abr 28, 2007
Memoria, memoria… Sé lo que significa, no me lo digas, lo tengo en la punta de la lengua
Me considero un tipo razonablemente organizado.
De otra forma sería imposible o difícilmente asumible revisar y clasificar sitios, noticias, artículos, viñetas, publicaciones y videos relacionados con la orientación, el empleo o la psicología, para poder escribir y elaborar contenidos para Yoriento y para el portal OPR sin volverme tarumba.Pero ocurre que en estos últimos años he descubierto que cada vez recuerdo menos o recuerdo peor, seguramente por el uso indiscriminado que, como algunos/as de vosotros/as, hago de diferentes herramientas que me evitan el esfuerzo de memorizar: agenda electrónica (PDA) y móvil que graban fechas, nombres y número de teléfonos (cuando pido el número a mis clientes suelen hacer el famoso chiste “no me lo sé, como no me llamo”); delicious para archivar y etiquetar los contenidos que me interesan de la red; por supuesto, los cookies recordadores de contraseñas; y, hace unas semanas, un portátil que me permite moverme sin memoria por el mundo.
Este pre-Alzheimer tiene algunas ventajas, es cierto: disfrutar repetidas veces de ciertas películas y series cuyo final he olvidado, o no tener en cuenta (al menos no demasiado tiempo) los agravios y sinsabores del día a día. En fin, no deja de ser incómodo y algo preocupante, aunque yo no lo relaciono con la edad sino con la falta de ejercicio mental. Bueno, no sé qué es peor. Tendré que hacer como Amparo Baró. ¿A vosotros/as no os pasa, o es que sois muy jóvenes?








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