may 14, 2007
¿Qué te quita las ganas de trabajar? (38)
En 1996 se celebró una competición de remo entre dos equipos: el primero compuesto por trabajadores de una empresa española, y el otro por colegas de otra empresa japonesa. Apenas se da la salida, los japoneses salen zumbando, banzai, banzai, dale que te pego al remo, y cruzan la meta una hora antes que el equipo español. Entre gran bochorno, la dirección de la empresa española ordena una investigación y obtiene el siguiente informe: “Se ha podido establecer que la victoria de los japoneses se debe a una simple argucia táctica: mientras que en su dotación había un jefe de equipo y diez remeros, en la nuestra había un remero y diez jefes de servicio. Para el próximo año se tomarán las medidas oportunas”. En 1997 otra vez el equipo japonés toma las de Villadiego desde el primer golpe de remo. El equipo español llega con dos horas y media de retraso. Vuelve a reunirse la dirección y al cabo de dos meses de pesquisas se establece que: “El equipo japonés mantuvo su estructura tradicional de un jefe de equipo y diez remeros; mientras que el español, con las medidas renovadoras adoptadas después del fracaso del año pasado, optó por una estructura abierta, más dinámica, y se compuso de un jefe de servicio, un asesor de gerencia, tres representantes sindicales (que exigieron hallarse a bordo), cinco jefes de sección y una UPEF (Unidad Productora de Esfuerzo Físico), o sea, un remero. Gracias a lo cual se ha podido establecer que el remero es un incompetente“.
En 1998, los del sol naciente salen zumbando, up-aro, up-aro, todavía tienen tiempo para detenerse a hacerse unas fotos y comer pescadito frito, y llegan a la meta tan sobrados que la embarcación española cruza la meta con cuatro horas largas de retraso. La cosa ya pasa de castaño oscuro, de modo que esta vez es la quinta planta la que toma cartas en el asunto y convoca una reunión de alto nivel de la que sale una comisión investigadora que a su vez, tres meses más tarde, elabora el siguiente informe: “Este año el equipo nipón consta como de costumbre por un jefe de equipo y diez remeros. El español, tras una auditoria externa y el asesoramiento especial de un grupo alemán especializado, opta por una formación más vanguardista y altamente operativa, compuesta por un jefe de servicio, tres jefes de sección con plus de productividad, dos auditores de Accenture, un representante sindical en régimen de pool, tres vigilantes jurados que juraron no quitarle ojo al remero, y un remero al que la empresa había amonestado después de retirarle todos los pluses e incentivos por el injustificante fracaso del año anterior”.
“En cuanto a la próxima regata” -continúa el informe- “esta comisión recomienda que el remero provenga de una contrata externa, ya que a partir de la vigésimo quinta milla marina se ha venido observando cierta dejadez en el remero de plantilla. Una dejadez preocupante, que se manifiesta en comentarios dichos entre dientes, entre remada y remada, del tipo: “anda y que os vayan dando” o “que venga y reme vuestra puta madre”, y una actitud que incluso roza el pasotismo en la línea de meta”. Está claro, Los españoles somos unos vagos. Así no hay quien levante la productividad.
Gracias de nuevo, Andrés.







uf! ¿tenemos que enumerar? no tienes suficiente espacio :-) Sería más corto para algunos escribir los motivos por los que seguimos yendo sin ganitas
Repasa, repasa, que seguramente algunas desmotivaciones son más importantes que otras¡