia entre pensar a corto plazo, y pensar a “otros plazos” marca la diferencia entre estilos de vida. Y recomendarle a la pe ña que uno es mejor que otro está muy bien, pero otra cosa es que se sigua el consejo (ver etiqueta “Consejos” en Yoriento). Y es que pensar y actuar mirando al futuro, tiene su recompensa… en el futuro y, claro, que los éxitos tarden en llegar, por definición no refuerza a corto plazo las estrategias de autocontrol y planificación.
Las ventajas de emprender tienen que tangibilizarse en el presente y los caminos mostrarse más accesibles y señalizados…
Siempre he dicho que si mucha gente se plantea ser funcionata no es tanto por la estabilidad (que puede conseguirse m ás fácilmente en la empresa privada, tuya o de otros) como por la alta visibilidad que tiene esa ruta.
Si, por ejemplo, se publicaran en el BOE las oportunidades e itinerarios para ser empresario la cosa cambiaría mucho…
En fin, que en el fondo todos somos ratitas en carrera, pero la probabilidad de elegir una u otra depende siempre de las se ñalizaciones y de lo que nos encontremos a la vuelta de la PROXIMA esquina.
Un saludito.
[...] no es tan importante, y el pobre quiere que le den dinero.” Ya mencioné a este personaje en las 10 razones por las que no me haré rico, cuya filosofía siguen Jaizki e Iker en el blog Richdadclub. Merece la pena [...]
[...] ¿Si monto mi empresa me haré rico? Probablemente no. Ya detallé en otro momento las 10 razones por las que nunca llegaré a ser millonario, y eso que yo me considero bastante emprendedor en un sentido amplio de la palabra. Asociar [...]