Una dura y silenciosa responsabilidad de los orientadores profesionales y especialista del asesoramiento y la consultoría es “mantenerse al día”. ¿Cómo hacerlo? Hay tantas fuentes, tantos contenidos, tantos temas, que el día se vuelve noche, y a la información, la pobre, le cuesta convertirse en conocimiento. La vida es dura, los usuarios muchos, los problemas acechantes, el tiempo enemigo. ¿Dónde fijarnos? ¿Con qué quedarnos? ¿Qué nos estamos perdiendo? ¿Y qué hacer cuándo encuentras por fin ese sitio sobre técnicas de psicología bien despachadas, ese rinconcito que publica cuentos sin mensaje pero con metáfora, esa paginilla de viñetas y humor relacionadas con el empleo, o ese portal de noticias sobre recursos humanos, de verdad recursos, y de verdad humanos?
Si el camino del encontrar es áspero, la senda del revisar es tortuosa. Navegar por la WWW para hallar y leer sus nuevos contenidos es una labor para frikis de la información, obsesos del a-ver-qué-hay-hoy. Para esos buscadores que ya encontraron los tesoros, pero que están obligados a volver al cofre para administrarlos tenemos la herramienta perfecta: la sindicación de contenidos. La sindicación (RSS, Atom) permite descargarte en un solo sitio las noticias y contenidos de las páginas webs y blogs que te interesan, lo que permite su lectura y consulta en cualquier momento, de forma organizada y sin necesidad de navegar. Primero te abres una cuenta en un sindicador o lector. Después, mientras navegas, seleccionas o “sindicas” los sitios que te interesan haciendo clic en los vistosos botones naranja o en otros relacionados. Finalmente, visitas tu sindicador o lector para leer y consultar los contenidos descargados.
La cosa es tan fácil como parece. Otros lo dicen mucho mejor que yo. Y cuando uno se encuentra con gente lista, no queda sino ver, aprender y enlazar. En “Sitios que me interesan…” podéis echar un vistazo a los tipos de páginas que sindico. Por ejemplo, blogs ya clásicos, lugares divertidos y, cómo no, fuentes informativas. Y a sitio que miro que me parece interesante, creativo, raro, consistente, informativo, metodológico, cachondo o inexplicable, a sitio que me apunto para observar durante unos días o semanas los trapitos que va poniendo en su tendedero. Algunos sitios muy visitados NO posibilitan la sindicación, como éste relacionado con orientación educativa. Supongo que acabarán haciéndolo.
Si a pesar de esta genuina arenga motivadora, te mantienes alérgico al naranja, exceptuando tu cuenta ING, otras alternativas son las suscripciones a novedades por email, eso sí, en los sitios que las tengan, que no son tantos. De todas formas, debes priorizar con quién te juntas para no convertir tu bandeja de entrada en un buffet libre. Y parece que la cosa va bien. Para apuntaros sólo tenéis que ir a la parte superior derecha, introducir vuestra dirección de email y luego confirmar cuando os llegue el mensaje. Es una buena alternativa, por ejemplo, si en vuestro trabajo está limitada la navegación por internet, o si queréis recibir los contenidos sin tener que verme el careto en portada (no os culpo).
En esto de crear y mantener un blog hay mucha tarea: elegir tema concreto e intentar no repetirse, al menos no siempre; seleccionar noticias, cuentos, vídeos, chistes o lo que sea, para hacer la cosa comestible; y, finalmente, ponerse a redactar, confiando en que la inspiración tarde menos en llegar que la Justicia. Y es que esto del escritorazgo tiene su aquél, y exige más dedicación que averiguar quién está enrollado con quién en Anatomía de Grey. Pero nada comparado con las cosas de la web 2.0, nombre con el que los más puestos del lugar resumen lo que internet ofrece a los seres humanos con conexión. Por poner un ejemplo, sólo con el trabajito que me dio enterarme e instalar la utilidad de envío por correo se me fue una tarde, que ya no volverá. Y es que se ve a la legua que, aquí donde me leéis, soy un absoluto profano en estas materias y me veo obligado a curtirme día a día con anglicismos, tecnicismos y usernames para encontrar la aguja en el pajar, saber qué hay de nuevo, viejo, descubrir qué sirve para qué y, finalmente, intentar sacarle partido a algo en particular.
¿Aún estás ahí? Si sigues leyendo es que eres más friki de lo que crees. Las nuevas tecnologías son como el dinero, del que Rockefeller decía que daba la felicidad pero sólo cuando estaba bien gastado. La red es la principal fuente de recursos y utilidades de la orientación profesional…y de todo lo demás. Y su explotación es sencilla, aunque trabajosa. Esta engañosa simplicidad chocará obviamente con su correspondiente ley de Murphy: “Cualquier utilidad acabará complicándose hasta llegar a ser completamente inútil”.
Como de mis conocimientos tecnológicos debéis fiaros menos que de las novias del hotmail, siempre os quedará preguntar al Google cosas como qué es o cómo funciona RSS desde el sofá, cómo descargar vídeos de Youtube sin dolor, o cómo bajarse del emule la serie del doctor más cáustico en versión original. Que si por lo que sea no llegáis a ser unos internautas espabilaos, o a escuchar cómo se las gasta el Doctor House en inglés, que no sea por falta de información.
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